Capitulo 3, Parte 4
Vi como enseguida volteo a verme como exigiendo respuestas y le dije que sí, que James me llamó la atención, incluso le conté que intenté seducirlo en el coche y no funcionó. Le conté que mi hermano y yo solemos besarnos y tocarnos, pero nunca hemos cogido y eso nos vuelve locos. Le platiquè sobre el estacionamiento y se rió porque dice que mi padre aùn saca el tema super molesto y sigue planeando que hacer para sacarles un susto a los guardias por mentirosos. También le ofrecí disculpas por estaría observando tanto. No era mi intención molestar.
Cuando terminè de hablar ella parecía más interesada en mí y pudimos seguir hablando si no fuera porque sonó su celular. Era mi padre quien quería saber en donde estábamos pues ya habían pasado dos horas desde que salimos.
- Carajos, se nos fue el tiempo. Disculpe, ya vamos, fue mi culpa. - Su voz era formal en lo absoluto, me sorprendió.
Camino a la oficina me platicò que siempre ha tenido un trato serio y profesional con mi padre en el trabajo. Sabe dividir muy bien las cosas y jamás va a sobreponer lo personal con lo laboral, así que en ese mismo sentido esperaba un buen regaño.
Según entendí, conoció a mi padre un día en que hizo un evento de caridad a favor de la casa hogar en donde ella creció. Al tener las calificaciones más altas fue la representante de todos los chicos del lugar y pasó una tarde divertida con mi papá y sus socios. Al final mi padre no pudo despegarse de ella y hablò con la directora del lugar para decirle que quería invitarla a trabajar, que él se haría responsable de los traslados y lo que necesitara. La mujer se habría negado al principio, pero al conocer la cifra de las nuevas aportaciones voluntarias a su "negocio", celebrò que Megan fuera tan lista y linda.
Comenzó a trabajar como asistente de mi padre, lo acompañaba a todos lados, mantenía sus cosas el orden y hasta le preparaba sus cafés. Era un trabajo estupendo para una jovencita recién salida del cascaròn, pero lo que más le gustó fue la atención que por fin recibía. Esa necesidad de un padre que le enseñara, la protegiera y se ocupara de ella la hizo caer rendida a sus pies, así que no dudò ni un instante cuando tuvieron la oportunidad de acostarse.
Según mi nueva amiga, mi padre fue su primera vez y aunque pensó que sería distinto, todo fue de maravilla. A partir de ahí las cosas fueron pasando rápidamente, se dieron cuenta de que estaban enamorados y poco a poco todo tomo forma. Cuando por fin Megan salió de la casa hogar ya tenía suficiente dinero guardado para el enganche de una casa y se fue a vivir sola. Estaba viviendo un sueño hermoso y todo gracias a un hombre.
La historia no me sorprendió por ningún motivo pues mi padre siempre ha sido una persona noble y caritativa pero no pude dejar de cuestionarme sobre su relación con mi madre.
Sobre eso, me dijo Megan que nunca se ha metido, ni para bien ni para mal y que tiene entendido que mi madre sabe todo, pero se hace la desentendida para no perder el estilo de vida. Algunas veces se han encontrado pero ningún roce ni reproche. Mi mamá era una superstar.
Ya para terminar me hizo saber que mi padre tenía una inquietud. ¿Quería saber cómo es que yo tenía el video de mi hermano cogiendo? ¿Quién me lo había enviado y por qué tarde tanto en decirle? Sì, lo supo porque esa fachada de productor musical era la que utilizaba exclusivamente conmigo antes de decirme sobre su verdadero trabajo en la empresa de juguetes sexuales. Sentí como la sangre me bajò hasta los pies y ella sonrió.
...
- Ava, nena. ¿Puedes ir a traerme una toalla sanitaria del cuarto de baño, por favor?- Me pidió Megan al oído y le dije que sí.
Caminè hasta la puerta, la abrí con cuidado para no tirar el letrero de no pasar y cuando girè para salir vi a James parado en la puerta. Tuve una ligera y rápida sensación de peligro, pero enseguida se fue porque al verlo acercarse a mí, el lívido se me subió a tal medida que me dejé llevar por sus brazos cuando me levantaron para sentarme en el lavabo.
Fiel a su estilo, sin decir una palabra, metió sus manos debajo de mi vestido y me sacó de un jalón el panty. Se acercó entre mis piernas y directo me penetro. Su polla no era tan larga en realidad, pero gruesa si, y eso era justo lo que me gustaba así que mis gemidos comenzaron a salir con el riesgo de que me escucharan así que puso una mano en mi boca para ahogarlos.
La faena duro alrededor de siete minutos y cuando menos lo esperaba sentí su semen llenarme toda. Yo me alcancè a correr dos veces, nuevo récord, así que no hubo queja. Primero salió èl, sin miramientos y con seguridad. Yo preferí quedarme ahí, esperar cinco minutos más por si pasaba alguien.
Cuando lo hice me acerqué a Megan para entregarle lo que me había pedido pensando en que iba a decirle cuando me preguntara porque tarde tanto pero solo me dijo:
- Espero que te haya gustado mi regalo de bienvenida. Tenía que estar segura primero de que lo querías.