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2334 Palabras
Apretó los labios mientras respiraba hondo, sintiendo su cuerpo cansado y ligeramente adolorido, no recordando realmente en el momento que se encontraban. ―Despierta, Seungie―escuchó una voz suave a su lado, haciendo que sus cejas se fruncieran ligeramente, ya que estaba sumamente cansado y no quería levantarse― ¿Quieres que cancelemos la visita al acuario? Aquellas palabras hicieron que abriera los ojos casi de golpe, comenzando a restregarse los ojos con pereza para poder ver en dónde se encontraban, porque no sentía el movimiento del auto y si Minho tenía una mano sobre su pierna, significaba que no estaba conduciendo. ― ¿Ya llegamos? ―preguntó con voz ronca, haciendo que el tatuado sonriera encantado, dándole una caricia ahora sobre la espalda del menor, en movimientos de arriba hacia abajo. ―Estamos muy cerca, ya entramos a Daegu, pero aún no estamos en la casa de tus padres―Seung separó sus puños de sus ojos, relamiéndose los labios ante la resequedad que sentía― ¿Quieres algo de bálsamo? ―Sí, por favor―le dijo con una sonrisa y ojos pequeños, viendo cómo el mayor buscaba algo en una pequeña cajuela que tenía bajo la pantalla del auto, sacando un pequeño cilindro de color rojo― ¿En dónde estamos? Vio por las ventanas del auto, notando que estaban estacionados fuera de un pequeño centro comercial, también dándose cuenta de que solo Minho y él estaban en el auto, los demás no estaban, a excepción de Tan, quien se encontraba durmiendo en los asientos traseros. ―Nos moríamos de sed y los chicos fueron por bebidas, por lo que me estacioné un momento en la gasolinera para llenar el tanque y ahora estamos esperándolos aquí―Minho tomó la barbilla de Seung con cuidado e hizo que lo viera nuevamente, para poder tener sus labios a su disposición―Abre un poco la boquita. Seung soltó una risita nerviosa, separando sus labios ligeramente, el mayor comenzando a colocarle el bálsamo transparente con cuidado, manteniendo sus ojos en los labios del menor. ―Te pedí agua y jugo de naranja con zanahoria―le dijo el tatuado, haciendo que Seung jadeara feliz, sus ojos iluminándose al escuchar aquello, ya que ese sabor de jugo era su favorito y se sentía encantado de que su mayor lo supiera. ―Gracias, ese es mi jugo favorito―dijo con algo de dificultad, intentando no mover tantos los labios, pronto el mayor finalizando con la aplicación. Cuando terminó de colocarlo en los labios del menor, Minho comenzó a aplicárselo en sus propios labios, para después devolverlo en la pequeña cajuela. ―Lo sé, por eso lo pedí―le dio una bonita sonrisa, haciendo que el menor sonriera también― ¿Emocionado por ver a tus padres? Seung sonrió sin poder evitarlo ante la mención de sus progenitores, porque claramente los amaba y no era un secreto, además de que siempre había sido un niño lleno de amor y cariño en su nido familiar, por lo que siempre que podía extrañarlos, lo hacía. ―Lo estoy, hace tres meses que no los veo―comentó con una sonrisa, encogiéndose de hombros―Puede sonar como una tontería, pero jamás había estado tanto tiempo separado de ellos y el hecho de que, de la nada, pasáramos lejos tanto tiempo, es algo un poco raro para mí. Minho asintió porque realmente comprendía el sentimiento, ya que él también era un niño consentido por sus padres, aunque él no era hijo único y le tenía un amor inmenso a su familia. ―No es una tontería, te conté que yo también soy muy apegado a mis padres y sentí lo mismo cuando vine a Seúl, sin embargo, suelo visitarlos cuando se me da la oportunidad y aprovecho cada minuto con ellos―Seung notó los hermosos colores de Minho, sintiéndose relajado por estos mismos, ya que eran tan sinceros y hermosos―Uh ¿Ves mis colores ahora? Seung parpadeó rápidamente, despagando ligeramente la vista del mayor, pensando en que había sido una pregunta con incomodidad. ―Lo lamento, no lo volveré a hacer―dijo con voz atropellada, haciendo que el mayor negara rápidamente. ―No, no. No lo decía con molestia o algo similar, simplemente se me hace bastante curioso y quería saber―dijo mientras tomaba una de las manos del menor, colocándolas sobre la pierna del menor―Quería saber qué color es. ―Oh, bueno, he logado categorizar algunas emociones o sentimientos por colores, dependiendo a la