Gustavo no se quería separar de su padre, pues, al igual que cuando era niño tuvo un presentimiento de que algo malo pasaría, por más que quiso evadir, el pensamiento y la sensación de pérdida volvía. El grupo de personas que habían asistido a la celebración de la boda, seguían en el consultorio del Dr. Carlos.
Siendo aproximadamente las 6 y 30 minutos de la tarde, Gustavo, observa como su papa vuelve en sí; el con una sonrisa, le mira complacido, parecía feliz, tranquilo, calmado, como si se estuviera recuperando rápidamente, le dijo muy bajito:
- Te amo hijo, has sido mi orgullo siempre, no cambies, sigue así aunque yo no este. Recuerda siempre lo que te comente y enseñe desde niño, me enterraras junto a tu madre. Acuérdate del Señor toda tu vida, procede siempre con honradez, con sinceridad y así tendrás éxito en todo lo que emprendas. No te olvides dar limosna, no niegues tu ayuda a quien la necesite; sigue mis obras con las fundaciones, ninguna debe desaparecer.
- Su hijo, le sonríe y levantando su mano derecha, en señal de juramento, le dice: No te preocupes, todo seguirá como tú lo has creado, nada cambiara, te lo prometo, absolutamente nada. Quédate tranquilo, por favor, para que no te fatigues. Fíjate como estas mejor, te escucho la voz más clara que como la tenías, hace un rato. Al terminar de decir esto, de sus ojos brotan dos lágrimas, que corren por su mejilla.
- Su padre, siguió hablando: No llores, no sufras hijo, tú sabes que este es el fin que según Carlos, ya no sabemos si son días o son horas, pero es el fin, no hay vuelta atrás, nada que hacer; por favor, levántate de este duro golpe, que te estoy dando al dejarte solo, tan pronto y demuestra al mundo lo fuerte y sabio que eres, desde niño, siempre fuiste así. Cuídate… Don Gustavo, bajo su brazo, cerró los ojos y el aparato que medía su pulsación y latidos, el desfibrilador/monitor, recién creado y adquirido por Don Gustavo, para colaborar con la tecnología del Hospital, del cual él también fue fundador, empezó a emitir un mensaje en línea descendente, hasta que se paró.
Gustavo, desesperado comenzó a gritar, la enfermera, que había entrado al baño, salió corriendo. Gustavo abrazaba a su padre y gritaba el nombre de Carlos, el médico, quien al entrar, constato que ya no había nada que hacer, el viejo y querido amigo de toda su vida, Don Gustavo Morales había dejado de existir, causando un gran dolor a su hijo y a sus amigos. Todo fue una confusión de momento, porque el Dr. Carlos al igual que un familiar de cualquier paciente, lloro la pérdida de su gran amigo. Los invitados de Lorena no sabían que hacer ante esta situación, por lo que optaron por retirarse, para dejar a la familia o más allegado, en libertad de comportarse o de llorar a su pariente a solas.
El reportero, amigo de Lorena, que todavía se encontraba ahí, no actuó así, sino que aprovecho la situación y obviamente, obtuvo la primicia tanto de la boda del rico heredero de la isla como de la muerte del máximo magnate de la misma. La noticia se rego como polvera y a todos los confines de la isla llego la lamentable noticia. Los medios de comunicación detuvieron su programación habitual, para trasmitir tan lamentable acontecimiento.
Desde hacía muchos años, no había habido una muerte tan lamentable, como la de Don Gustavo en la isla; era una persona muy apreciada por la comunidad. Fue fundador de canchas deportivas, colegio, liceo y fundaciones en las cuales se ayudaban a los enfermos, ancianos, personas con problemas de adicción, entre otros. Había incluso instituciones, que dependían económica y financieramente de él. En líneas generales sus empleados, conocidos y no conocidos siempre recibían de alguna manera ayuda de este magnate de la comida, en la isla de Liliput, ubicada en el Mar Caribe y zonas aledañas, además que poseía título nobiliario de Conde de Liliput otorgado por el Rey del país de origen.
Esa misma noche en todos los medios de comunicación y medios impresos, se sacaron ediciones especiales, las cuales reseñaban la noticia de la muerte de Don Gustavo Morales, como el magnate de las comidas, apodo que algunos de sus conocidos le deban porque todos sus negocios giraban en torno a esto. Las reseñas de su vida hacían un resumen de su extraordinaria labor como padre, esposo, amigo y jefe, ninguno como él. Era una persona que desde joven se dedicó a compartir con los demás su riqueza, el enseñaba a las personas a pescar, no les daba el pez, a menos que fuesen casos excepcionales, donde la persona realmente ya no podía hacer nada más.
Asimismo, hacían referencia a su extraordinaria labor como padre, al ver que su hijo, por si solo hizo méritos para obtener en el extranjero premios y trofeos otorgados por su valiosa labor como gerente y administrador de los negocios de su Padre en América y Europa. En fin, en letras muy pequeñas y al final de la historia, algunos destacaron el matrimonio tan veloz que se celebró el mismo día de su muerte entre su hijo, el gran y único heredero de su cuantiosa fortuna Gustavo Morales junior y la bellísima abogada y modelo Lorena Buendía, quien es hija del difunto amigo de su padre, el destacado abogado Raúl Buendía, fallecido recientemente.
Para Lorena, esta noticia, hizo que su boda pasara totalmente desapercibida para todo el mundo; provocando en ella cierta rabia y amargura, porque pensaba celebrar con sus amigos su boda, mientras Gustavo cuidaba a su papa. No le quedo otra, que ir a su apartamento para cambiarse e ir acompañar a su marido en la Funeraria.
Sin embargo, al estar a sola en su habitación, analizaba de qué manera sacaría provecho a todo esto, primero para conquistar al hombre que le había gustado desde adolescente, solo que él nunca le prestó atención; segundo los beneficios que le traería este matrimonio tanto a su vida en el modelaje como en el ejercicio como abogada de las empresas de su ahora esposo Gustavo junior y tercero, no estaba tan convencida de quererse divorciar en un plazo de seis meses. En todo caso, se sentía satisfecha porque gracias al poder que ejercía desde niña sobre su papa, obtuvo lo que quería: ser la Señora del heredero de Liliput. Ahora soy Lorena de Morales, la señora de Morales, se repetía y con un vaso de whisky en la mano brindaba por ello.
Entretanto, Gustavo antes de salir del Hospital, llamo nuevamente a la Secretaria de su papa, para notificarle su muerte. Su padre había dejado todo arreglado para cuando ocurriera este evento, así que quien mejor que Ruth para que se encargue de todo. El día anterior, cuando el Dr. Carlos le solicito preparar y tener todo listo, para cuando su padre muriera, él se comunicó con Ruth Vallejo, la Secretaria de su papa, por años, quien le dijo que todo eso ya estaba arreglado desde hacía mucho tiempo atrás.
Ella solo esperaba, esto fuera una falsa alarma, para no tener que utilizarlo aún, pero que frente a cualquier situación, ella se encargaría de todo. Y así fue, al llamarla y darle la noticia, de inmediato contacto la funeraria e hizo todos los arreglos, llegando incluso a contratar personal para que atendieran a los asistentes al funeral. Aunado a esto, el joven Gustavo le solicito hacer un comunicado para todo el personal y declarar tres días de duelo en todas las empresas de su padre, tanto dentro como fuera de la isla, así como informar donde se realizarían los actos fúnebres.
El personal de la Funeraria, fue eficiente en su traslado, ya pasadas las nueve horas de la noche, Don Gustavo estaba en la Capilla Velatoria. Simultáneamente con esto, Gustavo se había retirado a su casa para cambiarse y poder atender a los amigos y conocidos de su padre, de quienes estaba seguro, asistirían para acompañar a su gran amigo, a su última morada. Al llegar, a la Capilla Gustavo saluda, al personal de la empresa, que se encontraba ahí, acompañando a su patrono.
Al voltear, porque abren nuevamente la puerta de entrada, ve a Lorena quien viene con el mismo arreglo que uso para la boda, salvo, el traje que ahora es un corto vestido n***o, que dejaba ver, sus torneadas y hermosas piernas. No obstante, no venía sola, sino, con la misma comitiva con la que se había presentado en la boda. El joven heredero, se acerca a ella, la toma del brazo, y la conduce a una sala de descanso que había al entrar a mano derecha.
- Al entrar a la habitación, con voz fuerte, sin delicadeza alguna, de manera autoritaria le dice: llévate a todas esas personas de aquí, no los quiero ver cerca del ataúd de mi padre, tampoco a ti. El abre la puerta, para que ella salga, está sin contestar una palabra, habla con las personas que la acompañaron y se retiran.
Al salir estos, todos los que se encontraban en la Capilla, quedaron perplejos y anonadados de la conducta de su nuevo jefe y patrono. Nadie se atrevía a comentar algo. Todo era un silencio total y absoluto. Solo se rompió en el momento que hizo su entrada el Obispo de la Isla, quien al igual que Don Gustavo, era conocido por todos.
El Obispo se acercó a Gustavo, le presento sus condolencias y le comunico cuanto le dolía la muerte de su padre, debido a que ellos eran amigos casi desde que el Obispo fue enviado como Párroco a una de las Iglesias de la Isla, se conocieron, iniciaron una linda y sincera amistad, hicieron mucho trabajo juntos por las comunidades, e incluso las dos fundaciones creadas por su padre, son dirigidas por el Obispo. Este, solicita a Gustavo permiso para hacer una oración por el alma de su padre y en la cual desea participen las personas presente.
