Así fueron pasando los años pero Gustavo confiando que Dios en su infinito amor siempre estaría a su lado, espero de el, un milagro. Y así, a casi siete años desde que Anthonela se fue, una noche recibe la llamada del detective que tiene en Chile, señor Gustavo… - El responde… si diga. - Le habla Rigoberto, el detective, ¿usted tiene fax ahí donde esta? - Gustavo sorprendido … si y le pasa el numero del fax - Al recibir el fax… Gustavo se asombra… era una foto de Anthonela y Matheo su hijo, el emocionado, le habla al detective, ¿Dónde los ubicaste? - El detective… señor donde comencé mi trabajo, ella nunca salio de esa zona, esta en el mismo apartamento donde llego, viviendo con tres jóvenes mas. En todos estos años recorrí Chile de punta a punta, pero algo me hizo volver al lugar de

