Cloe se miraba en el espejo sin poder sostenerse la mirada. Llevaba su vestido blanco bordado con miles de piedras brillantes y su cabello recogido de costado. Aquel maquillaje parecía resaltar sus rasgos más bonitos y el velo de tul que caìa sobre su rostro intentaba ocultar lo que en verdad sentía. Había llegado al día de su boda con una paradójica sensación en la que sentía que lo que más deseaba, a lo mejor no era lo correcto. Había intentado hablar con Liam varias veces, pero siempre habían terminado haciendo el amor. Tenia esa habilidad para escapar de las conversaciones importantes y esa seducción innata que la llevaba a caer en sus brazos incluso sin proponérselo. Disfrutaba tanto de su compañia, que sentía que le seria imposible alejarlo y sin embargo, si no podía darle los hi