- Gustavo, levantando la voz, en la capilla, solicita la atención de todos, para que lo acompañen junto al Obispo, a realizar una oración por el eterno descanso del alma de su padre.
Una vez dicho esto, las personas se levantaron y caminaron en dirección hacia donde estaba el ataúd, en medio de la capilla velatoria, en un área central, ya que no lo colocaron en una sala específica, para aprovechar todos los salones, por cuanto el servicio contratado por Don Gustavo abarcaba precisamente el alquiler de todas las salas.
Una vez concluida la breve ceremonia que oficio el Obispo, algunos comenzaron a murmurar, sobre la conducta tan extraña del joven Gustavo con Lorena, ninguno sabía que se habían casado en horas de la tarde. Pues, el tiraje de los periódicos salió tarde en la noche, era donde estaba esta noticia. En todo caso ellos señalaban que algo debió pasar entre ellos para que el actuara así, porque siempre se había destacado por ser un hombre respetuoso, muy especial, caballero, conquistador y sobre todo muy galante y de alguna forma débil ante las mujeres, más, si son jóvenes y bellas.
Lorena, enojada, y enfurecida, al llegar a su apartamento, arrojo su bolsa contra un mueble, y se sirvió una copa de whisky, pidiéndoles a su hermano y su madre, la acompañaran a celebrar su matrimonio, porque a la larga eso era lo único que le interesaba de ese hombre. Ellos asombrados del cambio de su actitud, no le prestaron mucha atención y la complacieron. Al terminar este brindis, se retiró a su dormitorio para cambiarse.
Sin embargo, al estar sola en su habitación, lloro por aquella humillación, era una mujer muy vanidosa, orgullosa, a quien dominaba la soberbia. Desde esa misma noche comenzó a pensar de qué manera, se podría desquitar de Gustavo. Ella había hecho una reservación para dos en uno de los lujosos restaurantes propiedad exclusiva ahora de Gustavo para celebrar su boda.
En vista de lo ocurrido por la muerte de Don Gustavo, ella llamo al restaurante para cancelar la reservación; pero como quiera que, no iba a dejar esto le afectara, decidió llamar para pedir dejar sin efecto la petición hecha unos minutos antes, a lo que, la persona encargada de las reservaciones, le respondió “que ya no podían hacer nada, pues la organización, decidió declarar tres días de duelo por la muerte de Don Gustavo el propietario, por lo tanto había cerrado”.
Lorena, nuevamente derrotada, decidió calmarse, ducharse e irse a dormir porque al día siguiente, era ella quien iba a imponer sus condiciones. Fue así como se quedó dormida, frustrada e imaginando como vengarse.
Asimismo, en la Funeraria, Gustavo, ya más tranquilo y calmado con Irwin, camino hacia el área de café de la Capilla Velatoria, eligen una mesa aparte del resto de los presente, se sientan y llaman a unos de los mesoneros, que habían sido contratados por Ruth, para atender a los asistentes al funeral, para que les sirvan dos café. Es en este momento cuando Irwin, le pregunta:
-¿Por qué no dejaste que Lorena se quedara? Ya todos en la isla deben saber que es tu esposa, porque uno de los periódicos que circula, aquí saco una edición especial anunciando la muerte de tu papa y tu boda con ella.
- Gustavo, contesta: no tolero su prepotencia y su imagen de mujer perfecta, a quien todos deben rendir culto por su belleza, tú lo sabes mejor, recuerda cuantas se me acercaron así en Europa y no las tolere. Tampoco concibo que conociendo la situación de la causa de nuestro matrimonio, trate de aparentar que es un acto normal, y como hizo aquel despliegue de invitados, entre comillas, con la presencia de un fotógrafo y un reportero. Es absurdo, estoy seguro que de haber celebrado la boda en otro lugar, aun estaría celebrando, indistintamente de lo que haya pasado. Te confieso algo amigo, ayer cuando mi papa, me presento esa mujer tan perfecta e irritante en la oficina, hable con Saulo, y le pedí investigar este monumento.
- Te recuerdas que ayer me salí de la habitación de papa, cuando llego Saulo, me traía información sobre ella: ha sido reina de concursos, se ha visto involucrada en escándalos por conducir ebria, por ser la tercera o manzana de la discordia en matrimonios sólidos, tiene una vida muy estable, entre comillas y agitada en las Islas Canarias, apenas si tiene en este país, cinco meses, justo dos o tres meses antes de morir su padre. Según lo que Saulo investigo, dominaba a su padre, sabia como sacarle lo que ella quería, él siempre la complacía. Ahora, vienen mis conclusiones de anoche amigo, mi padre me dijo que Raúl fue quien le propuso lo del matrimonio, que lo convenció era lo mejor para que su hija no se sintiera mal, al pensar que le estaba dando dadivas.
