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1775 Palabras
― ¡Increíble! La expresión de Sook hizo que Seung jadeara bajito, una enorme sonrisa manteniéndose en sus labios mientras tiraba suavemente de la mano de Minho, para que ambos pudieran acercarse hasta la zona de los tiburones, en donde se encontraban los demás chicos. Sus padres se habían ido hace varios minutos ya y se habían mantenido recorriendo el centro antes de llegar a la zona de los acuarios, en donde era un pasillo enorme en donde los peces nadaban sobre tu cabeza e incluso cerca de los pies, era algo increíble de apreciar y todos estaban encantados. ―Si lo que nos contaste se hiciera realidad, estaríamos todos muertos―dijo Hyun mientras veía todo con asombro, manteniendo la inquieta mano de su pareja con la propia. ―Hay muchos tiburones―comentó bajito Seung, dejando su cámara por un momento, ya que quería apreciarlo con la vista primero. ―La estructura de este lugar es increíble―dijo Minho mientras apreciaba todo con la boca ligeramente abierta, ya que aquello era un tema que le apasionaba bastante, en especial por la carrera que estaba cursando. ― ¿Te gustaría algún día participar en un proyecto así? De un gran acuario―le preguntó mientras lo veía, sonriendo ante aquella mirada casi perdida que mantenía su mayor, atento a todo. ―Claro que sí, es algo bastante complicado, pero me encantaría participar en algo tan grande y lindo―apretó la mano de su menor, regresando la vista hasta él, quien lo veía con ojitos brillante―Espero poder hacerlo, en un futuro. Seung sonrió, colocándose de puntitas para darle un beso en la mandíbula, porque realmente sentía la necesidad de hacerlo, enterneciéndose ante el cambio de colores en Minho. ―Lo vas a lograr, ya verás que sí. Seung se acercó un poco hasta una de las paredes del acuario, viendo a un gran tiburón nadar tranquilamente, moviendo su cola de lado a lado, en movimientos lentos. Sonrió ante aquello, preocupándose ligeramente cuando el animal dio una vuelta sobre el agua, para poder acercarse al castaño de costado. Colocó una mano sobre el cristal, el tiburón pasando muy cerca, incluso dándole los cinco con su aleta. Soltó una risita por eso, notando que los chicos habían visto aquella interacción, incluso Daehyun había logrado tomar una foto en el momento que el tiburón “le dio los cinco” Siguieron fotografiando la zona hasta que se cansaron de ver los tiburones, llegando finalmente a la zona de los peces, en donde muchos de ellos nadaban por todos lados, sus hermosos colores reflejándose en el brillo que se movía al compás del agua, haciendo que todos quedaran más encantados aún con el lugar. Tomaron fotografías, también le pidieron a uno de los guías que les tomara varias fotos en grupo, creando hermosos recuerdos entre todos, con el hermoso ambiente detrás. Igualmente, Daehyun había sido el fotógrafo casi personal de Seung, por lo que tenía muchas fotos muy buenas del castaño e incluso le tomó varias con Minho y los demás chicos, incluido él en unas buenas selcas. Terminaron de observar todo y se encaminaron hasta la zona del comedor, el cual era realmente grande. Como reservaron un paquete de experiencia con comida incluida, tenían bandejas con hamburguesas, papas y extras que los esperaban para ser devoradas, por lo que hicieron la fila para poder reclamarlos. Cuando las tuvieron se acercaron a la mesa que estaba más al aire libre, un poco lejos de las demás personas. Se sentaron y observaron la comida, notando que se veía bastante apetecible y buena de tamaño, por lo que empezaron a comer. ―Fue muy divertido, el lugar es hermoso―habló Daehyun antes de darle un bocado a su comida, los demás asintiendo. ―Lo es, valió completamente la pena. Seung tomó uno de los aderezos que veían agregados y lo olió con cuidado, cuando fue de su gusto el olor, lo probó con una de las papas, sonriendo. ―Creo que podemos visitar el de Seúl en algún momento, debe ser increíble también―dijo Minho mientras sostenía su hamburguesa, para después darle un mordisco. ―Debe serlo. Seung asintió con una sonrisa antes de darle un mordisco a su comida, desviando la mirada hasta las demás mesas que se encontraban cerca, notando a una familia de cinco. Se encontraba la madre, el padre y tres niños, todos se veían realmente felices, aunque había algo que no le cuadraba del todo, ya que las muecas que hacía el padre de momento denotaban que no estaba del todo bien. Bajó las manos un momento y comenzó a ver las luces de todos, notando que todos se veían sanos y felices, excepto el hombre. El hombre tenía un aura enferma, uno que lo hizo jadear bajo ante el movimiento tan desastroso que mantenía, indicando que era una enfermedad grave e inclusive mortal. Se sintió muy mal por él, pero podía notar que su enfermedad no estaba siendo tratada ante el movimiento de las luces. Se le notaba ligera caída en el cabello, algunos puntos calvos. Pensó en enfermedades posibles, sintiéndose muy mal, porque aquella familia se veía realmente unida y la falta de un integrante era algo terriblemente doloroso. Él no lo había experimentado en ese momento, pero con tan solo imaginar el perder a uno de sus padres, su corazón se estrujaba terriblemente. ― ¿Todo bien? ―escuchó la voz suave de Minho, lo que hizo que despegara la atención de la familia y viera a sus amigos, quienes lo observaban con preocupación. ―Sí, es solo que…―se detuvo, viendo de nuevo a la familia― ¿Si me desmayo me ayudan a salir de aquí? Esa pregunta tomó por sorpresa a todos, quienes lo vieron con duda. ―Sí, pero ¿Por qué te desmayarías? ―preguntó Daehyun, dejando su comida de lado. ―Ese hombre de ahí, está muy enfermo―dijo mientras señalaba con la cabeza al mencionado, los chicos miraron de forma disimulada―No pude salvar al chico de la moto, pero a él sí puedo ayudarlo antes de que la enfermedad lo consuma. Si no lo ayudo no tendrá muchas oportunidades. Todos regresaron la vista hacia el menor, enternecidos y a la vez preocupados. ― ¿Crees que te desmayes por mucho tiempo? ―preguntó Minho, preocupado. ―Normalmente son horas, pero él está muy afectado, quizá me tome más de un día―dijo con lamento, ya que esas eran sus vacaciones en la casa de sus padres y no quería arruinarlas por estar desmayado, además de que sería un estorbo para los chicos, en ese momento. ― ¿Puedes hacerlo cuando estemos en el auto? ―preguntó Minho, ya que el estacionamiento no estaba tan lejos, pero sería algo complicado el llevarlo totalmente inconsciente, en especial porque había bastante gente cerca. ―No, tengo que verlo para poder hacerlo o al menos tenerlo cerca―dejó su hamburguesa en su bandeja, limpiándose los dedos con la servilleta―Sé que seré un estorbo en el camino, pero… ―Hey, no digas eso―lo interrumpió Hyun con el ceño fruncido, viéndolo serio―Nosotros te ayudaremos, en especial si es en algo como esto. Así que hazlo y nosotros te llevaremos con cuidado. Todos asintieron y Seung sonrió, encantado. ― ¿Alguien tiene gafas para sol? ―preguntó, haciendo que Daehyun rebuscara en su maleta―si se me cierran los ojos será más extraño que me lleven. El rubio le tendió sus gafas, por lo que se las colocó. ―Bien, ahora…―jadeó, viendo a su alrededor, hasta toparse con el hombro de Minho ¿Me puedo apoyar en tu hombro? ―Claro que sí―dijo el mayor mientras le extendía el brazo, manteniendo el codo sobre la mesa. ―Gracias, terminen de comer, por favor. No se queden a medias por esto. Seung colocó sus manos en torno a los bíceps de Minho y apoyó su barbilla en su hombro, retomando la vista en el padre de familia. Comenzó a concentrarse en la luz marrón tan oscuro que brillaba de forma espantosa a su alrededor, pensando en curarlo y hacer que sus luces brillaran hermosamente con su familia por más tiempo. Comenzó a atacar cada espacio en el que el marrón se mantuviera, aliviándose cuando, poco a poco, el marrón desaparecía. Sabía que los chicos estarían preocupados por él, pero realmente curar a alguien no le dolía, pero era una sensación tan extraña e incómoda, que no sabría cómo describirla. Era como si le quitaran el alma de poco a poco, como si perdiera la sangre de su cuerpo, en donde sus extremidades se sienten adormecidas y la consciencia poco a poco se va, dando a un sueño profundo. Pero era algo que valía la pena, con tal de ayudar a alguien que no se merece el pesar de una terrible enfermedad. No podía contar el tiempo que llevaba concentrado en el hombre, pero sí pudo sentir cuando había liberado al hombre de ese pesar, incluso viendo sus gestos de confusión ante la repentina tranquilidad y falta de dolor, haciendo que Seung sonriera orgulloso de sí mismo, sabiendo que todo valdría la pena. Sus luces estaban limpias, lejos de una enfermedad. Sintió su cuerpo comenzar a debilitarse con más velocidad, el agarre en Minho perdiendo algo de fuerza, cosa que él notó y por ello colocó su mano libre sobre los brazos del menor, para que no se deslizara. Seung suspiró terriblemente cansado y finalmente se dejó caer en la inconsciencia, su cuerpo dejándose ir contra Minho, quien lo detuvo con cuidado y le dio una señal a los chicos, para que supieran que finalmente había caído. ―Lo llevamos entre los dos, como si fuéramos abrazados―le dijo Minho a Hyun, quien asintió, ya que ambos tenían una altura similar y no irían desequilibrados. Se levantaron e hicieron como si los tres fueran abrazados, Minho apoyó la cabeza del menor contra la suya, para que no se dejara ir hacia delante o hacia atrás. Claramente era un poco raro ver a tres chicos así, pero era mejor a que notaran que estaba desmayado, por lo que todo salió realmente bien. Cuando llegaron a la casa de los padres de Seung, ellos no se encontraban ahí aún, por lo que dejaron al castaño en la cama y Daehyun le colocó ropa cómoda, para que pudiera descansar tranquilamente. De momentos no podían creer el hermoso y gran corazón que Seung tenía, siendo algo de admirar para todos los demás.
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