(46)

2803 Palabras

La mañana amaneció fría, de un gris perlado que parecía morder la piel. En la casa de Nicola el silencio era tan tenso que casi vibraba. Los pasillos, largos e impecables, tenían ese aroma a madera encerada que daba la impresión de que todo estaba en orden… aunque nada lo estaba realmente. Yo bajé bajé las escaleras con pasos lentos. Llevaba un pantalón de vestir beige claro, de corte recto; una blusa blanca que se ajustaba suavemente a mi cintura y que había planchado con extremo cuidado; zapatos bajos de color crema; me hice coleta perfectamente tirante, sin un solo cabello fuera de lugar. Había maquillado mis ojos para ocultar los rastros de la noche anterior: quise ocultar las ojeras, apagarlas con base clara, añadí un delineado discreto que marcaba mi mirada, coloqué apenas un toque

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR