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Amor eterno

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Descripción

Es una historia que se inicia en el año 1964, en una de las pequeñas islas del Mar Caribe, denominado Liliput, dependencia de un país Europeo. La historia trata sobre un joven millonario heredero de una inmensa fortuna, Gustavo Rafael Morales Morales, quien es hijo del Conde de Liliput y dueño de una cadena de Restaurantes y comida rápida, en varios países de América y Europa. En vista de un compromiso adquirido por su padre con uno de sus mejores amigos y como condición para recibir su herencia, debe casarse con la hija del amigo de su padre, Lorena Buendía. No obstante, no es esta la mujer que desea para esposa, debe convivir con ella en la misma mansión, para cumplir la segunda exigencia de su padre en el testamento. Por otro lado, al poco tiempo de casado, conoce a la mujer de su vida, a su amor eterno, como la llamo desde el principio a Anthonela Sofía Mogollón Mogollón, quien le hará conocer y vivir el amor verdadero, pero que a causa de sus celos, pierde por creer en quien no debía. Es una trama que invito a leer, por su alto contenido de fe, seguridad, creencias y motivaciones para el logro y realización de los sueños.

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Capitulo 1. El principio
Gustavo es un apuesto joven, ingeniero y futuro universal heredero  de una de las inmensas fortunas más relevantes del pequeño país de Liliput, ubicado en una de las islas del mar Caribe, colonia de un país Europeo. Su padre Don Gustavo Morales,  Conde de Liliput, es dueño de la cadena de restaurante y comidas rápidas, más importantes del país y  las cuales se hallan distribuidas en los dos continentes. Esta cadena tiene por nombre "Lilimor". Este joven, es  un encanto  de hombre, conquistador,  donjuán,  muy atento y amable con los ejemplares del sexo femenino. Desde niño se destacó por ser un gran deportista, sociable, educado, refinado, con un nivel de autoestima muy alto, llegando a ser considerado en Liliput como el sueño de todas las jovencitas. No obstante, un día su suerte cambiaría. Esa mañana Gustavo se levanta, mira su reloj y corre al baño, pues como la noche anterior había estado en el cumpleaños de uno de sus amigos, se le hizo tarde y su padre siempre lo esperaba para desayunar con él y ponerlo al tanto de  lo que ocurría con los negocios. Mientras tanto, su padre, sentado al lado de la mesa de su jardín, llama a una de sus mucamas, con voz quebrantada y muy pausada... Flor - Ella  responde... diga Señor.  - Él le pregunta: ¿dónde está mi hijo Gustavo? que no ha bajado a desayunar conmigo. - La joven mucama le responde... no lo sé Señor, pero ya subo para despertar al joven Gustavo.  - A lo que él le responde... no déjalo así, de repente llego tarde, pues ayer cumplió años su amigo Irwin.  Por su parte, en su apartamento de soltero, Gustavo, sale aprisa para la casa de su papa, para evitar que este se moleste o se indisponga por su ausencia. Al salir del conjunto residencial, se consigue con un tráfico insoportable por lo que comienza a desviarse, buscando atajos para llegar más rápido. Casi lo logra, al llegar, la joven Flor lo pone al tanto de lo conversado con su papa y llega al jardín justo cuando su papa se levantaba de la mesa... - Hola hijo, te levantaste tarde, siempre estás aquí primero que yo. - El joven responde... si padre, anoche estuve en el cumpleaños de Irwin y me vine muy tarde.  - El padre, le dice... ya desayune, pero tranquilo; mientras tú desayunas, yo te pongo al tanto de los acontecimientos de ayer, especialmente de los dos restaurantes ubicados en Santiago de Chile. - El hijo, contesta... ok padre, cuéntame. Pero antes que su padre comenzara a explicar lo ocurrido, este hizo señales a la joven mucama para que se acercara y le pidió, le sirviera su desayuno. Así el padre le pone al tanto y le solicita lo acompañe ese día, a la sede administrativa de la empresa para que le ayude a resolver unos asuntos pendientes. A lo cual el joven acepta gustoso pues sabe su papa está delicado de salud y necesita su total apoyo. Gustavo desde que se graduó primero de Administador y luego de Ingeniero Industrial, ayuda a su papa en el manejo de todos los negocios e incluso es quien lo representa cuando se requiere la presencia del padre. Y ya está al conocimiento de casi todos los asuntos relacionados con el negocio de los restaurantes y comidas rápidas. En cada país, la empresa cuenta con abogados expertos y de prestigio que representan y defienden los intereses de la misma. Pero aquí, en Liliput se ha quedado sin esa representación porque su amigo del alma, quien era el abogado de la empresa, falleció hace dos meses atrás, de un infarto fulminante, supuestamente, la hija del abogado, quien estaba empezando su trabajo con su padre, sería la sustituta, por solicitud del mismo amigo, así que ese día la conocerá. Al llegar a la oficina, desde el portero hasta la secretaria de Don Gustavo, lo saludan y muestran su cariño por quien ha sido durante tantos años su jefe. No obstante, con su hijo no ocurre lo mismo, para unos era un prepotente, orgulloso, vanidoso y lamentablemente el heredero de todo ese emporio. Para otros, sobre todo las bellas y fieles representantes del sexo femenino, era todo lo contrario, un adonis, un atlético ejemplar masculino, muy atractivo, de unos ojos claros enormes pero bellísimos, un candidato ideal para ser el príncipe de los sueños de cualquier joven y él lo sabía. Es así, como al entrar a la oficina de su padre, queda encantado con la presencia de una mujer muy bella, joven, alta, muy elegante y a quien su papa saludo con mucho afecto; su padre le dice:  - Lorena, hija, ¡que bella estas! Bienvenida a tu nueva empresa, me siento muy orgulloso que formes parte de la misma. Ven, te presento a mi hijo Gustavo.  - Hijo, te presento a Lorena, la hija de mi amigo Raúl, abogada y quien desde hoy en adelante será la abogada de la empresa aquí en Liliput, razón por la cual, te encargo la pongas al tanto de todos los asuntos pendientes de la empresa.  Gustavo, haciendo alarde de todos sus encantos, se acerca muy caballeroso y afectuoso a saludar tan lindo monumento de mujer. Pero esta, conociendo la fama del mismo, esquiva su saludo “afectuoso” y en cambio, le manifiesta de una forma muy cortés, pero seca y distante…  - Buenos días, es un placer conocerle, extendiendo su mano derecha muy formalmente. A lo que Gustavo, desconcertado, respondió  - El placer es mío.  Fue una fracción de segundos que cruzaron las miradas, y fue como una especie de reto, al parecer, los dos tenían muchas cosas en común, incluyéndose, el alto sentido de autoestima que los caracterizaba particularmente. Así se dio inicio a la reunión donde se puso al tanto a la abogada sobre los asuntos pendientes que manejaba su padre, y que no pudieron resolverse por su repentina muerte. En el transcurso de la reunión, el joven Gustavo, presintió que había algo más, lo cual no le había sido aclarado, por su padre, así que espero a que concluyera la visita, de la abogada y enfrentó a su padre.  - Padre, discúlpame, pero conociéndote como ya te conozco, sé que en esta reunión, hubo o hay algo que no me has aclarado. ¿Me puedes decir que pasa?  El padre sintiéndose acorralado, empezó a toser, a ahogarse y a ponerse mal, lo cual afecto a su hijo, quien pidiéndole disculpas lo ayudo y pidió con urgencia a la secretaria llamara una ambulancia. Lo cual esta hizo de inmediato. Su padre, sintiendo que el fin de sus días estaba cerca, le pidió a su hijo dejara eso así, a lo cual el joven se resistió e insistió a la secretaría ubicara una ambulancia. El padre insistía en hablar para explicar la situación, pero el hijo no lo acepto, le pedía se quedara tranquilo y se calmara que todo estaría bien. Llego el equipo de paramédicos, le dan los primeros auxilios y lo estabilizan, lo llevan en camilla a la ambulancia y su hijo lo acompaña. En el trayecto al hospital el padre le narra a su hijo toda la verdad:  - Tú sabes que Raúl siempre fue mi amigo, mi amigo del alma, quien siempre me daba la mano y me ayudaba en todo lo que podía. Muchas veces le pedí que fuera mi socio, pero me decía que no, que la amistad y los negocios son difíciles de llevar, que para evitar cualquier problema entre los dos era mejor mantenernos así, él era el abogado de la firma. El me ayudaba cuando yo lo necesitara y yo a él. Pero es el caso, que desde hace unos tres o cuatro años, llevo a cabo unos malos negocios donde perdió todo lo que tenía. Esto lo afectó mucho, se enfermó de un cáncer que lo fue matando poco a poco, hasta que culminó sus días, totalmente en la ruina. Como ya a mí me habían detectado esta enfermedad incurable que padezco, no vimos otra forma, de arreglar esto, sino haciendo mi testamento, donde al morir, tú eres el único y universal heredero de mis bienes. Sin embargo, para que puedas recibir tu herencia, debes cumplir con una condición. Yo reconozco no debí comprometerte así, pero como cada vez que te preguntaba si tenías una relación en serio, me decías que "no", que eran simples amiga y amiguitas con las cuales pasar el rato, nada más, por eso acepte esta condición, espero me entiendas y me perdones... El hijo, ya preocupado por lo que su padre le estaba confesando, en realidad él no sabía que su padre estuviera tan grave como le estaba confesando, ni mucho menos, que lo hubiera  comprometido a hacer o decir algo aun en contra de su voluntad, así que le preguntó a su padre: - ¿cuál es la condición y para qué? - A lo que su padre respondió, con mucha dificultad "contraerás matrimonio con Lorena Buendía, la hija de mi amigo, de esta manera, tú recibirás un 80% de los bienes propiedad de Lilimor en herencia plena y el 20 % restante será para tu esposa: Lorena Buendía. Ella ya está al tanto de la situación, pues recibió la noticia al leerse el testamento de su padre, donde hace referencia a esto que estoy planteando. -La visita de ella hoy tiene por objeto hacer un inventario de todos los bienes propiedad de Lilimor y del total, sacar lo que sería su 20%. No, te preocupes por tu herencia pues en nada la afecta ese 20%, es realmente lo que le hubiera correspondido a Raúl si hubiese aceptado ser mi socio, tú mejor que nadie sabes cuánto hizo Raúl por mí, así que me pareció lógico y justo el negocio.     - Perdóname hijo, pero como no sabía cómo responderías si te pedía compartir esa parte de tu herencia, decidimos hacerlo de esta manera. Ya después que hayan liquidado todo lo de la herencia, entonces divorciate, si no estás de acuerdo, dale tiempo para que no se hable de ella ni se ponga en tela de juicio su reputación. Que ella sea tu mujer o quieras seguir unido a ella, ya eso si es asunto tuyo. En esto, no me voy a meter ni imponer mi criterio, pues, me interesa tu felicidad, a pesar de lo que pienses por esta decisión te respeto, y te dejo libre de elegir con quien compartir tu vida, pero eso sí, no puedes hacerlo, sino hasta que transcurran mínimo seis meses. - Yo... balbuceo... Don Gustavo,  pensé  me quedaba más tiempo de vida,  pero hoy comprendí que no, este es el inicio del fin. Me lo explicaron muy bien los médicos que me vieron. No te dije nada, porque quería que compartieras conmigo por amor, no por lastima... (Tos, tos)... así que  por favor,  arregla todo para casarte con ella,  antes que muera; quiero verlos casados antes de partir de este mundo, para irme tranquilo por haber cancelado esta deuda con mi mejor amigo. Y diciendo esto su padre se desmayó, perdiendo la conciencia. El joven Gustavo, quedo todo desconcertado, por todo, pero mucho más por lo mal que se veía su padre, él estaba consciente, que en los últimos días su padre le decía que no  iría a la oficina porque quería descansar, quedarse en cama disfrutando de unas buenas películas. En este estado, se cuestionaba, el no haber insistido para acompañarlo al médico, y conocer realmente el estado de salud de su padre.  Mientras, los paramédicos lo atendieron y se veían sumamente preocupados por el estado de su padre. Al parecer todos lo conocían y le tenían mucho aprecio. Al fin llegaron al Hospital, le prohibieron la entrada, a la sala donde le atenderán, ahí estaba su médico de cabecera y amigo Dr. Carlos Aizpurúa, quien se veía muy preocupado.  Los minutos pasan lentamente y Gustavo está solo en la sala de espera, necesita a su amigo, incondicional Irwin Navarro, quien al llamarlo, de inmediato corrió al hospital para apoyarlo y ver en que lo podía ayudar. Al llegar su amigo, se desplomo a llorar como cuando su mama murió. No podía hablar, su amigo lo entendía perfectamente, ya que había vivido algo parecido a esto, hace un tiempo atrás y Gustavo lo había acompañado en todo momento. Irwin era quien realmente lo conocía, tal cual como él era. Una vez, que se calmó, le dice a su amigo, no te imaginas como me siento, esto ha sido un duro golpe para mí. - Irwin le dice: tranquilo amigo, aquí estoy, esto es solo un susto, ya verás cómo tu papa se levanta de esa cama y sale de aquí  como siempre, como toda una maquina lista para hacer dinero… - Gustavo, le responde: esta vez, no es tan fácil amigo, según lo que me dijo en la ambulancia tiene una enfermedad incurable, y según él, este es el inicio del fin. Terminando de decir esto a su amigo, llega el médico de cabecera de su papa quien además también era su amigo,  el corriendo a su lado, le pregunta: ¿Cómo está mi viejo? A lo que el medico responde: - Muy mal, hijo, no te imaginas las veces que hable con él y le recomendé te dijera la verdad, pero no quiso preocuparte antes de tiempo. Vamos que quiere verte. Caminaron los dos juntos a la habitación donde se encontraba Don Gustavo, y al verlo, sonrió, para que su padre no se diera cuenta cuanto le había afectado esta terrible noticia. Su padre, le respondió igual con una sonrisa.  