He estado cansado y frustrado con toda esta situación en mi empresa. Me sentido agobiado, furioso y a punto de romper todo lo que se me ponía en frente y golpear a cualquiera que se atrevería a llevarme la contraria. Este maldito problema me tiene jodido y lo que me enfurecía a un más era dejar a Eliette en Suiza con el maldito Lutgier y el maldito embajador ese, por suerte se que el imbecil regreso a su país y eso me tranquilizo solo un poco. Mi humor repentinamente cambio al ver a Eliette aquí, en la entrada de mi empresa. Me podía esperar muchas cosas menos que ella viniera hasta aquí para verme; la idea de que viajara solo para verme me tiene un tanto descolocado pero en el buen sentido. Estoy emocionado porque de alguna manera me hace sentir que ella me está dando la oportunidad de

