UNA DESPEDIDA

1593 Palabras
NARRA DAVID —No esperé que ella ya estuviera con alguien más, abuela. — le dije tomando su mano. —Le hicimos mucho daño. Yo, dejé que las cosas se me salieran de control. No debí mentirle tan descaradamente. Ya para nuestra desgracia no podemos hacer nada con el pasado. Ahora solo puedes ver hacia el futuro. Aprovecha que está aquí para pedirle perdón y explicarle que fue lo qué pasó. No creo que te perdone tan fácilmente. Debes hacerte perdonar, de verdad siento mucho haberlos involucrado en algo así. No debí dejarme llevar por el enojo y frustración de ver a mi hija sufrir a manos de esas personas. — lo único que logramos fue hacer que ambas familias rompieran su futuro vínculo. Tengo entendido que Mario la libero del compromiso. Triste es que no hemos podido confirmar el estado en el que se encuentra Francisca. Realmente no sé en qué momento accedimos a hacer algo como eso sin pensar en todo lo demás. No me gusta tanta pasividad. Desde que nació Ivana, siento que el mal nos respira en la nuca y que en cualquier momento nos atacará. — concluyo acariciando mi mejilla. —Siento lo mismo que tú, abuela. Espero que ya pronto todo esto que nos aflige pase, y podamos tener tranquilidad nuevamente. — mi abuela asiente y siguió su camino hacia la entrada. Subí para despedirme de Ángel y Clara y la escuché hablando con ellos desde afuera de la puerta. Me golpeo mentalmente al darme cuenta de que su amor incondicional nunca la iba a hacer dudar del amor que siente o sintió por mí. Ahora ganarme su confianza de nuevo será muy difícil. No podría dejarla ir, no debo dejarla ir. Salí de la casa juntos con Ángel y mi madre. Ninguno toco el tema con Sandy lo cual agradezco. —Quédate aquí, David. No tienes que ir hasta el departamento, sí. — me dijo mi madre y la verdad es que mi ánimo no es el mejor en este momento y lo único que deseo es dejarme caer en una cama después de darme un baño. He dañado mucho mi cuerpo con tanto alcohol. Necesito volver a ser el David del cual ella se enamoró y solo tenía mañana para hacerlo. No puedo desaprovechar la oportunidad que pueda tener para hablar. La mañana siguiente no se hizo esperar. Logré dormir un poco al saber que ella estaba bien, que estaba cerca y que la vería en unas horas, pero la idea de que posiblemente esté en los brazos de ese imbécil me quitaba el sueño. La boda comenzó después de un gran retraso de parte de las mujeres de la familia y por mis pequeños sobrinos. Verla caminar hacia el altar en compañía de ese idiota fue como una patada en el estómago. Sin mencionar que casi saco mi pistola y se la dejo ir en la cabeza por haberle dado un beso muy cerca de la comisura de sus labios. “Cálmate, así no la recuperarás. Sé más inteligente que él al momento de ganártelo”. Me dije a mí mismo para calmar las ansias que tenía de estrellarle algo en la cara y que se fuera. La boda terminó y recibí un mensaje de uno de los de seguridad de mi abuela diciendo que habían salido de emergencia con mis padres y que iban rumbo al hospital. Salí en dirección a los guardias y me informaron de la situación. Llamé a mi hermano desde que mi madre me dijo que estaba preocupada por él. No recibí respuesta de su parte, y ahora me están confirmando que Alan tuvo un accidente. No me lo puedo creer. Llame a mi abuela con la esperanza de que me contestara. Lo hace, pero puedo escuchar la ansiedad en su voz. —Hazte cargo de la seguridad de todos y mantente alerta, te mantendré informado cariño. — me pidió mi abuela. No tuve más que hacer que, tratar de que a fiesta siguiera su rumbo, aunque estaba de lo más ansioso por saber cómo se encontraba mi hermano. Pude observar como el “novio o pareja” de Sandy está de lo más divertido con mi hermana. Mientras mi pequeña se estaba ahogando en alcohol. Poco a poco el tiempo fue pasando y no fue hasta la presencia de Susy y Khoa que todo se volvió un caos. La mayoría de mis hermanos se fueron para el hospital, mientras otros nos quedamos en la casa para ayudar en lo que se necesite. Dude de si acercarme a Sandy, pero mire que uno de los meseros la comenzó a ver de una manera inapropiada. Así que fue la principal razón para llevarla dentro de la casa. La llevé hasta mi habitación y le pedí darme una oportunidad para demostrarle lo mucho que la amo. Que quiero estar con ella y que es la única en mi vida. Bese su cuello delicadamente hasta llegar a sus labios, era un beso sanador para mi corazón. La lágrima que se escapó de mis ojos al poder volver a sentirla, al volver a tener la oportunidad de hacer la mía, era oro para mí. En cuestión de segundos toda nuestra ropa estaba por doquier en la habitación. Fui dejando besos por su delicado y suave abdomen hasta bajar entre sus piernas. Ella hace su cabeza hacia atrás en señal del placer que siente, al mismo tiempo que gime y aprieta con sus puños las sábanas. Mi lengua jugo con sus pliegues hasta que sus gemidos iban en aumento. Solo Pegaso sabe las ganas que tenía de volver a comerme a Caperucita. Saborear cada parte de ella hasta volver loca del placer a su portadora. Dos de mis dedos se dieron a la tarea de prepararla para mí, haciendo estallar en un orgasmo, el cual sería el primero de la noche. Hoy no la dejaría ir de mi cama. —Quiero a Pegaso. — gimió moviendo sus caderas, buscando su propio placer en mis dedos. Esto es lo que me encanta de mi pequeña. En la cama ella sabe que es lo que quiere y en este momento lo que quiere es a mí. —¿Qué tanto lo deseas cariño? — le pregunte acomodándome entre sus piernas y elevando su cadera para poner tener una mejor visibilidad y acceso a su hermoso centro. Tomé a Pegaso con una mano y comencé a golpear su centro con mi muy emocionado amigo, cada golpe la exaltaba. —Sí, tanto que te quiero ya dentro de mí. Hazlo ya, por favor. — me dice buscándome y no la hice esperar. Comencé a introducirme en su cálido y apretado interior. Había vuelto a entrar al paraíso que es su cuerpo. Sus piernas rodean mi cadera y sus brazos se abrazan a mí como si de un oso se trataba. Cuando estaba completamente dentro de ella me dedique a besar sus labios. Quería conectarme con ella a un nivel, a un mayor. —Eres increíble, pequeña, te amo. — le digo aumentando la velocidad de mis embestidas, volví a tomar sus labios y mis manos acariciaron sus pequeños senos y su esbelta figura. Con una fuerza que no se dé donde la sacó, ella me empuja sobre la cama y se sube a horcajadas sobre mí. —Lo siento, hoy lo quiero rápido y duro. Hoy quiero que Pegaso destroce a Caperucita. — dice mientras bajándome rápidamente sobre mí, ambos gemimos ante esa ruda unión. —Cabálgame, Caperucita. Soy todo tuyo. — le digo y fue como activar algo en ella, ya que comenzó a moverse de una manera increíble, rápida y ruda. Los gritos, gemido y gruñidos en la habitación no se hicieron esperar. Tomé firmemente sus caderas y comencé a embestirla mucho más rápido. Podía sentir sus paredes apretarme anunciando su liberación y yo estaba reteniendo la mía hasta que ya no pude más. —¡David! Te amo — dijo eso último susurrando y cayendo cansada sobre mi pecho. El solo escuchar de sus labios esa frase me hizo volver a la vida. Era todo lo que necesitaba para saber si ella seguía siendo mía. —Yo también, te amo más que a mi vida mi pequeña traviesa. — dije y podía sentir su peso completo sobre mi pecho. —No cariño, este fuego acaba de prenderse y está muy lejos de apagarse. — Paso tal cual se lo había dicho. Le hice el amor hasta el amanecer, la escuché reír, llorar, gemir y decirme varias veces que me amaba. Nos cubrí con la cobija y abracé su pequeño cuerpo con la espera de que al amanecer todo este muy bien. Entre el sol y la manera en cómo vibraba mi teléfono en la mesa de al lado, me desperté y por un momento mi cerebro me grito que algo faltaba. Miré por toda la habitación y no hay ni un tan solo rastro de mi pequeña en ella. Salí de la cama con rapidez para ir a buscarla. Me fijo en un papel pegado en el espejo de la habitación. “Nuestra relación fue muy hermosa, te amé con todo mi corazón. Necesitaba darle un cierre bonito a nuestra historia y eso fue lo de esta noche. Una despedida”. ---------------------------------------------------- Maratón 2/2 Nos leeremos hasta mas tarde mis hermosuras.. YA ESTA DISPONIBLE "MAFIOSO DE MI CORAZÓN" (La historia de Max y Esme) -------------------------------------------- Copyright © 2023 Valery Archaga Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative bajo el número 2303273877835
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