Al verlos así, el Doctor salió de la habitación, dejando una enfermera  para que estuviera pendiente de Don Gustavo, mientras, él iba a buscar unos resultados, de unos exámenes que había solicitado. Al salir el médico, Don Gustavo le pregunta a su hijo ¿estás mejor? El hijo se queda mirándolo y dada la situación, prefiere mentir a su padre: - Si, padre, mucho mejor. Y tú ¿Cómo te sientes? - El padre le respondió: bien muy bien hijo, es más, me siento mejor, porque ya no tengo que seguirte ocultando nada y así podemos seguir trabajando, para dejar todo al día, porque no sabemos a ciencia cierta cuando será el día. - A lo que el hijo, le responde: olvídate de trabajar por ahora, tú te vas a cuidar o te voy a obligar a cuidarte, aun contra tu voluntad, porque precisamente como no sabemos cuándo ocurrirá, vas a tener calidad de vida, te lo prometo. - Su padre, orgulloso de su hijo, le responde: es que precisamente ese es el detalle cómo no sabemos cuándo, necesito que te pongas al día, en todo, aún hay cosas por resolver, el viaje a Chile, Perú y Colombia. - El hijo insiste, padre, por ahora no quiero que hablemos de eso, descansa, necesito que te recuperes, para que tomemos decisiones juntos y yo pueda ir a cumplir con todos tus compromisos, ¿te parece? El papa cansado y con sueño por los efectos de los calmantes que le fueron suministrados, asentó con la cabeza y cerró los ojos. La enfermera que ahí se encontraba, se le acerco, toda emocionada, pues realmente, era un hombre muy guapo, le dijo que no se preocupara, que ella se quedaría todo el tiempo en la habitación cuidando a su papa. Gustavo le agradece y sonríe, mostrándole con ello, dos hoyitos que se le hacen a los lados en sus mejillas, que lo hacen ver aún más hermoso y sale de la habitación. Al llegar donde estaba Irwin su amigo, se encuentra nuevamente con la joven y bella abogada Lorena, hija del amigo de su padre y quien además debía ser su futura esposa, al verlo, ella le pregunta: - ¿Cómo esta Don Gustavo? - Él le responde: mejor que cuando lo traje y con la misma, le pregunta ¿Cómo te enteraste y quien te dijo dónde estaba? La joven abogada, presumiendo que ya sabe todo, por el tono de sus respuestas y por su actitud para con ella, le responde: - Su secretaria, recuerda que hoy comencé a trabajar con ustedes, y al necesitar una información, su secretaria me refirió lo que había pasado y donde posiblemente lo habían traído, recuerda que el Dr. Carlos es muy amigo tanto de tu papa como del mío. Así que fue fácil deducir donde estaría. ¿Lo puedo ver? - Gustavo le responde, no creo sea conveniente pues se quedó dormido, y por eso  salí de la habitación. - Ella insiste, solo quiero verlo, nada más, no le voy a hablar ni a llamar. En eso que están discutiendo Gustavo y Lorena, el Dr. Carlos se acerca y saluda con mucho cariño a Lorena, quien aprovechando su presencia, le solicita permiso para ver a Don Gustavo. - El médico, le responde, está dormido, pero ya que has venido hasta acá para verlo, pasa sin hacer ruido y sin despertarlo. Lo cual la joven agradeció y salió a paso apresurado hacia la habitación, para verlo, siendo acompañada por el mismo médico. Mientras, Irwin, asombrado por el trato que Gustavo le había dado a aquel monumento de mujer, le pregunta intrigado, amigo, ¿qué paso, porque ese trato a esa mujer tan bella, preciosas, hermosa? Desde que la vi llegar me tenía con la boca abierta. - Gustavo, le responde: cuando te cuente lo que ella representa en mi futuro creo que cambiaras de opinión. Gustavo se dirige nuevamente a la habitación de su padre, para hablar con el médico, pero este no estaba ahí, ni Lorena tampoco. Entonces, sale y se dirige al consultorio del Doctor Carlos, al llegar lo ve conversando muy triste con Lorena, quien al verlo, se despidió y se fue del hospital. - Gustavo, le pregunta al médico, ¿Carlos que pasa con mi papa, te dieron los resultados de los estudios que le hiciste? - El médico le responde: siéntate por favor, y si hijo, me dieron los resultados. Confirman lo que ya sabíamos, tu papa está en sus últimos días, lo voy a dejar hospitalizado, pues los dolores serán cada vez más fuerte, aquí tendrá personal médico las 24 horas del día, está demás que te diga, que estaré aquí con él, acompañándolo, y le suministraremos todo para aliviar el dolor.          

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