Soltó una carcajada cuando vio a Daehyun golpear a Sook con una camiseta por el departamento, ya que el pelinegro se había atrevido a burlarse de la ropa interior de patos del rubio, quien estaba totalmente avergonzado por las burlas, además de que había abierto su maleta sin que se diera cuenta.
Habían finalizado los demoniacos parciales para todos y ahora estaban iniciando sus anheladas vacaciones. Todos habían aceptado la invitación de Seung de ir a Daegu para conocer el lugar y a su familia, por lo que también realizaron más planes en lugares turísticos de la zona, para poder pasarla de lo mejor.
Claramente había sido un poco costoso en algunos aspectos, pero quienes trabajaban habían realizado un pequeño gasto de sus ahorros y los que no, siendo Daehyun, Minho y Seung, se comprometieron a buscar trabajo cuando regresaran a Seúl, porque no podían seguir como unos desempleados.
El menor del grupo había comenzado en su trabajo no hace mucho, pero se encontraba contento siendo camarero en una cafetería temática, en la cual muchas personas solían frecuentar al ser de temática Kpop, al ser algo que mucha gente gustaba.
Hyun trabajaba en la empresa de su hermano mayor, en donde debía ser asistente y llevar el control de ciertos datos importantes de la empresa, como un secretario y organizador, por lo que su paga era bastante buena.
Ninguno trabajaba en algo que tuviera relación con la carrera que estaban llevando, al menos en ese momento, por lo que Seung se preparó mentalmente para saber que, muy probablemente, él tampoco encuentre un trabajo en su área, en especial porque apenas estaba comenzando.
―No puedo creer que no haya dormido para poder dar avances de mi tesis, solo para ver a mi novio golpear a Sook con su ropa―se quejó el pelinegro con sueño, acomodado en el sofá con los ojos entrecerrados.
―Yo presenté el avance la semana anterior, así que no tuve que avanzar mucho―comentó Minho, quien también estaba en su último año de universidad.
Seung sentía bastante admiración por ambos mayores, porque habían logrado el pasar por todo el proceso universitario con buenas notas y no repitiendo ninguna materia, cosa que no es tan fácil de lograr y ellos ya estaban culminando con sus estudios. Era algo que Seung quería lograr y daría lo mejor de sí para conseguirlo.
― ¿Qué se siente saber que, el semestre que viene, es el último para ustedes? ―preguntó Seung con ilusión mientras cerraba su maleta, viendo a ambos chicos en el sofá.
―Emoción y preocupación, supongo―dijo Minho mientras soltaba una risita, encogiéndose de hombros―Es bueno el culminar la carrera, pero ahora tendremos que salir al mundo laboral. Aunque hyung ya tenga un trabajo, no es el mismo que su carrera, por lo que imagino que buscarás uno adaptado cuando nos graduemos ¿No?
Hyun asintió, acomodándose en el sofá.
―No es fácil encontrar buenos trabajos siendo jóvenes recién graduados, pero esperamos que no sea algo tan complicado, por eso mantendré mi trabajo actual hasta que tenga un puesto asegurado en alguna empresa a la que aplique―Seung asintió, acercándose con sus maletas, para que pudieran salir.
―Pero ambos son muy talentosos y ya han tenido algunas propuestas, por lo que no dudo que queden en un gran puesto―intervino Daehyun con voz emocionada, manteniendo su camiseta entre sus manos, la que había utilizado para golpear al pobre Sook, quien regresaba a ellos con un puchero.
―Bueno, ahora que Daehyungie ha terminado de maltratarme y Seungie tiene sus maletas listas, creo que podemos irnos―dijo Sook mientras se acercaba a el grupo de maletas, subiéndose sobre su propia maleta y comenzando a girar suavemente, por las rueditas de esta―Nos espera un viaje largo.
El viaje claramente tomaría varias horas, aquellas que serían solamente para llegar a Daegu, por lo que tendrían que turnarse entre conductores, para que no corrieran riesgo de tener algún accidente, ya que no era la idea.
Minho y Hyun eran los únicos que tenían licencia, por lo que ellos serían quienes tendrían que turnarse.
― ¿Tienes todo listo, Seungie? ―le preguntó Minho mientras se levantaba del sofá, ya que era a él que lo estaban esperando.
―Síp, todo listo―mostró la pequeña maleta que tenía en su hombro, esta teniendo las cosas de Tanie, porque claramente no iba a dejarlo solo en todos esos días de viaje―Las cosas de Tan también están listas.
―Bien, vámonos entonces.
El subir las maletas al auto fue nuevamente un juego de Tetris, uno que Hyun tuvo que ordenar, porque los demás estaban demasiado emocionados por irse ya, por lo que casi que le dejaron todas las maletas al pobre y se subieron al auto. Habían desayunado antes de salir, por lo que no tenían planeado el detenerse por comida, no al menos en unas buenas horas, pero sí harían varias paradas para poder comprar algún aperitivo, estirar las piernas o ponerle gasolina a la camioneta, además de que Tan tenía que bajar para hacer sus necesidades.
Seung se colocó en el asiento del copiloto, como siempre y se colocó sus gafas para sol, porque había mucha luz.
―Ohh, Seungie te ves guapísimo con gafas―lo halagó Daehyun, haciendo que el castaño girara levemente sobre su asiento, para poder verlo con una sonrisa―Repito, deberías ser modelo, ese debería ser tu trabajo de medio tiempo.
El castaño rodó los ojos, porque de verdad no consideraba que fuera para tanto.
―Eso es muy cierto, te ves muy guapo y los modelos deberían estar agradecidos de que no te interesa mucho su industria o se quedarían sin empleos―complementó Minho, haciendo que el castaño se apenara aún más, mordiéndose el labio inferior.
―Deja de copiar mis piropos y sé creativo―lo regañó desde el asiento trasero, indignado―Si hacemos paradas podemos hacerte una sesión de fotos, tu i********: está más muerto que mi vida social lejos de ustedes.
―No suelo tomarme fotos, pero gracias, acepto tu sesión personal―Seung sonrió y volvió a acomodarse en el asiento, solamente estirando el brazo para poder encender la música y conectarla a su celular.
El auto estaba lleno de gritos y cantos desafinados, siendo Minho el único que lograba dar un poco de armonía, porque los demás soltaban gritos sin control e incluso hacían altos terribles solamente para espantar el oído ajeno. El pobre Tan había estado observando todo, de vez en cuando sacando la cabeza por la ventana, disfrutando del aire en su lengua y rostro.
Seung aprovechó aquello y sacó su cámara del estuche, ya que era de lo poco que llevaba consigo en el asiento delantero y tomó fotos por el retrovisor derecho, saliendo su cachorro con la lengua de fuera y sonrisa perruna.
También le tomó unas fotos a Minho mientras conducía, una secuencia que empezaba con el mayor conduciendo con una gran sonrisa, hasta una en donde miraba al menor, ya que se había dado cuenta que estaba siendo fotografiado.
Llegó un punto en el que todos sentían su garganta arder por haber cantado a todo pulmón, por lo que decidieron el poner canciones un poco más tranquilas, para recargar las baterías que habían agotado en poco tiempo. Incluso Hyun, quien era el que estaba agotado en el departamento, se tomó ese tiempo de tranquilidad para dormir con la cabeza apoyada en el hombro de su pareja, recibiendo caricias en el dorso de su mano, para poder descansar.
―Pobre Hyungie―dijo Seung mientras lo veía por el retrovisor que estaba al centro del auto, notando su rostro agotado― ¿Cómo vas con tu trabajo final?
Minho igualmente vio a su amigo por el retrovisor, regresando la vista al camino.
―Bastante bien, en realidad. Hemos estado trabajando en él casi todo el semestre que acaba de pasar, por lo que creo que va bien. Ya solamente me quedará el año de prácticas y ese es el que más miedo me da, creo―se encogió de hombros, no queriendo compartir mucho de sus preocupaciones.
― ¿Por qué te preocupa? Si se puede saber―preguntó con cautela, no queriendo quedar como un entrometido.
―Porque a veces siento que no seré tan bueno como quiero ser, me esfuerzo, pero tal vez no estoy tan preparado como creo y cuando comience a laborar en las prácticas, todo será un desastre―confesó, haciendo que Seung sonriera de lado, estirando su mano para colocarla en el hombro del mayor.
―Creo que esa inseguridad es bastante normal, después de todo vas a un área del cual desconoces muchas cosas, pero te has formado muy bien en la universidad y verás que todo irá muy bien―le dio aliento, tomando sus gafas con su mano libre y subiéndolas por su cabeza, para que quedaran arriba de la frente, haciendo que esta quedara despejada de cabello―He visto lo que haces y aunque no sé mucho del tema, se nota que tienes talento. Por lo que no debes angustiarte, llegarás al lugar que te asignen y darás lo mejor de ti, esperando que eso te brinde oportunidades laborales en el futuro.
Daehyun y Sook sonrieron desde los asientos traseros, no queriendo decir algo, porque arruinaría el momento entre ambos chicos. Por lo que el pelinegro se entretuvo con su celular y el rubio intentó dormir como su pareja.
Tan se había cansado de sacar la cabeza por la ventana, por lo que descansaba junto a Sook.
―Muchas gracias, Seung―le contestó con voz suave, un poco tocado por las palabras del menor―En realidad era algo que no me dejaba tranquilo, en muchas ocasiones.
Seung dio un apretoncito al hombro.
―Y será algo que seguirá en tu mente, hasta que sea el día en el que demuestres tus grandes capacidades y te sientas cómodo. Pero, mientras tanto, lo importante es que esos pensamientos no te consuman y no quieras convertirlos en una realidad.
Minho sonrió con la vista en el camino y soltó el volante de un lado, para poder tomar la mano que se apoyaba en su hombro y dirigirla hasta su rostro, dándole un beso en el dorso a Seung.
El castaño apretó los dedos ligeramente, sintiendo pequeñas cosquillas en la zona en la que había dejado el beso.
Cuando el reloj dio las dos de la tarde, todos comenzaron a sentir mucha hambre, por lo que buscaron un restaurante en el camino al que pudieran pasar o al menos un autoservicio. Se encontraron con una tienda de pollo frito, el cual tenía el servicio en restaurante, por lo que se bajaron.
No estaban seguros si podrían entrar con Tanie, pero si no era posible, estirarían las piernas y comerían en el auto.
Minho se estacionó, por lo que los dormidos comenzaron a despertar.
―Bien, espero que mi vista me esté engañando, pero veo un cartel de que no se permiten mascotas―dijo Sook, abrazando a Tanie―Síp, así dice.
―Bueno, podemos ir algunos por el pollo y que alguien de nosotros se quede en el auto con Tanie, traeremos la comida y comemos aquí―opinó Minho, viendo hacia atrás― ¿Quién acompaña por el pollo?
― ¡Yo! ―dijeron todos, menos Seung.
―Yo me quedaré con Tanie, estiraremos las piernas y patas. Los esperamos―dijo con una sonrisa, haciendo que los demás asintieran, comenzando a bajarse del auto.
― ¿Te gustaría pastelito de moras? Es delicioso ―le preguntó Minho mientras se estiraban, el menor asintiendo.
―Sí, por fa.
Los chicos comenzaron a alejarse hasta el restaurante, por lo que Seung cerró la puerta del copiloto y se dirigió a los asientos traseros, tomando la correa de Tanie para que pudiera bajar. Le colocó la mencionada y lo colocó en el suelo, no olvidando tomar las bolsas que usaba para recoger el popó, por si su cachorro hacía.
Cerró el auto con seguro y comenzaron a pasear por la zona del estacionamiento, yendo a la parte en donde había varias plantas y árboles, para que el cachorro pudiera hacer sus necesidades. El vigilante del lugar iba a decirle que el cachorro no podía hacer popó ahí, pero el menor dejó ver las bolsas, por lo que el hombre ya no se acercó.
Seung estiraba sus piernas tranquilamente, hasta que de reojo pudo ver cómo un hombre salía de la tienda de pollo, algo cubierto de la cabeza. Usaba cubrebocas n***o y una gorra, lo que no permitía que se le viera el rostro. Se acercó a un chico y una chica, los cuales estaban al lado de una motocicleta, colocándose los cascos.
Pasó tan rápido que Seung a penas y pudo parpadear, el tipo sacó algo de su chaqueta y dañó al hombre, haciendo que este cayera al suelo. Se subió en la motocicleta y la echó a andar, mientras el hombre sufría en el suelo.
Seung jadeó, viendo el camino que la motocicleta tomaba, notando que estaba a punto de integrarse a la carretera.
Pierde el control, que la moto pierda el control.
Comenzó a pensar sin dejar de ver la moto con mucha molestia, jadeando cuando la moto comenzó a moverse descontroladamente, yendo bastante rápido hasta la zona que dividía los carriles, por lo que la moto chocó terriblemente contra la división, el ladrón quedando tendido en el suelo.
Respiró rápidamente, tomando su celular para llamar a emergencias. Se acercó a la pareja y el vigilante, notando que el chico estaba herido en un costado, el cual sangraba terriblemente.
― ¿Hola? ―Seung comenzó a entregar la dirección del lugar, indicando lo que había pasado y que el ladrón se encontraba inconsciente en la carretera, causando algo de tráfico.
Cuando colgó, se agachó al lado de la chica, notando que era un corte profundo. El hombre no se movía.
― ¿¡Qué hacemos!? ¡Está dejando de moverse! ―preguntó alterada la chica, haciendo que Seung sintiera total pena por ella y el chico, el vigilante corriendo rápidamente dentro del restaurante, para avisar lo que había pasado a sus superiores.
―Háblale, intenta que no se duerma―le dijo Seung, haciendo que la chica asintiera con pánico, ya que sentía total impotencia.
Seung tampoco sabía qué hacer, no podía curar al chico como si nada, ya que no tendría sentido el que hubiera un corte y después ya nada. No sabía qué hacer y no quería ponerse más nervioso, porque todo salía mal cuando se ponía nervioso.
El vigilante regresó a la escena, notándosele bastante preocupado.
―Una ambulancia viene rápido, el suceso quedó grabado en las cámaras de seguridad―afirmó el hombre, pasando sus manos por su cabello, mientras veía hacia el accidente con la moto―Ese hijo de puta tuvo lo que se merecía, pero este hombre no―regresó la vista a la víctima.
Ante la indecisión de si curarlo o no, la ambulancia le ganó y llegó antes que una elección. Pero sabía que intervenir de esa forma no sería correcto, ya que sería demasiado obvio que algo había pasado y lo último que quería era llamar la atención.
Al menos pudo evitar que el ladrón escapara, lo que era importante.
Los chicos salieron de la tienda de pollo cuando subían al chico a la ambulancia, haciendo que todos se sorprendieran, ya que no habían sabido nada del incidente hasta ese momento.
― ¡Seungie! ¿Qué pasó? ―chilló exaltado Daehyun, todos viéndolo con preocupación.
―Ese tipo que está inconsciente en la carretera intentó robarle a un chico y su novia, lo apuñaló e intentó escapar, pero no pudo―dijo mientras levantaba a Tan del suelo, viendo a la ambulancia irse, quedando un charco de sangre en el suelo con los policías alrededor.
― ¿Lograste que no escapara? ―Intuyó Minho al ver el choque de la moto, ya que alguien experimentado jamás se hubiera chocado de esa forma.
―Hice lo que pude, él iba a lograr salirse con la suya, mientras el otro chico estaba desangrándose en el suelo―Sook pasó sus brazos por los hombros del menor, intentando confortarlo, de alguna forma―Quería curar al chico, pero hubiera sido demasiado extraño para las autoridades ver un charco de sangre así y el chico sin ninguna lesión, pero ahora me siento mal por no haberlo curado.
El tatuado negó mientras dejaba las bolsas con pollo en el asiento, abrazando a Seung, quien aceptó el cariño.
―Hiciste lo que pusiste y eso es más que bueno, era imposible el que ayudaras al chico, sería demasiado sospechoso.
Seung asintió, sonriéndole pequeño a los demás.
―Vamos a otro lugar y comemos allá, no creo que sea bueno comer ahora.
Todos subieron al auto nuevamente y Seung intentó que el tema no le rondara por la cabeza demasiado, porque él había hecho lo mejor que pudo y siendo cauteloso para no delatarse. En la cámara de seguridad no podía verse nada, porque intervino sobre la moto y eso era imposible de ver.
Debía cubrirse las espaldas, aunque eso en muchas ocasiones le causara conflicto.