―Entonces tú eres el famoso Minho.
Seung rodó los ojos con una sonrisa, manteniendo sus manos alrededor del cuerpo de su madre, sintiéndose nervioso cuando la mayor comenzó a hablar así con su amigo con el que se besaba, pero por el momento tenían citas para poder formalizar con tiempo. Estando a poco tiempo de salir de casa.
Su madre había conocido a los chicos el día anterior en la cena, habían hablado con ella y se habían llevado de maravilla, incluso los amigos comentando cómo había sido para ellos el recibir la noticia de las capacidades de Seung y que todo los tomó por sorpresa completamente, los padres comprendiendo todo lo que los más jóvenes decían, ya que ellos le habían explicado a su hijo que eso no era algo fácil de asimilar. No lo fue para ellos como padre, en un inicio, claramente sería difícil para los amigos.
Y como habían cenado todos juntos y luego regresado a la cama para dormir, los padres no habían podido hablar más de cerca con Minho, quien estaba consciente del conocimiento de los padres del castaño sobre lo que ambos sentían, por lo que no se le hizo extraño el que quisieran hablar con él cuando los demás chicos no estuvieran.
―Sí, lo soy―dijo el mayor con una sonrisa y ligeramente apenado, estaba recién bañado y listo para salir, todos esperaban a que los demás estuvieran listos.
― ¿Qué estudias en la universidad? ―le preguntó el padre de golpe, haciendo que el castaño se despegara ligeramente de él y le diera un suave golpe en el estómago― ¿Qué? Me gustaría saber a qué se dedicará.
Minho rio, sentándose en el sofá que tenía detrás de él, ya que los adultos y Seung estaban sentados en el más largo.
―Estudio arquitectura, estoy en mi último año de clases―dijo con orgullo, haciendo que los padres del menor lo vieran con una sonrisa, ya que se le notaba lo bien que se sentía hablando de su carrera y eso era algo claramente positivo―Este semestre que se acerca comienzo mis prácticas profesionales, en una empresa.
Seung sonrió enternecido al ver las luces llenas de orgullo del mayor.
―Minho es muy bueno en sus clases, se graduará con un promedio sobresaliente―interrumpió el menor al sentir que el mayor no se estaba dando los créditos que se merecía y quería que sus padres supieran al gran hombre que tenían delante, uno que destacaba por su talento y capacidades en la carrera que más le gustaba―él decidió hacer la tesis, porque pudo saltarla por su promedio, pero eligió el hacerla.
Minho sintió sus mejillas calentarse ligeramente ante la mención de sus logros, la verdad es que le daba un poco de pena el contar aquello, en especial porque no quería escucharse como un presumido, pero le encantaba que Seung quisiera resaltar aquello.
―Vaya, eso es increíble, eres muy talentoso, entonces―comentó Sunhee con una sonrisa ante las palabras de su hijo, ya que eso era algo bastante destacable que el chico claramente estaba evitando decir por alguna razón.
―Bueno, realmente me gusta mucho la carrera e intento dar lo mejor de mí―dijo con modestia, encogiéndose de hombros con bastante pena, porque se sentía apenado cuando lo halagaban.
―Eso es muy bueno, sería interesante ver algunos de tus trabajos, si es que algún día pueden regresar para hablar un poco más o que nosotros podamos ir a Seúl unos días―Seung se despegó de su madre cuando escuchó aquellas palabras, emocionado, porque claramente quería tenerlos con él algunos días en Seúl.
―Claro que sí, si van a Seúl cuenten con que mostraré lo mejor de mi portafolio―dijo con orgullo, las luces comenzando a brillar con estabilidad y hermosura.
―Eso sería perfecto, cuando estén un poco más libres veremos la posibilidad de ir algunos días―el padre dio una bonita sonrisa rectangular, como la de su hijo―Y realmente no quiero ser inoportuno, tampoco quiero incomodar. Pero desde que vinieron tengo una duda que no se he me contestado―dijo mientras veía a su hijo, quien se escondió en su hombro para ocultar su sonrojo, ya que estaba muy seguro de la pregunta que haría― ¿Qué relación tienen o qué es lo que buscan tener?
