(22)

1650 Palabras

No cerré la puerta del despacho con llave, pero mi impulso fue hacerlo. El peso de todo lo sucedido con la funcionaria seguía rondándome la cabeza como un enjambre de abejas hambrientas. Crucé el espacio amplio, silencioso, y me dejé caer en el sillón de cuero que siempre olía a whisky y a decisiones que nadie más quería tomar. Sentí la mandíbula tensarse cuando la escena volvió a repetirse en mi mente: La carpeta clínica. La palabra sobredosis. La amenaza implícita: “voy a pedir que un juez ordene que se mantenga alejada de Lily”. Ese había sido el límite. No porque me importara Allysel. No porque me doliera verla temblar. Sino porque no iba a permitir que el Estado… ni nadie… me arrebatara lo que me tomó años de planificación y esa jugada maestra final… Hasta ahora nadie, a diferencia

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR