Capítulo 4

1620 Palabras
ANGELO Me quedé durante varios días en casa de mis padres pero a pesar de que estaba cómodo, en el fondo sentía que ellos necesitaban estar solos y disfrutar de su relación sin que yo esté estorbando, por eso mismo decidí regresar a mí departamento y dejar de ser una molestia para Oliver y Noah. Después de una semana ausente, mí departamento era un verdadero desastre, había botellas de alcohol por todas partes y cajas de pizza acumuladas sobre la mesa de la cocina sin mencionar el tiradero de ropa sucia que estaba distribuido por todo el piso. _ ¡Ah, mierda!...Tendré que limpiar este basurero._ Llevé las manos a la cintura al ver toda la suciedad que yo mismo había dejado._ Bien, ¡manos a la obra!_ Dije entusiasmado. Antes de comenzar con el aseo recogí mi cabello, me arremangué la camiseta y luego me coloqué un delantal que Oliver dejo aquí hace tiempo y que por cierto, ésta era la primera vez que iba a usar. Una vez que estuve listo me dispuse a limpiar la casa en su totalidad para evitar que las ratas y las cucarachas me invadan y terminen comiéndome cuando este durmiendo. Estuve limpiando y ordenando durante tres horas en las cuáles terminé exhausto, lo bueno es que después de todo ese esfuerzo, el departamento volvió a parecer un lugar habitable. Apenas terminé los quehaceres me dejé caer sobre el sofá mientras soltaba un largo suspiro que fue interrumpido por el sonido de mí teléfono. En cuanto abrí el mensaje me dí cuenta que se trataba del organizador de las carreras clandestinas. ~ Está noche hay una carrera muy importante y los apostadores piden por ti. Espero que no me falles~ Solté una carcajada de satisfacción luego de leer ese mensaje debido a que una noche de adrenalina era justo lo que estaba necesitando. Corrí hacia el cuarto de baño para darme una ducha rápida y luego me puse el tipo de atuendo que suelo usar cuando voy a correr, el cuál consiste en una camiseta negra, botines, pantalón y chaqueta de cuero. En cuanto estuve listo salí del departamento en busca de mí motocicleta que estaba en el estacionamiento pero cuando llegué a la planta baja del edificio me encontré con Emma en la puerta de entrada. _ ¿A dónde vas?_ Me preguntó mirando el casco que sostenía en mí mano. _ Tengo un compromiso._ Miré mí reloj de pulsera notando lo tarde que era._ ¿Que haces aquí a esta hora? _ Fui a buscarte a la casa de tus padres y me dijeron que habías vuelto a tu departamento. Disculpa que haya venido sin avisar pero necesitaba hablar contigo._ Bajó su mirada apenada. _ ¿Sobre qué quieres hablar?_ Inesperadamente mí teléfono comenzó a sonar antes de que ella respondiera mí pregunta. _ Atiende, yo puedo esperar. Tomé el teléfono y contesté la llamada sin dejar de mirarla. _ Diga. _ Los apostadores están impacientes. Están pidiendo por el Ángel n***o y ya no sé qué más decirles._ De fondo se oía el rugir de las motocicletas. _ Diles que estaré allí en cinco minutos._ Colgué la llamada ante la mirada atenta de Emma. _ ¿Tienes que irte?_ Asenti en silencio._ De acuerdo, hablamos después._ Dió un paso hacia atrás dispuesta a marcharse. _ ¿Quieres acompañarme?_ Ella se giró rápidamente hacia mí con una expresión de asombro en su rostro. _ ¿A dónde? _ Ya lo verás._ Sonreí de lado y luego la tomé de la mano para ir en busca de mí motocicleta. Conduje cuidadosamente por las calles de la ciudad mientras Emma iba aferrada a mí cintura y la brisa nocturna nos golpeaba suavemente en el rostro. Al llegar al lugar donde se llevan a cabo las carreras le pedí que se quedara a un costado y luego me posicioné junto a los otros corredores que ya estaban esperando en la línea de partida. _ ¡Él Ángel n***o ya está aquí señores!_ Gritó el organizador y de inmediato la mayoría de las personas vitorearon mí nombre mientras otras pocas me abucheaban. Obviamente ignoré todo aquel patético circo porque a mí lo único que me importaba era terminar pronto con la carrera para saber que era eso tan importante que Emma quería decirme. Estaba sumergido en mis pensamientos cuando de pronto oí la orden de salida y entonces aceleré a máxima velocidad dejando una estela de humo detrás de mí. Cómo era de esperarse, a los pocos minutos gané la carrera cómodamente lo que ocasionó que los otros corredores se molestaran conmigo y vinieran a buscar pelea en cuanto se bajaron de las motocicletas. Uno de ellos se encaminó furioso hacia mí e inmediatamente me quité el casco y luego lo arroje a un costado dispuesto a agarrarme a golpes con él pero antes de que pudiera alcanzarlo un grupo de personas nos sujetó a ambos para evitar que nos peleemos. _ ¡Maldito bastardo! ¿Te gusta burlarte de nosotros?