Era increíble observar como la fiesta continuaba incluso cuando el homenajeado llevaba varios minutos sin estar presente. Claramente aquellas personas no estaban allí por él. Abril aprovechó que la banda se tomaba un descanso y se acercó al escenario justo cuando Ciro bajaba con una enorme sonrisa en sus labios, su frente sudorosa y un brillo especial en sus ojos. Ella iba a hablarle cuando él la alzó en sus brazos y le dio un efusivo beso cargado de adrenalina. Evidentemente el tocar sobre un escenario lo atravesaba de una manera especial que lograba apoderarse de todo su ser. Abril no pudo evitar sonreír mientras intentaba liberarse de semejante muestra de cariño. Por un momento creyó que si lo dejaba, sería capaz de hacerle el amor ahí mismo, pero rápidamente desechó esa idea de su me

