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1406 Palabras
Cuando terminaron con la actividad de las plantas dejaron las macetas en la esquina, donde estaba la tierra y los otros materiales cada quién se llevaría a su casa, pero por el momento se mantendrían ahí refugiados de las patitas traviesas de Tan, en especial la espantosa maceta del gnomo la cual seguía causándole conflictos a todos, inclusive al cachorro. ―Espero que mi planta no muera o que al menos de algunos brotes―dijo Daehyun mientras escondía la maceta del gnomo detrás de las bolsas de tierra, levantándose del suelo para poder sacudir su camiseta―Aunque sea los brotes serán un logro para mí. Ahora que habían terminado con la jardinería, Seung había sido el encargado de pedir la comida a domicilio, todos eligiendo un combo de hamburguesas para nada saludable, pero que en ese momento no les interesaba evitar, ya que iban a comer y tomar hasta reventar. Bueno, al menos no lo sería de forma tan literal, porque en el caso de Seung no buscaba emborracharse hasta perder la conciencia, porque era algo que claramente no le convenía, en especial ahora que ha visto que sus poderes son inconscientes, inclusive cuando él está tranquilo. Por lo que no puede bajar la guardia. De cualquier forma, él no quería pasar la vergüenza de su vida vomitando la bonita alfombra que tenía el tatuado en su departamento, por lo que se ahorraría cualquier futura molestia o vídeo vergonzoso que podría ser usado en su contra. ―Yo creo que hemos comido como cerdos últimamente y que probablemente esto me afecte en mis clases de flexibilidad, pero no dejaré que coman como cerdo sin mí―dijo el rubio mientras se sentaba en el sofá, Seung justamente llegando a la sala, ya que él y Sook habían ido por la comida, ya que el repartidor solo podía estar en la recepción―Pero por fa, a la próxima comamos algo más decente. ―Yo creo que debes agradecernos por alimentarte como se debe―dijo Minho mientras colocaba las bebidas en la mesa de centro, viendo al rubio―Antes eras una ramita delgada y frágil, sentíamos que, ante tantas caídas que tenías, podrías romperte en cualquier momento. Seung levantó una ceja con curiosidad, ya que no pensó que el chico de mejillas regordetas y cuerpo envidiable habría cambiado tanto con el tiempo, siendo antes una persona muy delgada. ―En eso tienes razón, llegue a mi peso ideal cuando los conocí―se encogió de hombros, una sonrisa adorando su rostro―Como Seung no sabe, te comento. Yo antes tenía serios problemas con mi peso, me esforzaba demasiado por adelgazar y terminé siendo mucho más delgado de lo que debería. El castaño asintió, demostrando que estaba prestando atención y se sentó al lado del rubio, para poder estar cerca. ―Busqué apoyo para recibir apoyo psicológico y comencé a mejorar, lentamente. Luego conocí a estos desgraciados y comencé a comer más, no siendo algo tan forzado, porque me siento bien cuando estoy con ellos y no pensaba demasiado en las consecuencias. ―Y ahora tenemos a un bonito y sano Daehyun―dijo el pelirrojo mientras señalaba a su pareja, los demás asintiendo y el mencionado ruborizándose. ―Me alegra mucho que hayas podido mejorar poco a poco y que todos hayan sido un gran apoyo para ti, eso dice mucho de su amistad―le dijo con una sonrisa dulce mientras colocaba una de sus manos sobre la del rubio, quien le devolvió la dulce sonrisa. ―Ahora tú también eres parte de este grupo, Seungie. Y también nos has traído cosas positivas, aunque tengas poco tiempo con nosotros―le dijo con voz dulce, señalando con su mano libre las macetas―Hacer este tipo de cosas es muy relajante y te juro que jamás pensé ver a Hyun intentando plantar una semilla de nuevo, desde su fracaso con las hortalizas. El pelirrojo chasqueó la lengua, ligeramente avergonzado, pero no negó nada, porque debía admitir que su caso con las hortalizas había sido un fracaso total. ―Es cierto, no suelo tener paciencia para estas cosas y debo admitir que me sorprendí de no querer tirar la tierra por querer terminar todo rápido―se encogió de hombros con una sonrisa―Así que también nos estás aportando cosas buenas. Seung sintió su sonrisa temblar ligeramente, ya que él era bastante sentimental, en especial cuando las personas le transmitían sus sentimientos y él era capaz de ver sus luces brillando de forma auténtica. por lo que normalmente se ponía bastante sensible. En ese caso, en donde los amigos que había podido hacer en poco tiempo le transmitían todas esas emociones hermosas, no podía evitar el que sus ojos se llenaran ligeramente de lágrimas, aunque realmente no le hayan dicho nada demasiado motivador emotivo, pero para él era sincero porque podía ver sus reales intenciones y todas eran muy lindas y brillantes. ― ¡No llores, Seungie! ―chilló Sook al ver los ojos brillantes del mayor, lanzándose sobre el castaño para darle un enorme abrazo de oso, moviéndolo de lado a lado con cariño. ― ¡Yo también! ―chilló Daehyun mientras se lanzaba sobre los dos chicos, haciendo que estos soltaran carcajadas por el movimiento inesperado del rubio, Seung soltando carcajadas por debajo de ambos. ― ¡Me uno! ―gritó Minho, para después lanzarse sobre los chicos, quienes chillaron y comenzaron a quejarse en voz alta por el peso, ya que el tatuado era más musculoso que todos y por ende pesaba más. ― ¡Ay no, tú pesas mucho! ― ¡Me sumo! ―gritó Hyun mientras se dejaba caer sobre todos, solamente escuchándose gritos, risas y reclamos, al final los que estaban sobre los demás cayeron sobre la alfombra, ya que la bola de personas se agitaba demasiado. Ese fue un momento que Seung no olvidaría. Después del tiempo de cursilería y amor, comenzaron a comer y a tomar, cada quien con su bebida de preferencia y comida. Habían colocado una película de comedia y realmente estaban riendo más de lo que pensaron en un primer momento. También debían decir que el alcohol era una buena fuente de gracia indefinida, ya que cualquier cosita que aparecía en la tele, hacía que los borrachos soltaran una carcajada, como si fuera el mejor chiste de la vida. Seung solamente tomó una copa de vino con la comida y después comenzó a grabar y a reírse de sus borrachos amigos, quienes no habían detenido los tragos tan rápido, hasta que Daehyun, con su jugo de naranja, les quitó las bebidas y guardó en la nevera lo restante. ―Seungieeeee―habló Sook mientras alargaba las palabras, yendo hasta donde el castaño y sentándose a su lado, acomodándose sobre el hombro del mayor―Te quiero, eres un bueeen amigo―hipó. Minho, quien también estaba bastante borracho, se sentó al otro lado del castaño y se apoyó igualmente en su hombro, incluso tomando su mano y colocándola sobre su propia cabeza. ―Acaricia mi pelo, por fa. Tengo sueño―dijo con voz ronca mientras mantenía el agarre en la mano del menor sobre su cabeza, Seung soltando una risita y comenzando a dejar caricias, tirando suavemente de los negros cabellos. ―Por favor no te muevas―le susurró Daehyun mientras sacaba su celular, para tomar fotos y vídeos de la escena, ya que los chicos se reirían o se sentirían apenados al día siguiente―Esto vale oro. Hyun, quien también estaba borracho, estaba acostado en el regazo de su pareja, dormido. ―Tu hombro es muy suave―dijo Sook con los ojos cerrados y voz casi apagada, haciendo que Seung soltara una risita, intentando no moverse demasiado. ―Estoy de acuerdo, quiero que seas mi almohada siempre―dijo Minho, acomodándose mejor en el menor, apoyando su cabeza completamente en el hombro ajeno, su nariz quedando escondida en el cuello del castaño. Eso lo hizo ponerse un poco nervioso, pero intentó disimularlo lo mejor posible. Sin embargo, entró en un pequeño pánico cuando vio que, debajo de la mano que tenía sobre la espalda de Minho, una pequeña flor amarilla había crecido en la camiseta del mayor, viendo con el mayor disimulo a Daehyun, quien no notaba nada. Arrancó la flor y la apretó entre sus dedos, esperando que nada de aquello hubiera quedado grabado.
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