variación de este, el color puede ser más suave o vibrante. También las luces suelen moverse a un compás en específico―relató, haciendo que el mayor tuviera aún más curiosidad―Cuando hablas de tu familia, tus luces son de un color rosa muy bonito, un rosa suave. El compás de los movimientos es suave, como olas tranquilas. De hecho es bastante relajante de ver y sentir, por eso me gusta verlas cuando hablas de ellos, aunque suene un poco raro. Minho estaba encantado, en cierta forma, con las capacidades que Seung tenía y cómo este podía hacer y ver cosas maravillosas, pensando en que el menor era especial en muchos sentidos y eso era algo que le gustaba mucho, aún cuando solo había tenido el placer de conocerlo hace tres meses. Jamás pensó que caería así de fuerte por una persona en tan poco tiempo y es algo que no se cansaría de repetirse a sí mismo, porque era realmente sorprendente el cómo el menor había logrado traspasar esa barrera, poco a poco. ― ¿En qué estás pensando? ―le preguntó Seung con un ligero sonrojo, haciendo que Minho se sintiera curioso por el color de sus luces al pensar en el castaño. Comenzó a recordar los momentos lindos con él y los besos que habían compartido, esperando que el color se intensificara. ― ¿De qué color están mis luces ahora? ―preguntó con voz melosa, haciendo que Seung sintiera algo en su pecho, encantado. ―Son de un color rosa, pero más fuerte, casi como un rosa chicle―sus castaños ojos miraron al mayor, brillantes y expectantes para que le dijera en qué estaba pensando, aunque él sabía lo que esas luces significaban. ― ¿Qué significa ese color? ―Significa igualmente amor, pero este color es al amor de pareja, amor con gusto mezclados―se mordió el labio inferior, haciendo que sus ojos se vieran más grandes y redondos, encantando a Minho cada vez más― ¿En quién pensabas? Minho hizo una mueca, como si estuviera pensando en la respuesta. ―En Sook―respondió seriamente, tanto que hizo que Seung se lo creyera por unos segundos, hasta que Minho soltó una pequeña carcajada y logró que el castaño se sintiera tonto por creerle― ¿En quién crees tú? ¿A quién le estoy tomando las manos y le he dado varios besos? ― ¿A-A mí? ―preguntó con un poco de nervios, porque no estaba acostumbrado a tener conversaciones así de cursis, haciendo que la sonrisa de Minho fuera mucho más grande, inclusive llegando a dolerle las mejillas. ―Claro que sí, tú―Minho vio por la puerta del centro comercial, para poder saber si los chicos estaban cerca de llegar o no, pero no―Por cierto, tenía una pregunta. ―Dime. ― ¿Cómo me presento a tus padres? ―esa pregunta tomó por desapercibido al menor―Me refiero, no somos novios, pero tampoco solo amigos, porque nos hemos besado y ambos hemos dicho que no atraemos y que queremos comenzar una relación. Seung asintió, tampoco sabiendo en sí qué eran. ―Bueno, mis padres saben que me gustas―dijo sin mucha pena el menor, haciendo que Minho se sorprendiera―Así que, por el momento somos amigos que…se besan y que quieren tener una relación, pero que también quieren tener citas para poder formalizar con algo de tiempo―dijo con duda al final, haciendo que ambos soltaran risas por la etiqueta que les había dado. ― ¿No te parece un nombre muy largo? ―preguntó con gracia Minho, apoyando su cabeza en el respaldo del asiento, viendo al menor. ―Lo es, pero puedes ser simplemente Minho y ellos saben la etiqueta que tenemos. Minho asintió, totalmente de acuerdo. ―Perfecto, soy tu “Amigo con el que te besas y que quieres tener una relación, pero estamos teniendo citas para poder formalizar con algo de tiempo” me gusta, es creativo. En ese momento los chicos comenzaron a salir de la tienda con algunas bolsas en mano, por lo que simplemente Minho le dio un guiño al menor, ambos acomodándose en los asientos. Se sintieron más tranquilos cuando pudieron beber los jugos y el agua, retomando el camino que solamente faltaba media hora para llegar, quienes estaban emocionados. En realidad, la visita al acuario sería al día siguiente, por la mañana, porque ya era algo tarde como para salir ese día por la noche, además que por el viaje estaban cansados. Llegarían solamente a presentarse con los padres de Seung, cenar y dormir, porque estaban muertos por dentro. Seung sintió mucha felicidad al ver las calles