Capítulo 36 —Te dejaré morderme Narrador: El aire estaba cargado de un silencio que parecía vibrar tras la intensidad del encuentro. La calidez de Bryan aún la rodeaba, y su mente se debatía entre la confusión y el deseo. Los dos permanecieron en silencio, respirando lentamente mientras el cuarto volvía a llenarse de sombras. Bryan se dejó caer sobre la cama, y Laila sintió el peso de su brazo rodeando su cintura, aún sin palabras. La oscuridad entre ellos era cómoda y pesada, pero no tanto como para borrar del todo las emociones que giraban en su mente. —¿Pensando demasiado? —murmuró Bryan, sin siquiera abrir los ojos. Su voz aún conservaba un tono de satisfacción, un rastro de triunfo en cada sílaba. —¿Por qué piensas que estoy pensando demasiado? —respondió ella, dándole la espalda

