NARRA SANDY
—¿Y yo qué hice? —me pregunta desconcertada por mi comentario.
—Arruinaste mi primer beso Clara Castellana Kawas —le digo en voz baja. Ella abre sus ojos en sorpresa y luego solo sonríe mostrando sus dientes apenada.
—¿Lo siento? — comenta encogiendo sus hombros. Suspiré, porque él me dijo que íbamos a tener una segunda cita así que no pierdo las esperanzas.
—Está bien, no pasa nada —dije desganada acomodándome en la camilla.
—¿Me contarás o tengo que sacarte los detalles con una cuchara? —me reí ante su frase ya que es mía. Suspiré y comencé a detallarle a donde habíamos ido y como había pasado lo de mi reacción alérgica. También lo preocupado que estaba David por eso.
—Todo un caballero del zodiaco, mi cuñadito. Me alegra mucho por ti, solo no cometas el error de entregarte tan rápido en una amistad o una idea más allá entre ustedes. Solo se conocen por un día —me advierte y me golpea su comentario al ver lo rápido que se está moviendo todo entre él y yo. Asentí en respuesta a su comentario.
—Bueno, debo irme. Ariana se quedó con mis padres y no sé si estará tranquila o inquieta. Vendré mañana y te traeré algo de ropa. Aprovecha para descansar ¿De acuerdo?
Se acercó a mí para dejar un beso en mi mejilla. Apretó mi mano y luego caminó hasta la puerta de la habitación. Sonreí al sentirme importante para alguien. Clara ha sido mi apoyo todos estos años y ahora me sentía privilegiada al tener a David interesado en mí. Clara se fue y por unos minutos esperé a que David volviera a entrar a la habitación y no lo hizo. Pasaron un par de minutos más y aun nada. Me acomodé viendo hacia las luces de los edificios un poco triste ante la idea que David ya se hubiera ido y me haya dejado aquí sola. Escuché la puerta abrirse y rápidamente me doy la vuelta y ahí estaba él, con unas botellas de agua. Me emocionó mucho cuando volvió a decir que no se iba a ir de aquí sin mí. A petición de él me recosté a dormir y sin darme cuenta me quedé dormida casi de inmediato. La claridad de la ventana anunciando el inicio de un nuevo día me hizo abrir mis ojos. Intenté mover mi mano izquierda, pero sentí un peso sobre esta. Al llevar mi mirada hasta este lugar me sorprendí al ver a David recostando su cabeza sobre mi brazo. Me debatí en si aventurarme y acariciarle su cabello. Cuando al fin me había decidido por hacerlo, él comenzó a moverse. Quité mi mano algo avergonzada a la idea que él haya sentido los suaves toques en su cabello. Afortunadamente no pareció notarlo y si lo hizo disimuló muy bien el estar dormido.
El resto del día pasó de lo más rápido, en especial después de que me dijera que tenía una misión muy importante y que debía irse por unos días. Por alguna extraña razón sentía como si me estuviera diciendo que se iba y que ya no lo volvería a ver. Puede que esté siendo muy dramática, pero es que así lo siento. Todo el recorrido a la casa fue muy incómodo y de lo más tenso. No quería que se fuera, pero quién era yo para decirle que se quede. Ya me había comentado que su trabajo es así. Llegó la muy incómoda y triste despedida. Algo se apoderó de mí y no me quería quedar sin ese primer beso que tanto me ha estado rondando en la cabeza. Nunca en mi vida había sido tan osada como cuando me paré frente a David ofreciéndole un beso. Si me rechazaba, me iba a romper en mil pedazos no solo mi corazón, sino también mi confianza. No me espere sentir sus manos apretar mi cuerpo hacia el suyo. Nuestros ojos estaban llenos de infinitas emociones y sensaciones. En el momento que sus labios comenzaron a devorar los míos fue de lo más sublime, podría decir que hasta fue un momento súper mágico. Me estaba quedando sin aliento cuando él se despegó de mis labios. Nos vimos y sonreímos.
