Ella afirmo con la cabeza.
Fue el único pistoletazo que podía sacarlo de aquella situación,
Los chicos se quedaron un poco incomodos después del beso, Jess pensaba que lo único que podía hacer, era concentrarse en escribir una canción acorde con lo que había pensado anteriormente, pero en lo único que podía pensar era en aquel beso voraz que proporciono a los labios de Ali, esos labios le sentaban bien, tan bien que no podía creérselo aun.
¿Cómo había caído en aquella tentación?
La única respuesta concisa que podía creer, era la única salida con sentido de aquella situación, estaba enamorado de Alison desde hace tiempo, tal vez desde que la conoció aquel día en el hospital.
Los sentimientos eran complicados.
Pero tampoco quería pensarlo mucho.
Si estaba enamorado de Alison quería vivirlo y no quedarse pensarlo, no era un mojigato, así que tenía que avanzar en aquella relación tan complicada de explicar, y darle a Ali, un nuevo aliciente para que se aferrara un poco más a la vida.
Que viera lo buena que podía ser.
Alison viendo la concentración de Jess, en tratar de hacer una página con algunas letras, para formalizar la canción entonces, también puso un poco de su parte, pero era difícil pensar cuando aquel beso tan apasionado percataba en su cabeza.
¡Era su primer beso!
Nunca nadie antes le había dado un beso tan voraz, Jess parecía que estaba hambriento, con ansias de comer su cuerpo.
¡Por Dios! sentía lo que tanto narraban las novelas de aquel escritor.
Era como un sueño, antes soñaba con tener alguien con quien compartir una vida pacifica, y aunque no pensó que fuera tan precoz y rápido, también agradecía a los cielos por haber conocido a Jess, significaba mucho para su miserable vida casi moribunda, agonizaba en los días de soledad absoluta en aquella enorme mansión, ¿y que quedaba?, para ello nunca quedo nada, porque aunque estaba en una familia acomodada, carecía de un amor verdadero, no la lástima que sentían sus padres o algunos de los empleados, y ¿Quién no iba a sentir lastima por la chica que estaba muriendo a temprana edad?
El destino ahora quería ser más que solamente eso, le estaba dando una marcha atrás, un mensaje para poder cambiar de dirección.
Jess representaba todo lo que no pudo hacer nunca. Y, que ahora a su edad, podía volver a serlo, aquellos sueños que apenas estaban en un diario, rasgado, sucio y con motas de polvo, recobraban vida, solamente para expresar el deseo más sincero de la chica.
Amor.
Con delicadeza, recostó su cabeza en el hombro de Jess, y pasaron unos minutos, el muchacho ocultaba la respiración trabajosa y el ritmo cardiaco acelerado, estaba completamente hecho polvo por Alison, no tenía cura para esa enfermedad.
Respirando profundo, escribía algunas letras, pero Alison apenas se concentraba, solo quería sentirlo un poco más.
Quería estar con él a todas horas.
Si su enfermedad no le hubiera impedido, estar afuera divirtiéndose, seguramente ahora estuvieran en un parque.
No haciendo una canción. Sino proporcionando besos, a esa boca tan áspera de su amado Jess.
—Lo haremos Ali. Escribiremos la canción. Tengo muchas sorpresas para ti.
Ella rio en la ignorancia.
Sin embargo: Jess tenía toda la razón del mundo, después de ese beso tan voraz, no iba a permitir que su amada chica muriera, quería sentir aquellos labios todos los días de su vida, en cualquiera parte que estuviera, era lo único que le importaba, y le daba igual quien se interpusiera, Coby, Karen o el papa de Ali, solamente iba a ser una cosa, salvarla. No quiera que le pasara nada, para volver a ver los ojos, profundos, y cautivadores, de la chica. Lo único que podía hacer era arriesgarse, dando estocadas a ciegas por donde su instinto y corazón le guiaran. Pero sería algo complicado.
Más un valiente guerrero no se rendiría tan fácil…
Miro a Alison, como estaba placida y disfrutaba de su compañía. Tierna, bonita y delicada, como una flor de jardín.
No se iba a rendir fácilmente. Tenso su mandíbula con determinación. No se rendiría aunque le costara la vida.