(Punto de vista de Ashley) El viento cálido del club de playa todavía me acariciaba la piel cuando vi, a lo lejos, cómo la silueta de Alessandro se desdibujaba entre la multitud. Caminaba con esa seguridad que parecía abrirle paso por sí sola, hasta que Melissa lo interceptó. Sentí el corazón subirme a la garganta. Por fortuna, ella no me había visto. Llevaba días esquivándola después de haberme acostado con Alessandro. Sabía que ni siquiera se habían besado y a ella no le veía tanto interés, salvo el que le dictaban sus papás. Me mantuve inmóvil, observando cómo ella se le plantaba frente a él con una sonrisa demasiado amplia para ser genuina, era falsa. Conocía a mi amiga a la perfección. Alessandro, como siempre, mantuvo el porte y la calma, inclinándose ligeramente para escuchar lo