—Gracias por este hermoso beso —me dice dejándome de nuevo en el suelo.
—Gracias a ti por regalarme mi primer beso —le dije y sus ojos se abrieron en sorpresa, pero luego una sonrisa se dibujó en su rostro.
—Gracias por dejarme ser tu primer beso. ¿Te parece un segundo beso? —cuestiona y yo asentí. Toma mi rostro entre sus manos y me da otro beso, esta vez algo más corto que el primero.
—Debo irme pequeña, pero volveré. Espero que puedas esperar por mí —me preguntó y yo asentí.
—Aquí estaré —le dije acariciando su mentón. Me tomó de la mano y me llevó hasta la puerta de la casa de nuevo.
—Volveré lo más pronto posible. Hasta entonces mi pequeña — me dejó otro corto beso en mis labios y esta vez sí se fue hasta su auto. Entré de nuevo a la casa y nadie estaba ahí. Caminé hasta la habitación que amablemente me habían asignado. Me dejé caer sobre la cama con una sonrisa y llevé mi mano hasta mis labios. Los cuales ya habían sido besados por primera vez. ¿Era normal sentir tanta emoción? Unos toques en mi puerta me hicieron volver a la realidad. La puerta se abre dejando ver a Clara con Ariana.
—Tia Sady —dice Ari corriendo hasta mí.
—Mi princesita —digo recibiendo su abrazo.
—Estaba súper inquieta por saber de ti —comenta y abrazo con mucha más fuerza a mi pequeña. Jugué con ella un rato hasta que llegó la hora de su siesta. Aproveché ese momento para revisar mi correo y es que solicitaría una baja por los próximos 4 meses. Me quedaría para ayudar a Clara con su boda. Luego tendré que regresar así no pierdo mi beca. Llené los formularios que debía, ahora solo tenía que esperar respuesta. Mi teléfono vibró anunciando un mensaje. Al abrirlo se trata de un emoji de una caricatura parecida a David lanzando un beso con un corazón. Recuerdo que no le di mi número, ¿Se lo habrá dado Ángel? Envié el mismo emoji con mi personaje. Me sentía como una niña con un nuevo juguete. Sentía mucha emoción y esa es la verdad. Más tenía que estar haciendo notas mentales sobre lo que no debía dar todo de mí tan pronto, para no terminar decepcionada.
Algunos días fueron pasando y se convirtieron en dos semanas. No sabía de David y aunque sabía que volvería, me preocupaba que le pudiera haber pasado algo malo.
—Tranquila, viajó por su trabajo pronto volverá —me dice Clara. Para todos en la familia David está en Tokio arreglando unos asuntos con su nuevo trabajo. Lo cual obviamente era mentira.
—Lo sé, solo pienso que no me han mandado nada de la universidad y ya estamos a pocos días que el semestre comience —Le digo preocupada, lo cual no era una mentira.
—¿Has revisado la bandeja de correos no deseados? Muchas veces los correos se van para ese lugar —me dice y realmente no lo había revisado.
—No, lo haré cuando terminemos de elegir el estilo de tu vestido —le digo cambiando de tema. Su boda sería en dos meses y unas semanas. La prima de Ángel, Aitana, será la encargada de hacer su vestido y en eso estamos en este momento.
—Me gustaría que fuera estilo sirena y que de las rodillas para abajo fuera más flojo. Sería solo para la ceremonia. Podría utilizar algo más cómodo para la recepción —comenta Clara señalando a los diseños frente a nosotros.
—Claro que sí, ¿Lo deseas liso o de encaje? —Comenzaron de nuevo la plática. Un mensaje vibró en mi teléfono y mi corazón brilla al ver el ícono de corazón en el remitente y sí. Antes que me digan algo, así tengo guardado el número de David.
-Paso por ti hoy a las 7:30pm. Un suéter o una chamarra será necesaria. Hasta entonces, Pequeña. - se leía en el mensaje y comencé a temblar de la emoción.
—Parece que alguien se comunicó —escucho que comentan a mi lado.
—Si, necesito una chamarra —digo ansiosa.
—¿Podría saber quién se comunicó? —pregunta Aitana interesada y yo me ruborizo pues también es su familia.
—David, tal parece que se ha enamorado de mi Sandy —dice Clara y me avergüenzo aún más ante los ojos que Aitana pone sorprendida.
—¿David? ¿Tu cuñado, David? ¿Mi primo, David? —pregunta ella anonadada.
—Si, ese mismo. ¿Sabes algo sobre él? —le pregunta y Aitana estalla en una risa.
—No, para nada. Me sorprende porque mi madre y yo creíamos que a David le gustaban los chicos. Por lo que no le hemos conocido o escuchado noviazgo desde hace años —dice ella aún atacada de la risa. Inevitablemente me sonrío ante eso, significa que yo podría ser la primera mujer que su familia conoce. “No te ilusiones mientras él no te pida ser algo más, eres solo su conocida”. Me grita mi conciencia haciendo que vuelva a la realidad.
—Pasará por mí a las 7:30 y eso es en 1 hora —digo un poco ansiosa.
—Tranquila preciosa, aquí tengo todo lo que necesitas para tu cita. Vamos a ver que tenemos por aquí —comienza Aitana. Me toma de la mano y me lleva hasta la tienda donde comienza a armar un conjunto muy bonito para mí. Al ponerlo todo junto está bien hermoso, es sexy y revelador. Enseña mucha piel para mi gusto.
—Pero deben ser pantalones porque si me pidió vestir de suéter o chamarra estará frío —le digo ella parece pensativa. Saca un pantalón de cuero n***o y una camisa roja.
—Eres de mi talla de zapatos y aquí tengo unos tacones negros que te quedarían perfectos. Luego una diadema, accesorios, cartera. — era muy gracioso verla ir y venir con cosas y viendo si combinaban bien.
—Esta no soy yo. — digo asombrada de lo bella que me veo en el espejo. Aitana me maquilló y onduló mi cabello.
—Si eres tú, y vas a ir a conquistar a mi primito. El cual creía que zarpaba para otro barco. No es que tenga ningún problema de ser así, solo que me emociona ver una nueva pareja formarse en la familia. Aún sigo esperando por el mío. — dice arreglando mi cabello.
—Ya llegará, Aitana. Cuando menos te lo esperes llegará. — Le asegura Clara.
—Mi padre me dice que salga un poco más. Que nunca lo conoceré si no tengo “vida social”. Creo que aceptaré las invitaciones que me hagan después de algún desfile o presentación. Tal vez allí encuentre a mi hombre musculoso, lleno de tatuajes con algún tipo de acento extranjero. De esos que con decir una sola palabra te hacen querer quitarte los pantis. — Dice ella suspirando.
—¡Uy, Aitana! — Exclama Clara. Todas nos reímos ante la idea de su hombre perfecto. Miro el reloj y me despido de todas porque ya estaba por venir. Estábamos en la tienda de Aitana y ya se lo había escrito en un mensaje. Estaba tomando mi cartera, cuando la puerta de la tienda fue abierta por él. Se miraba más bronceado, vestido completamente de n***o, con una chamarra de cuero, su cabello desordenado. Él se queda un poco sorprendido al verme.
—Esta hermosa, preciosa, divina. Vamos, díselo. — le invita Aitana a comenzar a hablar. El viene hasta mí y me deja un beso en mi mejilla.
—Te ves bellísima y radiante. ¿Nos vamos? — me dice después de haber saludado a las presentes, ofreciendo su mano y yo asentí tomando de esta.
—Ay, mira. Se me puso la piel de gallina. Se ven tan lindos. — escuché que le dice Aitana a Clara al acercarse a ella. Salimos de la tienda aun con nuestras manos unidas. Él deja mi mano para abrirme la puerta del auto. Entre en este y esperé a que él hiciera lo mismo. Puso el auto en marcha y me ofreció su mano la cual tímidamente tomé. Una canción de mi cantante favorita se comenzó a escuchar en la radio. Miré como pidiéndole permiso y fue él quien subió el volumen.
“Si no puedes manejar un corazón como el mío
No pierdas tu tiempo conmigo
Si no estás dispuesto a sangrar, no, oh
Si no puedes manejar el ahogo, las mordidas
El amor, el sofoco
Hasta que no puedes manejarlo más, más
Vete a casa
¿Podemos ser honestos?
Estos son los requisitos
Si piensas que puedes ser mi único y verdadero amor
Debes prometer que me amarás
Y maldito tú, si me jodes.
Te arrancaré la cara
Novios de secundaria, pónganse en fila
No intentes desperdiciar mi tiempo
Novios de secundaria, cállate
Si no eres mi tipo
Novios de secundaria, pónganse en fila
No intentes desperdiciar mi tiempo
Novios de secundaria, cállate
Si no eres mi tipo
¿Puedes abrazarme durante la noche?
Pon tus labios sobre mi
Rostro salado si comienzo a llorar
¿Puedes ser mi primera vez?
cómeme como pie de manzana
Hacer que no quiera morir
Ámame duro y hazme volar
Levántame, sí, llévame alto
Amárrame, no te alejes de mi
No seas una pérdida de tiempo
¿Podemos ser honestos?
Estos son los requisitos
Si piensas que puedes ser mi único y verdadero amor
Debes prometer que me amarás
Y maldito tú, si me jodes.
Te arrancaré la cara”.
High School Sweetheart de Melanie Martinez
—No sabía que te gustaba ese tipo de música —comentó y yo me sentí un poco avergonzada.
—La verdad es que música de ella fue la primera que escuché cuando me escapaba para ir al colegio. Una chica a la que regañaban y mandaban a detención la ponía todo el tiempo y le agarre el gusto. Tiene canciones para todo y todos los gustos. Su música es extremadamente metafórica y usa temas infantiles para discutir temas oscuros como disputas familiares, tráfico s****l y asesinatos para crear conciencia sobre estos temas y mostrar apoyo a las víctimas. Aparte que me encanta su estilo por su cabello de dos tonos y sus conceptos de letras oscuras, pero a la misma vez reales —por un momento me perdí en hablar de mi artista favorita.
—La verdad es que ya la había escuchado, a mis hermanas les gusta una que se llama Pacify Her. La ponían una y otra vez hasta que me gustó también. Les cantaba el coro que decía “Cálmala, que me está sacando de quicio” —escucho que dice esas palabras y siento hasta unas ganas horribles de llorar ante la emoción de lo que acaba de decir. No puede ser una casualidad que se sepa mi canción favorita.
—No puedo creer que conozcas esa canción —le digo tratando de guardar la calma. Platicamos un poco más del tema hasta que nos perdimos en preguntas sobre su misión y nos alejamos un poco de la ciudad. Subimos hasta la cima de una colina donde desde el auto se podían ver las luces de la ciudad.
—Espera un momento aquí. ya vengo por ti. Mantén tu mirada hacia enfrente ¿Está bien? —comentó antes de bajarse del auto e ir hacia la parte de atrás de este. Comienza a sacar una cosas, pero yo me mantengo firme a lo que me dijo de ver para el frente. Minutos después lo veo abrir la puerta y ofrecerme su mano. Salgo del auto y pude ver una manta decorada con unas candelas y una cesta de comida.
—No es lo ideal, pero quería estar en un lugar solo tú y yo —me dice y siento un calor recorrer mi cuerpo. Toma mis manos y me hace verlo a los ojos.
—No pude dejar de pensar en ti en todo este tiempo que estuve lejos. No sé hacia dónde nos lleva esto que siento por ti, pero quiero que sepas que es algo muy sincero, serio, fuerte e intenso.
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Nos leeremos mas tardecito..
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