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1791 Palabras
―Entonces ¿Dices que cuando ese chico está cerca, pasan cosas con tus capacidades sin que te des cuenta? Seung suspiró mientras se sentaba en la tapa del inodoro, pasando una mano por su cabello mientras intentaba comprender lo que estaba pasando. Claramente no era algo demasiado grave, no es como que el descontrol fuera totalmente notable, pero consideraba que era solo cuestión de tiempo para que sus poderes comenzaran a ser más notorios y desastrosos. Y eso era algo que no quería, en lo absoluto. Por lo que, después de haber visto lo que pasó con la burbuja de jugo y ahora la pequeña flor que había crecido sobre la camiseta del tatuado, su mejor idea había sido encerrarse en el baño del departamento del tatuado mientras todos dormían, siendo aproximadamente las siete de la mañana. Había bajado la tapa del inodoro y ahora compartía sus preocupaciones con sus padres.  No es cuando está cerca, porque paso bastante tiempo con él y no pasa siempre―dijo en voz baja, ya que, aunque los demás estaban dormidos en la sala, no quería que nadie lo escuchara―Pero, casualmente, las dos ocasiones han sido con él o en algo que tenga que ver con él―ante el corto silencio pensó que sus padres, probablemente, no comprendían a qué se refería―Por ejemplo, el caso de la burbuja fue cuando estaba hablando con él en la tienda de jugos y ni siquiera sé cuándo comenzó a formarse esa burbuja, hasta que estalló. Respiró hondo mientras se acomodaba sobre el inodoro, ya que comenzaba a dolerle la espalda. ―Ayer, yo solo tenía mi mano sobre su espalda, porque estaba tan borracho que se durmió en mi hombro, igual que otro amigo. Pero con Sook no pasó eso, no había ni una flor o brote, solo en la espalda de Minho. Se escuchó un sonido de entendimiento de parte de los mayores, quienes realmente no conocían a la perfección las capacidades de su hijo, pero habían vivido por muchos años con él y habían logrado comprender algunas cosas. ― ¿Te sientes bien con él? Me refiero ¿Si te sientes diferente con él que con los demás? ―le preguntó su madre, haciendo que se mordiera el labio inferior mientras pensaba en la respuesta a esa pregunta. Debía admitir que tenía una buena relación con Minho, una donde ambos se comprendían, se podían confiar cosas, a pesar de que tuvieran poco tiempo de conocerse, pero no podía decir que eso era algo diferente a los demás, ya que con todos sentía esa confianza y comodidad. Por lo que sí, sentía eso por él, pero no podría calificarlo como algo diferente a los demás. Sin embargo, debía admitir que con cada uno de los chicos tenía una relación ligeramente diferente, en especial por las personalidades de cada uno. Por ejemplo, Daehyun es una persona sumamente dulce, comprensivo y bastante amoroso, por lo que él de intentaba devolverle ese tipo de amor y le salía de forma natural. En cambio con Sook, era un amor más de bromas, risas chistes y no tantos abrazos, como lo eran con Daehyun. Ahora, su relación con Hyun era un poco más una amistad simbólica, una que no se demuestra todo el tiempo, ya que no comparten tantos abrazos, ni palabras dulces o apodos, pero ellos están conscientes de que están formando una buena amistad y que están ahí para el otro, a pesar del tiempo. Tomando eso en cuenta, debía admitir que con el tatuado era diferente, ya que él tenía una personalidad más coqueta, si podría decirlo así, una en donde tenía un toque más de nerviosismo, pero acompañado con comodidad. No sabía cómo explicar exactamente esa combinación, pero de algo así se trataba. Entonces sí podía decir que con él se sentía diferente, pero no podía decir que se sentía mejor con él que con los demás. ―Sí, me siento diferente con él, porque nuestra relación es diferente por su personalidad. Sin embargo, sigo sin comprender cuál es la relevancia, porque con todos me siento igual de cómodo―estaba un poco frustrado, debía ser sincero. Ya que lo último que quería es que alguien conociera de sus capacidades y el que ahora no sepa controlarlas, hace que todo sea más complicado. ― ¿Seguro de que no te da alguna emoción diferente? No quiero intuir nada, porque llevas menos de un mes allá, pero queremos saber para poder ayudarte un poco―dijo la mujer con voz dulce, haciendo que el menor asintiera, aunque ninguno podía verlo. ―Bueno, él me pone nervioso. En el sentido de que tiene una personalidad bastante… ¿Coqueta? ―dijo con algo de duda, bufando mientras pasaba su mano libre por su rostro―No sé, solamente sé que sus comentarios me ponen nervioso, pero no me siento incómodo―confesó. ―Creo que ese es el detalle importante, cariño―habló su padre, quien sonaba divertido ante la situación, aunque eso era algo raro para Seung―Puede que los nervios hagan que tus capacidades se presenten y por el mismo hecho de que estás nervioso, no eres realmente consciente de lo que haces. Tenía sentido, en realidad. Porque, en las ocasiones que había demostrado sus capacidades sin quererlo, el mayor había logrado que tuviera esa combinación