--Armando-- -Paola, ven a mi oficina - hablo por el intercomunicador en cuando se que mi secretaria llegó. -Buen día, ¿qué necesita? - pregunta en cuanto entra. No respondo, solo le indico con un movimiento de cabeza que se acerque, noto como se pone tensa y se acerca a mi. Me levanto de mi silla y me acerco a ella, subo una mano y desabotono el primer botón de su camisa. -Así está mejor - le digo cuando su camisa se abre un poco, pero ella no está conforme y comienza a desabotonar los demás botones, observo atento y mi pene se aprieta al ver sus pechos en ese brasier de encaje, es más hermosa de lo que pensé, sus senos son tan redondos qué me insitan a probarlos, no lo pienso más y me siento de nuevo en la silla para jalarla hacia mi y besar su piel, escucho como jala bocanadas de ai