Seung dirigió sus brillantes ojos hasta Minho, quien igualmente lo veía. El castaño sonrió de lado, notando el pequeño nerviosismo de su amigo casi pareja. Se miraron unos cortos segundos, como preguntándole al otro quién iba a hablar. Pero al final Minho tomó la palabra.
―Bueno, sé que conocen los sentimientos que tengo por su hijo y lo que él tiene por mí―comenzó a hablar, juntando sus manos―Y sabemos que tenemos poco tiempo de conocernos, casi cuatro meses, por lo que hemos tomado la decisión de tener citas y ser exclusivos al otro desde ya, para formalizar la relación cuando hayamos tenido esas experiencias.
Ambos padres asintieron, de acuerdo con lo que el tatuado había dicho. Sin embargo, vieron a su hijo con los ojos bien abiertos, siendo una invitación para agregar algo a la conversación, cosa que lo hizo reír suave.
―Eso es, no tengo nada que agregar.
Después de esa conversación, se mantuvieron hablando sobre los planes que tendría Minho en un futuro, también hablaron más sobre cómo le estaba yendo a Seung en la universidad, ya que sus primeros parciales recién habían finalizado, aunque aún no tenía calificaciones de nada.
Los chicos comenzaron a bajar poco a poco, todos listos para ir al acuario, cosa que los tenía algo emocionados, porque Seúl tenía uno de los acuarios más grandes, pero según lo que habían visto en internet, el acuario de Daegu también era precioso y tenía especies únicas, por lo que estaban felices por ir.
Se subieron a la camioneta de Minho y los padres fueron en su propio auto, ya que ellos solamente los acompañarían en el acuario y después se irían a trabajar, por lo que no podrían quedarse demasiado.
―Una vez vi una película en donde uno de los tiburones rompía el tanque en el que estaba y se hacía un caos porque mató a dos personas―comentó Sook mientras veía su celular, todos viéndolo con duda ante su comentario, ya que quizá no era el mejor momento para decirlo y también era algo fantasioso.
―Ojalá uno de los chicos seas tú―le dijo Hyun sin muchos miramientos, haciendo que su pareja riera y que el menor lo viera con indignación, dándole un golpe en el hombro, con falsa molestia.
―Eres muy malo y como eres así conmigo, tú serás el otro en morir―dijo mientras se acomodaba sobre el asiento, en ese momento no tenía a Tan, ya que el cachorro se había quedado en la casa de los padres de Seung.
Todos vieron asombrados el lugar cuando comenzaron a entrar al estacionamiento, ya que era realmente grande y todo se veía espectacular. La decoración era sumamente hermosa y varias personas comenzaban a entrar y otras a salir.
―Bien, podemos bajar―dijo Minho al apagar el motor, haciendo que Sook y Daehyun salieran casi disparados del auto, reuniéndose con los padres de Seung.
―Les dejamos los tickets de la comida para que puedan reclamarlos, nosotros tendremos que irnos antes de eso―dijo Taeyang mientras le tendía los mencionados a su hijo, quien los guardó en su pequeña maleta.
― ¿No van a comer antes de ir a trabajar? ―preguntó el castaño con algo de preocupación, haciendo que sus mayores lo vieran enternecido.
―Sí cariño, pero comeremos en la empresa porque hoy tenemos almuerzo programado para hablar sobre la compra de las verduras de temporada―Seung asintió, conforme.
Primero pasaron por la zona de los animales que tenían una zona dividida entre el agua y la tierra, como las morsas, leones marinos y otros. Sook pegó un brinco cuando uno de los leones marinos le dio un golpe al cristal que los dividía, como si el animal lo tomara como una gracia, acercándose lo más posible.