entre nervioso y cómodo, por lo que no era una hipótesis ridícula, tenía todo el sentido del mundo. Y eso no era algo bueno, en realidad. ― ¿Y cómo hago que deje de ponerme nervioso? ―preguntó sin esperar una respuesta real, ya que no podía dejar de sentirse así de la noche a la mañana, en especial porque la única explicación que podía darle era “nervios” ― ¿Qué consideras que te pone nervioso, específicamente? ―preguntó su madre, el castaño sabiendo que su progenitora lo preguntaba más por su propia curiosidad que por el tema principal. ― ¿En serio tengo que decirlo? ―preguntó, manteniendo su mano sobre sus ojos. ―Sería bueno, sí―le respondió. ―Bueno, cuando nos conocimos me puso nervioso porque me pareció bastante atractivo, físicamente. Y creo que ahora me pone más nervioso porque tiene una personalidad muy bonita y sabe qué decir para sentirme completamente halagado y no sé cómo manejar eso―suspiró, avergonzándose de tan solo recordarlo. ―Siempre has sido nervioso con los halagos, pero creo que, el hecho de que te halague alguien que no es de tu familia, hace la diferencia ¿No crees? ―le preguntó su padre―Además, si te pareció atractivo de primeras, es normal que te pongas más tímido en ocasiones con él. Sus padres tenían razón y por eso los amaba tanto, porque ellos sabían perfectamente qué decir y en muchas ocasiones ayudarle a ver lo obvio. ―Por eso los amo tanto―confesó en medio de un lloriqueo infantil, haciendo que los mayores rieran. En ese momento, la puerta del baño fue tocada tres veces, haciendo que el castaño levantara su cabeza de golpe. ― ¿Seungie? ¿Estás aquí? ―se escuchó la voz grave de Minho, haciendo que el menor se sonrojara y se levantara del inodoro. ―Padres, tengo que irme. Los amo, los llamo más tarde―dijo antes de colgar la llamada, guardando su celular en el bolsillo de su pantalón de algodón. ―No quiero interrumpir, pero en serio necesito entrar o tendré que orinar por la ventana―el castaño soltó una risita y se acercó rápidamente a la puerta, abriendo. ―Lo lamento, pasa―le sonrió mientras salía del baño, el tatuado entrando y quedándose en el marco de la puerta. ―En la cocina hay bastantes cosas para comer, en la despensa puedes encontrar Pop Tarts, por si tienes algo de hambre―le dijo rápidamente, haciendo que Seung sonriera pequeño, enternecido. Su vejiga estaba a nada de explorar y aún así se tomó el tiempo de decirle que podía tomar comida de la despensa. ―Muchas gracias, hyung. Tomaré una de esas. El tatuado asintió con una sonrisa adormilada y cerró la puerta, el castaño mordiéndose el labio inferior mientras se alejaba del lugar, para poder tomar el alimento mencionado. Sus padres tenían razón y no tenía sentido el negarlo, el hecho de que Minho le ponía nervioso era un factor importante en el descontrol de sus capacidades. Solo no quería hacer algo que hiciera que los demás lo notaran. Cuando fue a comer su Pop Tart, los demás comenzaron a despertar y Hyun se encargó de hacer un desayuno decente. Todos se turnaron para colocarse la ropa para la piscina, ya que irían una hora después de comer y comenzaron a desayunar el delicioso plato de carne con arroz, kimchi y huevo. Igualmente, Daehyun fue el encargado de mostrar los vídeos ridículos que habían grabado en la noche, todos soltando carcajadas y los protagonistas sintiéndose avergonzados, ya que cuando estaban borrachos, poco control tenían sobre sus acciones. ―Son unos idiotas―les dijo el rubio con gracia después de comer, comenzando a lavar los platos para poder ir a la piscina. Cuando todo estuvo limpio, bajaron hasta la zona indicada, la cual estaba vacía por la hora, por lo que fue perfecto para ellos y poder relajarse un poco, algunos con un poco de dolor de cabeza por la ligera resaca. Hicieron competencias sobre nadar a lo largo de la piscina y ver quién llegaba primero, siendo Minho quien ganó la mayoría de las carreras, porque era realmente bueno nadando. En el concurso de saber quién podía aguantar más tiempo debajo del agua, Seung fue el ganador, todos admirados al ver cómo el menor se mantenía en el fondo de la piscina tanto tiempo, cuando ellos estaban ahogados a los pocos segundos. Ese día Seung pudo ver todos los tatuajes que Minho tenía en su torso, espalda y brazos, haciendo que ese gusto por los tatuajes del mayor aumentara, porque se veían realmente bien. Se dio una pequeña cachetada sin que nadie lo viera, porque si seguía pensando así, de seguro hacía alguna tontería sin darse cuenta. La pijamada fue un éxito, todos retirándose a sus casas después del almuerzo, inclusive llevándose sus macetas y materiales. Minho se encargó de llevarlos a casa a todos, siendo Seung el primero ante la ubicación del edificio. ― ¡Nos vemos el lunes, Seungie! ―se despidió Daehyun, los demás igualmente despidiéndose con la mano. ―Vendré a recogerte el lunes―le dijo el tatuado mientras lo veía a través de la ventana―Cuídate. Y Seung quería golpearse por sentirse así de nervioso por tan simples palabras.
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