Consigue salir de la casa con un terrible sentimiento que la mantiene con el pecho apretado. Es como si todo lo ocurrido con Piero esos últimos días la ha lastimado tanto que su corazón se ha comprimido como una estrella a punto de estallar. Cuando llega a la universidad, sus compañeras de clase se acercan rápidamente a ella porque se ha saltado la primera hora. Ambas van con una enorme sonrisa, sin embargo, cuando ven la cara de su amiga, se acercan rápidamente a ella preocupadas de que algo le sucediera. Petra antes de que pregunten, les dice con un tono bajo y triste. —Chicas, por favor, no me pregunten nada, no tengo ganas de responder. —Entonces debe haber sido muy feo lo que te pasó, pero no te preocupes, no preguntaremos nada, ya nos contarás tú cuando estés lista. El problema e

