Una sonrisa amplia se posaba sobre sus labios. Sus ojos tan brillantes me veían con tanta emoción que parte de mí quiso imaginar que todo estaba bien aún cuando nos rodeaba aquella abrumadora oscuridad. Corría hasta él pero mientras más lo hacía, se alejaba de mí, y en mi desespero mis manos se estiraban sin llegar a acortar ni un cuarto de distancia, puesto que a lo lejos, Zac igual me veía pareciendo ser incluso más distante que antes; y por instante, aquél presentimiento solo se nubló como si supiera que me conducía a mi delirio. — Zac — Grité sin parecer ser escuchada. — Zac. — Insistí corriendo con más fuerza hasta él, logrando que por la brisa mis ojos se cerraran molestos; y aún cuando me había previsto no alcanzarle, lo hice. Mi cuerpo había impactado con el suyo, tan fuerte qu