conocidas, poco a poco adentrándose a la zona más frondosa en árboles, sabiendo que estaban muy cerca. Se sentía emocionado, aunque también estaba muerto de sueño. ― ¡Wow! Tu casa es muy bonita―admiró Sook cuando llegaron hasta el lugar, Minho estacionándose fuera de la casa café con leche. ―Gracias, mamá se encarga de que se vea bonita―dijo emocionado, comenzando a quitarse el cinturón, todos preparándose para bajar. Sacaron sus maletas de la cajuela y Seung tomó a Tan y lo apretó en sus brazos con cuidado, para que pudieran entrar tranquilamente. Seung se adelantó y tocó el timbre, esperando que alguno de sus padres le abrieran. Pocos segundos después, un hombre bastante alto y sumamente parecido a Seung abrió la puerta, haciendo que el castaño chillara y se abalanzara sobre él, siendo correspondido. ―Mi niño, bienvenido a casa―le dijo mientras lo abrazaba, notando que había una pequeña bola de pelos entre ellos, pero igualmente dándole un beso en la frente―Bienvenidos a ustedes también. ―Muchas gracias, señor―dijeron los chicos mientras daban una reverencia. ―Kim Taeyang―se presentó, dándole una reverencia a sus menores, la cual fue correspondida―Pasen, pueden dejar sus cosas en la habitación que Seungie les mostrará, mi esposa salió a comprar un postre y no tardará en venir. Seung no se despegó de su padre y ambos caminaron abrazados para poder mantenerse en la sala un momento, hasta que los demás chicos entraran a la casa y dejaran los zapatos en la entrada, colocándose sus chancletas de goma. ― ¿Y esta bolita de pelos? ¿Es el famoso Tanie? ―peguntó su padre mientras le tendía su mano libre a Tan, quien comenzó a olerla―Te extrañamos mucho, mi cielo. El menor se colocó de puntitas y le dio un beso en la mandíbula, haciendo al mayor sonreír. ―Lo es y parece que se acaba de enamorar de ti―le dijo con gracia, ya que el cachorro movía la colita de lado a lado, queriendo ser tomado por el adulto. Taeyang tomó al cachorro y lo apoyó en su pecho, dándole mimos. ―Bueno, me gustaría escuchar sus nombres―le habló a los demás chicos, Seung manteniéndose a su lado mientras veía a sus amigos. ―Yo soy Jung Sook―se presentó el menor, dando una reverencia―Por favor cuide de mí. ―Yo soy Park Daehyun―dijo el rubio, inclinándose― Por favor cuide de mí. ―Mi nombre es Min Hyun―su pareja dijo mientras señalaba a su novio, para después dar una reverencia―Por favor cuide de mí. ―Y yo soy Jeon Minho―se presentó el tatuado, haciendo que el padre del castaño sonriera con las cejas ligeramente levantadas―Por favor cuide de mí. ―Un gusto conocerlos a todos en persona, hemos escuchado cosas buenas de ustedes―dio una sonrisa cuadrada, haciendo que todos supieran a quién había sacado sus rasgos Seung―Entiendo que pueden estar cansados, por lo que pueden dormir un poco si lo desean y después cenaremos, les colocamos colchones alrededor de la cama de Seung, con mantas y almohadas. Todos escucharon aquello como música para sus oídos, porque dormir en el auto no era igual que dormir en un colchón. ―Le diré a mi esposa que fueron a descansar y podrán presentarse en la cena. ―Gracias papá. El castaño recibió un beso en la frente por su padre y todos se dirigieron hasta las escaleras, siendo Seung quien los dirigía. Taeyang se quedó con Tan, dándole mimos en la panza. Todos se sorprendieron al ver que la alcoba de Seung era bastante grande y tenía vistas muy lindas, todo muy hogareño, pero grande. Los colchones en el suelo no eran tan pequeños, cosa que todos agradecieron. ―Amo a tu padre, nos dejó dormir primero―dijo Sook mientras se lanzaba sobre uno de los colchones, dejando la maleta a un lado. ―Quizá porque vio nuestros rostros demacrados y tuvo piedad―comentó Hyun con gracia, tomando uno de los colchones para juntarlo con el otro, para que él y Daehyun pudieran dormir juntos. Todos dejaron sus maletas en una esquina y se acomodaron para dormir, Seung apagando la luz y lanzándose sobre su cama, la cual era un poco más pequeña que la que tenía en Seúl, pero era muy cómoda. ―Descansen chicos. ―Descansen. Seung estaba emocionado por salir con los chicos y sus padres al acuario,  quería que sus padres conocieran mejor a tan hermosas personas y también que conocieran mejor al chico que le causaba tanto nerviosismo.
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