- Continúo Gustavo: Tú ¿crees que una mujer joven bella con hombres adinerados a sus pies, que tiene una vida hecha y estable en otro país, necesita con urgencia, la celebración de una boda para obtener dinero? Yo no lo creo así, amigo del alma, algo busca. Anoche, después que salimos del apartamento de Lorena, envié a Ricardo, nuestro abogado y un notario, para que ella firmara nuestras capitulaciones matrimoniales, donde queda especificado claramente que no hay nada más económicamente, que buscar que lo establecido por mi padre. Según me conto Ricardo, estaba sorprendida, pero firmo sin ofrecer mayor resistencia. Ahora bien, lo que me llamo poderosamente la atención, es que cuando llego estaban celebrando una despedida de soltera y ella estaba vestida como una mujer medieval… ¿Qué significa esto amigo?
- Irwin, manifestó: que de repente no le duele para nada lo que le ocurría a tu papa y ya estaba preparando todo silenciosamente, aunque nunca es bueno especular, y eso estoy haciendo en este momento.
- Gustavo, afirmo: cierto amigo, entonces, ¿qué va a hacer aquí? Seguir con su drama… que le duele mucho la muerte de mi padre, que está aquí como esposa fiel apoyándome en este momento, pues no, prefiero que las noticias sean otras, y le den duro en su orgullo y vanidad. Tú me conoces Irwin y sabes que este no es mi estilo, pero no voy a permitir que una mujer, que ni siquiera conozco me pisotee, eso sí que no, por muy buena que este.
- Irwin, le comenta, ¿será que no tiene toda la fama y el estatus que dicen? y por eso, está apoyándose en tu fama de exitoso y talentoso Gerente, recuerda que este es el sexto año que encabezas la lista de los hombres más poderoso y exitosos según las revistas internacionales dedicadas a esto.
- Gustavo, le responde: todo es posible amigo, le pedí hoy a Saulo, me completara toda la investigación, si debe salir de la isla que lo haga, yo cubriré el más mínimo de los gastos, porque deseo conocer la verdad que está detrás de todo esto.
- Su amigo, tocándole el hombro, le anuncia, sabes que cuentas conmigo, para lo que sea, aquí estoy.
- Gustavo, le agradece: si amigo, gracias, lo sé, sé que cuento contigo, esto ha sido así, desde niño y así nos mantendremos, tú has sido mi único y exclusivo hermano.
Los dos se terminan la taza de café y salen a atender a algunas personas importantes de la isla e incluso de las islas vecinas que están llegando. La capilla estaba full de personas, en eso, le avisan a Gustavo, uno de los mesoneros, que estaba llegando el Primer Ministro de la Isla, dando las gracias al mesonero, camino hacia la entrada para recibirlo.
La comitiva gubernamental estaba conformada por el Primer Ministro, su señora esposa, dos de sus ministros, tres diputados, el presidente del máximo tribunal en la isla y una gran variedad de guardaespaldas. A pesar que esta capilla, era la más grande, lujosa y amplia de la isla, quedo pequeña, para la inmensa cantidad de persona que querían ver por última vez a su benefactor principal, al máximo generador de empleo de la región. Muchas personas consternadas por la desaparición física de Don Gustavo Morales, co-creador de muchas empresas de la región, porque no solo era en Liliput, sino en casi todas las islas vecinas vinieron al funeral para despedir a tan entrañable amigo, compañero y asesor.
Gustavo salió del área de la cafetería y recibió al Primer Ministro, su Señora esposa y la comitiva que lo acompañaban. Todos ellos le ofrecían sus condolencias y le daban palabras de aliento ante tan irreparable pérdida. Esta comitiva estuvo de pie alrededor del féretro de su padre por un lapso de media hora aproximadamente, después de esto se despidieron y avisaron al joven heredero los honores que le rendirían a su papa, al día siguiente en el Palacio de Gobierno, lo cual Gustavo acepto cordialmente.
La comitiva se retiró y con ellos, algunos de los asistentes, reduciéndose así el número de personas en la Capilla. Ya aproximadamente a las 12 de la noche, Gustavo decide quedarse en la capilla con sus más íntimos, destacándose entre ellos Irwin, sus padres, hermanos, su futura esposa y un cuñado de este; también el Dr. Carlos, su señora y dos de sus hijos. Igualmente, el párroco, amigo y asesor espiritual de su papa, el personal doméstico de la casa, los empleados más allegados, los gerentes y administradores de Lilimor y las respectivas secretarias.