— Rayl. — Logró decir en un balbuceo apartandose de mí como si no quisiera que aquella escena se mal interpretara. — Max... Max la encontró tirada en un callejón, he ido a ayudarla, estaba envuelta en sangre. Sólo la he metido en la ducha para no tocarle. — ¿Lana te hizo ésto? — Ignoró a Maximus mirando con deteniento mi ropa desgarrada y aquellas heridas que sólo parecían quedar como cicatrices desvanecientes. — ¡Responde!. — ¿Que te sorprende?, ¿No es ésto lo que querías? — solté en atrevimiento generando aún más su enfado cuando éste sin pensarlo se acercó acorralandome en aquella tina mientras sus manos eran colocados lado a lado de mí, generando una jaula entre su cuerpo y la fría ducha tocando mi espalda recostada. Era algo sofocante su cercanía, aún cuando sabía que eran los re

