CAPÍTULO TREINTA Y SEIS Estefanía pasó las siguientes horas con las preparaciones, tanto para la boda como para… otra cosa. Pasó la mayor parte pensando en la alegría de casarse con Thanos, en el vestido que llevaría, en el banquete que tendría lugar y en lo que representaría aparecer en la corte de su brazo. Trabajaba en cómo se lo comunicaría a las otras nobles y, evidentemente, en todas las cosas que sucederían después. Sus doncellas y las señoras de la corte se movían ajetreadas a su alrededor, al parecer encantadas con la noticia incluso más de lo que lo estaba ella. En medio de todo aquello, mandó a una con un mensaje escondido. “Ya está bien de esto por ahora”, dijo con una sonrisa cuidadosamente exasperada. “Creo que voy a dar un paseo por los jardines. Si hubiera sabido que cas

