― ¡Ay! ―chilló Seung mientras sentía el peso en su espalda, ya que Daehyun había saltado sobre él y ahora se encontraba como un mono sobre su espalda―Me sorprendiste, por suerte no nos hemos caído de cara al suelo.
―Yo que tú comienzo a prepararme para esos ataques inesperados―comentó Hyun mientras cargaba la mochila de Seung, porque suficiente era con llevar a su novio en su espalda como para también llevar su mochila―Suele hacerlo a menudo y siempre lo hace cuando no te lo esperas.
Seung tenía un cuerpo delgado y realmente no tenía demasiada fuera en normalidad, pero por suerte Daehyun no era tan pesado, por lo que pudo tomarlo por los muslos, siguiendo con el recorrido hasta el auto de Minho.
―No te preocupes, a mí también me gusta ir a caballito, pero no lo hago porque siento que voy a tirar a la persona y caeremos de cara al suelo―confesó Seung mientras se encogía de hombros.
Minho se encargaba de llevar a Tan, cachorro al que había ido a recoger antes, porque había salido antes de clases que Seung y el perrito también estaría en la pijamada, por lo que tenía sus manos ocupadas también.
―Yo no soy tan considerado como tú, si nos caemos será parte del factor sorpresa para ambos―agregó el rubio mientras soltaba una risita, moviendo sus pies de adelante hacia atrás.
Por fin había llegado el día de la pijamada y todos estaban preparados para pasárselo bien durante la noche y el día siguiente, claramente habían preparado sus maletas con la ropa para dormir y la que usarían incluso en la piscina, por lo que las maletas se mantenían en el maletero del auto de Minho, a esperas de poder ser acomodadas, ya que solo habían sido lanzadas y no sabían siquiera así quedarían las de Seung. Por lo que tendrían que jugar Tetris un poco para que se acomodaran.
Estaban bastante animados, era un día viernes, por lo que al día siguiente no tendrían obligaciones y podrían relajarse lo suficiente como para no pensar que tenían que levantarse temprano al día siguiente. Incluso habían considerado el comprar un poco de alcohol, cervezas, entre otros, para poder tomar y divertirse sin excesos, obviamente. Por lo que irían a comprarlas al supermercado una vez dejaran las maletas en la casa de Minho.
Seung debía admitir el que ya había probado el alcohol en varias ocasiones, su familia solía tomar vino y Soju, esa la consideraba su bebida alcohólica favorita, pero no estaba demasiado relacionado con la cerveza y tampoco pensaba que le gustaría tanto, pero sí tomaría con ellos. El único que no tomaba del grupo era Daehyun, por lo que a él le comprarían juguitos de fruta.
―A la próxima te llevo yo―le dijo el rubio, el castaño asintiendo con una sonrisa, pronto teniendo que bajar al ligeramente menor, ya que habían llegado al auto.
―Bien, no seré el único que acomode las maletas ¿O sí? ―preguntó Minho mientras esperaba una negativa, viendo el rostro de cada uno de los chicos, todos quedándose quietos.
Seung se mordió el labio inferior y avanzó un paso.
―Yo puedo ayudar…―Minho iba a agradecerle por ser tan considerado y ayudarlo con las maletas, todo hasta que el castaño tomó al cachorro y lo llevó a su pecho―Con Tanie, yo lo sostendré.
Los presentes soltaron una carcajada ante el cambio de rostro que Minho había experimentado en tan pocos segundos, el cual pasó de completa adoración y agradecimiento, para después tener las cejas alzadas y la boca abierta, mientras intentaba aguantar las risas.
―Bueno, aunque sea Seung ayuda en algo, así que todos ustedes―señaló a los tres chicos con el dedo índice―Irán corriendo detrás de la camioneta y nos reunimos frente al edificio y saben perfectamente que soy totalmente capaz de dejarlos corriendo en la calle.
Aunque fue dicho en tono de burla, todos los presentes sabían que él realmente era capaz de hacerlo, por lo que comenzaron a movilizarse para poder acomodar las maletas. El único que tuvo permitido entrar al auto fue Seung con Tanie, por lo que los demás estuvieron cantando una canción del Tetris para poder ordenar las maletas, dándole ambiente un poco más animado, para que no fuera demasiado aburrido. Al estar en el estacionamiento de la universidad claramente, cada vez que alguien pasaba, se les quedaba mirando, pero no decía nada al respecto.
Se subieron al auto y partieron, decidiendo que era mejor idea el ir primero al centro comercial y luego al departamento, colocarían las bolsas en los asientos traseros y así no tendrían que salir después.
―Espero que hayan conseguido la maceta con forma del Gnomo que les pedí―dijo Sook mientras escribía algo en su celular, para después ver a Hyun a su lado, quien hizo una mueca al escuchar aquello.
― ¿Por qué un Gnomo? Eso es turbio―comentó el pelirrojo mientras apretaba la mano de su pareja, ya que tenían sus dedos entrelazados.
