Capitulo 1, Parte 4

946 Palabras
Al llegar a casa subí rápido a mi habitación. Le pedí a mi hermano que cortara camino para llegar antes que mi padre y no me viera llegar vestida como estaba y así fue. Apenas se estacionó corrí a la puerta y subí a mi habitación a cambiarme. Fue una locura porque si mi madre ya estaba preocupada, al verme lo hizo aún más. De cualquier manera, prefirió esperar a que mi padre llegara. ... Desde mi cuarto pude escuchar una conversación a gritos que fue más o menos así: Mama: Que paso, William (mi papá) la niña llegó llorando (a ella le pareció). Papá: Malditos imbéciles los guardias de la plaza. Quièn sabe que le habrán dicho. William (a mi hermano) ven, dime què pasò. Mi hermano contó el error que tuvo sin detalles, obviamente. Papá: Los pendejos me dijeron que este cabròn (no podía dejar de estar enojado con él por el gran golpe al coche) se estaba besando con su novia, me lo pintaron como si casi casi se estuvieran cogiendo. Mamá: ¿Qué dices? Pero si son hermanos. Papá: Eso les dije y no cambiaron la historia. Por poco y me agarro a golpes con el imbécil que según él los encontró. Ya no quiero que vuelvan a pararse ahí, quien sabe que otro tipo de extorsión quieran hacer. Al menos mal que a mí no me ven la cara de pendejo. .... Esa noche no pude dormir en definitiva y para aplacar la ansiedad y el estrés me masturbè tantas veces como tardò en llegar la mañana. Mientras, mi hermano no paró de enviarme mensajes por w******p preguntándome primero como estaba, si todo bien y al final pidiéndome por audio perdón por lo que había pasado. Decidí no responderle porque al fin de cuentas como hermano mayor debe enseñarme a controlar mis impulsos y esto era una lección para él. ... Al día siguiente en la escuela todo marchò con normalidad a diferencia de que estaba como zombi. Dos amigos, los únicos que tengo, lo pudieron notar y me cuestionaron, sobre todo. Como tengo mucha confianza en ellos, les conté todo lo que había hecho el día anterior, todo, pero como buenos tontos y sobre todo conociéndome bien, al terminar de escucharme se echaron a reír. Fui una tonta al pensar que me creerían, pero con mi forma de ser y mi estilo de vida no lo lograría. - ¿Así que tu papá fue por ti y tu amigo en la noche de un grupo de policías? - Me preguntò riéndose, se refirió a mi amigo porque obviamente no le diría que era mi hermano, fue el único elemento que cambiè de mi historia. - Mmm... eres un tonto. - Ava, nadie te creería eso, tù no sales, no tienes más amigos que nosotros y, sobre todo, no te imagino vestida sexy con una actitud coqueta.- Esto último lo dijo levantando las manos simulando ser una princesa. Yo no sabía qué hacer. Apenas unas horas antes me sentía la chica más linda y valiente del mundo, toda una atrevida, y ahora volvía a ser el mismo estropajo de siempre. - Vamos a mi casa. Vamos para que vean que no es mentira. - Les dije retándolos a lo que contestaron rápidamente que sí. ... Las tres horas siguientes al receso fueron fatales. De plano me estaba quedando dormida y no parecía llegar el fin de la jornada, pero cuando sucedió todas mis fuerzas regresaron mágicamente. Salí rápido a buscar a los dos tontos que tenía como amigos, pero no encontré mas que a uno, al parecer el otro no tenía interés en cacharme en la mentira y era mejor para èl ir a jugar fortnite. El segundo no podía dejar pasar la oportunidad de tener buen material para burlarse de mí. Cruzamos la puerta de la escuela para caminar hacia la casa, pero apenas levantè la vista alcancè a ver el coche chocado y recargado en èl mi hermano con los brazos cruzados, esperándome. Sentí como mi v****a comenzó a humedecerse y por un momento quise decirle a mi amigo que nos veríamos en otro momento, pero no podía hacerlo. - ¡Ava, aquí estoy!. - Gritò mi hermano que no se había dado cuenta de que lo había visto y no tuve de otra que acercarme. - Ah mira, este es el coche de anoche. - Dijo mi amigo en voz alta.- Bueno, vas ganando jajaja. Mi hermano al escucharlo volteò a verme con los ojos bien abiertos como preguntando què carajos había contado esa mañana, pero no le prestè atención. Arriba, siguió el show. - Hermano de Ava, es cierto que anoche salió con un amigo guapo, elegante, caballeroso, sexy y que besa super bien. Jajaja.- Preguntó mi amigo más en burla. - Pues solo te debo lo de besar bien, porque de eso no estoy seguro, pero lo demás sí. ¿Ya te contó que chocó el coche de papá? - Preguntò mi hermano con un tono de gallardía, emocionado por lo que acababa de escuchar. Mientras yo me hundía en el asiento de la vergüenza. - Sí, pero que pendejazo, ¿no? Mi hermano dejò de sonreír por el ataque directo pero indirecto. - Bueno, ya llevas dos, pero aún falta ver que talento cierto es eso de la ropa sexy, Ava. Esa si no te la creo. - Dijo mi amigo mientras se acomodaba en el asiento trasero. De reojo pude ver cómo mi hermano apretaba la palanca de cambio con su mano derecha. Parecía que el hecho de que le fuera a modelar a alguien le molestaba en sobremanera y a mí, me excitaba.
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