Punto de vista de Ryan Los días llenos de trabajo ya eran una costumbre para mí, porque pasé mucho tiempo en el extranjero consiguiendo contratos y llevando los negocios de mi familia a nuevas alturas y fronteras… y eso no se lograba en un simple horario de nueve a cinco. Mi padre era un hombre duro, pero considerado. Jamás me exigió nada, pero respetó mis tiempos. Él deseaba expandir más nuestra empresa, de generar más puestos de trabajo y llegar a más gente, y aprovechó mi periodo de duelo por la muerte de mi amigo y hermano para hacerme cambiar de aires. Sin embargo, había regresado a un trabajo fijo desde hacía más o menos medio año, y eso tenía una razón de ser, una que no muchos conocían. Trabajaba como alma que lleva el diablo esta tarde porque quería salir temprano, pues necesi

