(41)

2568 Palabras

El despacho de Davide estaba sumido en una penumbra tensa, apenas atravesada por la luz fría que entraba por los ventanales. Enrico permanecía de pie frente al escritorio, rígido, con las manos detrás de la espalda. Davide lo observaba sin pestañear, como quien mide la temperatura del aire antes de atacar. —Quiero el informe, te di dos tareas —ordenó Davide sin levantar demasiado la voz—. Las dos cosas. Todo. Enrico asintió, pero algo en su expresión no encajaba. Sus ojos estaban demasiado abiertos, demasiado atentos… como si evaluara cada reacción de su jefe para acomodar sus próximas palabras. Nadie lo habría notado. Davide, sin embargo, estaba demasiado alterado para percibirlo. —Empecemos por lo que te pedí primero —dijo Davide, tamborileando los dedos sobre la mesa—. ¿Cómo llegó l

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR