Tras un rato más de aburrimiento y estrés para una pensativa Nicolle, luego de cepillos para el cabello, un secador, algo de maquillaje, una tijera y algunos retoque, por fin estuvo lista para poder ponerse de pie e irse de ese lugar. - Señora Campbell - dijo el encargado de arreglarla mirándola con una sonrisa de satisfacción en el rostro - ¡Está bellísima! - aseguró, dejándola a ella con una incomoda sonrisa en los labios - Su esposo seguro se enamorará aún más de usted cuando la vea, luce como una princesa - comentó sin ser conciente de lo que eso significaba para ella, el hombre había dicho que su esposo se enamoraría aun más de ella sin saber que eso era imposible de todas las formas explicables, él jamás la amaría, ella era la causa indirecta de la separación de la mujer que él rea

