─Bienvenido señor. ─Dice Charles de pie en una de las esquinas del gran salón. ─Señora... ─dice, pero ella nota lo evasivo de él al mirarla. ─Que sirvan la cena, por favor. ─dice abriendo la silla para Angel. Charles asiente, y no tarda en aparecer Ernestina un poco bronceada con una gran sonrisa. ─Hola. ─saluda amable Ángel a Ernestina, lo que despierta la curiosidad de Edward. ─Buenas noches señora. ─Asiente con una sonrisa. ─El señor nos ha pedido preparar un platillo especial para usted. ─dice emocionada levantando el cloche revelando la gran hazaña de Edward, camarones. ─¿qué tan lejos llegaste por esto? ─pregunta con una sonrisa tan contagiosa que Edward y Ernestina sonríen también. ─Podría decir que al otro lado del mundo. ─sonríe. ─E per il signor Argento, risotto con car