― ¡Eso fue lo que yo dije! ―dijo Minho mientras veía momentáneamente por el retrovisor.
―Porque son divertidos, dejen de juzgarme―dijo con falsa indignación, cruzando sus brazos sobre su pecho.
―Tuve que esconderlo detrás de las bolsas con tierra para no sentirme observado, pero sí, ahí está tu pequeño demonio esperando.
Llegaron al departamento de Minho y cada quien bajó sus maletas, solamente que Minho llevó la más pesada de Seung, para que él pudiera llevar a Tan y no sufrir en el camino. Acomodaron sus cosas en la sala, ya que harían una clase de colchones con mantas en el suelo, para que no estuvieran tan dispersos e incómodos.
―Esto es mucha tierra―dijo Daehyun mientras veía con la boca ligeramente abierta las cosas, examinando todo― ¡Mi maceta!
Se agachó y tomó la mencionada, teniendo ilustraciones de pollitos, como si estos estuvieran caminando alrededor de la maceta. Seung había tomado una similar, solo que con osos pardos―No pensé que en verdad consiguiera una que tuviera un pollito o algo similar, me gusta mucho.
Hyun tomó el Gnomo de Sook y lo acercó lentamente a Tanie, quien ya se encontraba en el suelo. El cachorro comenzó a ladrar, asustado por el objeto que se acercaba a él, por lo que emprendió a correr hasta su dueño, protegiéndose detrás de él.
―Ves, hasta a Tanie le da miedo tu Gnomo―comentó con gracia el pelirrojo mientras se levantaba del suelo, dejándolo en su lugar.
―Bien, creo que podemos ponernos ropa cómoda y luego comenzar con las plantas―dijo Minho mientras colocaba las bolsas del supermercado en la mesada de la cocina―Los que se cambien primero deberán ayudar a guardar en la despensa y nevera.
―Yo quisiera cambiarme primero y voy a ayudar―dijo Seung mientras tomaba su ropa para andar en casa y sus chanclas de goma.
―Muy bien, entonces Seung y yo nos cambiaremos y guardaremos las cosas, a ustedes les quedará el ordenar los materiales para la actividad de las plantitas.
Todos asintieron de acuerdo, comenzando a movilizarse.
Sook tuvo que apartar al cachorro, quien quería enfrentarse en venganza al Gnomo que lo había asustado anteriormente, no quería que le orinara encima o que lo quebrara, por lo que tuvo que vigilarlo.
Ya cuando Seung estuvo listo, el cachorro lo siguió a la cocina.
Acomodaron las cosas y pronto todos estuvieron sentados sobre la alfombra de la sala, Seung les había repartido los materiales necesarios, ahora solamente dándoles la cantidad de tierra necesaria.
―Sean cuidadosos, puede que solo sea tierra para nosotros, pero la acomodación de todo es importante para el buen crecimiento de nuestras plantas―dijo mientras se sentaba frente a su propia maceta, comenzando a tomar tierra―No teman ensuciarse, después nos limpiamos.
Todos comenzaron a trasladar la tierra y dar pequeños golpecitos para que quedara firme. Claramente Seung tendría que intervenir en la tierra en algún momento, ya que para poder dar los nutrientes que él podía brindarles, debía tocar por unos segundos la tierra, al igual que las semillas.
Cuando terminó su propia maceta, sonrió al ver el ligero brillo en la tierra, ese toque que le pertenecía.
―Creo que terminé―dijo Daehyun mientras veía la maceta de Seung―Vaya, hasta la colocación de la tierra te queda perfecta.
El castaño sonrió y se levantó del suelo, para poder hincarse frente al rubio y ayudarle.
Fingió el aplanar más la tierra, aunque ya estaba bien, pero así entregaba los nutrientes necesarios.
―Está muy bien, ahora debemos hacer agujeros―dijo en un casi susurro, hundiendo su dedo índice en distintas partes de la tierra, dándoles el espacio suficiente para que crecieran correctamente―Haz los agujeros un poco más profundos y te daré las semillas.
El rubio asintió.
Procedió a realizar lo mismo con todas las macetas, rogándole a la vida de que nadie haya notado que, después de su toque, la tierra tenía un ligero brillo que en definitiva, no era natural de la misma.
Seung tomó varias semillas y las agitó con cuidado, siendo la excusa perfecta el mezclarlas, para también entregarle los nutrientes, para que fueran plantitas fuertes.
―Tomen y será una sorpresa el tipo de planta que tendrán.
Cada persona tomó un tipo de semilla, pero como habían sido mezcladas, no sabían cuál era de qué paquete, por lo que se sería sorpresa.
Seung sonrió orgulloso, sabiendo que las plantas estarían en las mejores condiciones y los chicos no se sentirían mal, ni dirían que todo lo que plantan muere.
Después de la actividad de las plantas, quedaron en ordenar y comer mientras bebían. Seung sabía que podía ponerse borracho y que, muchas veces, podía perder el control de sí mismo.
Solo esperaba no hacer una tontería.