Daba vueltas en la cama, no podía dormir y parecía que todo me molestaba. Totalmente frustrada me levanté para abrir las cortinas del ventanal y mirar por allí mientras me sentaba en la cama. Unos pequeños golpes en la puerta me exaltaron, supe quien era en el momento que volvió a tocar. —¿Estas despierta? —me mordí el labio al escuchar su susurro. —Pasa —dije murmurando. La puerta se abrió lentamente y apareció Lorde con un pijama. Cerró la puerta para luego sentarse en la punta de la cama y mirarme. —¿Está todo bien? —dijo con un tono tranquilo. —Si —respondí mientras jugaba con mis manos— ¿Y tú? —Algo así. —¿Porque? —No puedo dormir. —¿Quieres acostarte? —dije abriendo el edredón. Ella sonrió de lado y se sentó a mi lado, mirando la vista de la ventana hasta que dec

