Román Después de nuestro delicioso episodio en la sala, vamos directo a nuestra habitación. Mandy de inmediato se va a la ducha y yo entro al vestidor. Aún no tiene toda su ropa, así que sigue usando mis playeras como pijama, y sinceramente, me encanta cómo le quedan. Ella sale de la ducha, envuelta solo en una toalla. Estoy sentado en la cama deleitando me viendo su hermoso cuerpo. Ella se para frente al espejo. Aunque no lo diga, sé que siempre ha sentido inseguridad por sus curvas, pero lo que ella no sabe es que a mí me encantan. Me paro tras ella y tomo sus hombros. —Sabes que pronto me voy a poner como una pelota, ¿cierto? suelto una carcajada porque estoy seguro de que cuando su vientre empiece a notarse, ella se verá aún más hermosa. —Y tú sabes que si así te ves hermosa con