Seung igualmente se acercó, por lo que el león marino concentró su mirada sobe él, comenzando a dar vueltas y vueltas en el agua, haciendo que las demás personas comenzaran a reír por las graciosas acciones del animal, haciendo que Seung sonriera también.
Había olvidado ese pequeño detalle, en el cual los animales tendrían una reacción diferente ante él y era algo que no podría evitar. Aprovechó los bonitos movimientos para sacar su cámara y comenzar a tomar fotografías, sonriendo ante la bonita sonrisa del animal.
― ¿No crees que algún animal tenga alguna reacción extraña? ―preguntó con algo de duda Minho, siendo escuchado por los cercanos, pero no por las demás personas del lugar―Puede que pase lo que nos contó Sook―comentó lo único con gracia, no siendo en serio.
―Si es así saldré, pero esperemos que no pase nada demasiado malo. Los animales solo querrán acercarse, no creo que intenten hacer daño―susurró igualmente, todos siguiendo con el camino.
Llegaron a la zona en donde había proyecciones de peces y varios tipos de seres en el techo y paredes, antes de llegar a la zona de los grandes acuarios estaban las proyecciones, para tener una buena idea sobre las especies que se encontrarían y conocer un poco más antes de verlas.
―Esto es precioso―jadeó Seung mientras tomaba fotografías, ya que había ido a ese acuario hace muchos años, pero no era nada parecido a lo que era en ese entonces―Las proyecciones son muy realistas.
Minho sonrió igualmente, colocando una mano en la espalda baja del menor, logrando ver las fotografías que el menor había tomado.
―Y tú eres un gran fotógrafo, las fotos quedaron preciosas―dijo Minho mientras veía las imágenes, encantado―Las fotos que saques de los tanques deben ser increíbles.
Seung se mordió el labio inferior con una gran sonrisa, viendo a su mayor de reojo.
―Muchas gracias, me alegra que te gusten―siempre quise tomar fotos de un lugar así, en donde haya muchas cosas hermosas que capturar―Minho asintió, encantado.
―Entonces tenemos que visitar lugares así más a menudo ¿No crees? ―le preguntó en un susurro, haciendo que el menor se sonrojara.
―Creo que sí―contestó.
Se mantuvieron bastantes minutos observando la zona de las proyecciones, en algunas incluso daban información narrada sobre la vida de aquellos animales y cómo se mantenían en el centro, por lo que era bastante entretenido de ver para ellos. Sook y Daehyun no dejaban de tomarle fotos a todo, incluso a Hyun, quien intentaba leer todo con atención y era distraído por el celular de su novio en la cara.
Taeyang y Sunhee se miraron entre ellos, sabiendo que ya era hora de regresar, por lo que se acercaron a su hijo.
―Mi vida, tenemos que irnos ya―dijo su padre, haciendo que el menor se separara de Minho, para verlos con una mueca ligeramente triste―Te dejaremos un mensaje cuando lleguemos al trabajo y nos comentas cómo va todo.
El castaño asintió y le dio un beso en la mejilla a cada uno.
―Les prometo tener la cena solos cuando lleguemos a casa―les dijo, ya que habían quedado en que los chicos les darían algo de privacidad a la familia, manteniéndose en la habitación mientras ellos cenaban en la sala, para que pudieran disfrutar.
―Claro que sí, te esperamos.
Seung asintió y se despidió con la mano, caminando nuevamente hasta donde estaba Minho, quien se despidió igualmente. Los chicos se despidieron de los mayores, agradeciendo la compañía. El castaño se mantuvo nuevamente con las fotografías, esta vez tomando la mano del tatuado, para seguir con el recorrido.
Ambos mayores sonrieron encantados cuando vieron a su hijo tener esa cercanía con el tatuado, los otros amigos manteniéndose encantados con las proyecciones mientras jugaban entre ellos. Sabían que la vida de su hijo había sido solitaria en muchos aspectos, por lo que ahora verlo entre sus amigos, era algo que les llenaba el corazón.