_ Me apuntó con el dedo. _ Ustedes son un burla andante, ni siquiera son competencia para mí._ Me mofé de ellos. Lo último que quería era que Emma viera esa faceta de mí vida pero tampoco iba a dejar que un par de imbéciles me insultaran sin pagar las consecuencias. _ Te crees superior a nosotros ¿No es así, Ángel n***o?_ Ese tipo sonrió irónicamente mientras me miraba de arriba abajo._ ¿Qué crees que pensarán los demás si supieran que eres una puta? En cuanto dijo eso me solté bruscamente de las personas que me tenían agarrado y cuando estaba a punto de matarlo a golpes Emma se atravesó en mí camino y le dió un puñetazo en el rostro a ese sujeto, rompiéndole la nariz. _ Emma..._ Murmuré sorprendido. _ ¿Cómo te atreves a hablar así de él?_ Le gritó enfurecida. _ ¡Me rompiste la naríz! ¡Maldita perra desquiciada!._ La empujó tan fuerte que por suerte yo estaba detrás de ella y alcancé a sujetarla antes de que cayera al piso. _ Ahora si voy a matarte._ Le dije a ese idiota apretando los dientes e inmediatamente hice a Emma a un lado poniéndola detrás de mí._ ¿Estás bien?_ Le pregunté mirándola de reojo. _ Estoy bien._ Respondió levantando la voz. _ Ven aquí mariquita, ¿o acaso necesitas que esa perra te defienda?._ Me gritó ese imbécil haciendo crugir sus puños mientras yo cerraba los míos. Podía permitir que dijeran cualquier cosa de mí pero que insultaran y golpearan a Emma, eso sí que no lo iba a tolerar. Él lanzó el primer golpe que pude esquivar fácilmente y de inmediato le di un puñetazo tras otro sin darle tiempo a reaccionar, incluso tuvieron que defenderlo los demás corredores para que no lo matase logrando llevarme uno que otro golpe de arriba hasta que el organizador intervino junto con sus guardias y pusieron punto final a la disputa. Luego de que todos se dispersaron Emma se abalanzo sobre mí dándome un abrazo que me dejó sorprendido. _ Ángel, ¿Estás bien? ¿Ellos te golpearon mucho?._ Se notaba que estaba asustada porque su voz se oía temblorosa. _ Estoy bien, no te preocupes. El que se llevó la peor parte fue ese imbécil._ La rodeé con mis brazos para tranquilizarla mientras miraba a ese sujeto alejarse entre la multitud._ ¿Quien es ese tipo?_ Le pregunté al organizador que estaba junto a mí. _ Él es un niño mimado al igual que tú. _ No me compares con ese hijo de puta._ Le respondí molesto. _ A lo que me refería es que también pertenece a una familia adinerada. Él es Cédric O'Connell, el sobrino del famoso magnate de la construcción. En cuanto Emma y yo oímos ese apellido ambos nos miramos sin poder creerlo. _ Entonces, acabo de golpear al primo de Victoria._ Ella se cubrió la boca sorprendida. _ ¿Crees que se moleste contigo? _ Claro que no. Se pondrá feliz cuando le cuente._ Soltó una carcajada._ Ella odia a todos sus familiares después de que ellos la desheredaron por casarse con Joseph. Los dos comenzamos a reírnos al recordar el puñetazo que la pequeña le había dado al idiota de Cédric, pero a pesar de que ella estaba contenta con esa hazaña, yo decidí sacarla de allí antes de que hubieran más problemas. _ Será mejor que nos vayamos._ La ayudé a montarse a la motocicleta y luego la llevé a su casa. Cuando llegamos la tomé de mano y la acompañé hasta la puerta en donde nos quedamos parados uno frente al otro. _ ¿Que era lo que querías a decirme?_ Ella levantó su rostro mirándome con sus hermosos ojos color miel. _ Solo era una tontería._ negó levemente. _ No creo que sea una tontería cuando fuiste hasta mí departamento para decírmelo. Emma bajó su mirada acompañada de un largo suspiro que hizo temblar su cuerpo. _ El viernes, Ben tiene un partido muy importante y me gustaría que fuéramos juntos a apoyarlo como en los viejos tiempos. ¿Que dices?._ Se quedó mirándome fijo mientras esperaba mí respuesta. _ Bueno, yo no creo que pueda ir porque tengo cosas que hacer... _ ¡No pongas excusas! Ni siquiera te dije a qué hora era._ Me interrumpió abruptamente._ ¿Porque no puedes ir a apoyarlo en un momento tan importante? ¿O es que acaso pasa algo entre ustedes dos que yo no sé? En ese momento no supe que decir, al parecer ella sospechaba algo y yo no sabía que hacer para que no se diera cuenta de lo que realmente estaba pasando entre él y yo... ☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬☬
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