Capitulo 13 Onda de choque.

1289 Palabras
Theo. Esta semana estuve saliendo con Max, era divertido estar con él, se tornada incómodo cuando Max me daba alguna señal de que le gusto, no me he propuesto a rechazarlo pero nunca le he dado falsas esperanzas, me encuentro en el baño del cine pensando todo eso, me estoy comportando como un verdadero idiota, Víctor no me ha vuelto a responder los mensajes, la canción de él se encontraba finalizada, solo que no me he decidido a mostrársela a nadie. Me lavé la cara, me miré en el espejo y me pregunté con un poco de ira “¡¿Que coñ* estoy haciendo!?” Tenía que calmarme un poco. Al volver a la sala había llegado justamente el momento en que los protagonistas se besan, hice un gran esfuerzo para que escogiéramos la de superhéroes pero Max ya había comprado los boletos y sin Alice no había nadie más que lo acompañara a ver esta patética película. -Hey, tardaste mucho en el baño, casi te pierdes el final. -Jajaja, ¿en serio? Qué bueno que llegué a tiempo- Mientras me volvía a sentar, recreaba una escena en mi mente donde ambos protagonistas salían de la pantalla y me apuñalaban con la espada del amor. Max intento poner su mano sobre la mía, inmediatamente la quité, el miró un poco incómodo y yo dije. -Está haciendo frío no- Dije frotando mis hombros -Si quieres nos podemos ir a otro lugar -Sí, creo que ambos deberíamos irnos a casa ya. -¿Qué tal si esta noche te acompaño yo a tu casa?- Preguntó Max con una sonrisa. -Esta vez no será posible, todo está de cabeza allí, créeme no querrás entrar es una pocilga. -Te puedo ayudar a limpiar, no tengo ningún problema con eso -No suelo dejar que un extraño entre a mi casa, disculpa. -Entonces… ¿Soy un extraño?- Dijo Max sorprendido -Ehh, no me refería a eso -Sólo vayámonos a casa- Dijo Max levantándose de su asiento Lo había arruinado, más bien había tardado. Seguí a Max hasta la salida desde ese día en el café he dejado de llevar a Max en mi moto, no quiero ser el típico heterosexual homofóbico, pero esos pequeños detalles solo enredarían la cabeza de Max. -¿Qué estamos haciendo? Digo, salimos casi todos los días a lo que yo considero que es una cita. -No son citas. -Como quieras llamarlo, es solo que me confundes, no sueles hablar sobre ti, así que no sé de qué manera me ves, no sé si soy el amigo Alice, un extraño o el gay que te tiene ganas. -Hoy estoy cansado, hablaremos de eso luego. -¿Al menos podrías decirme si eres gay? -En serio estoy cansado Max, como para responder tu estúpido drama. -Vale, no te molesto más- Replicó con los ojos sollozos. Después de esa noche intenté escribirle varias veces a Max, disculpándome por lo grosero que me fui, el solo respondía con un “Está bien” Pensé en invitarlo a salir pero era Max quien me invitaba a mí, invitarlo lo haría raro, ¿no? Era nuevo en esto, sé que tal vez me odien en este momento por lo que diré, pero antes no me había relacionado con alguien gay, no sabía que decir o cómo actuar, solo intentaba pasar un buen rato, sin ocasionar que el malinterpretara las cosas. Mi vida en Toronto, fue muy corriente, tenía pocos “amigos”, los cuales solo estaban pendiente de quien tenía un carro último modelo, la mejor marca de teléfono y la mejor ropa, realmente nunca tuve a alguien para hablar de algo que no tratara de dinero, aquí en Santa Clarita los chicos de la banda eran mejores personas, no eran superficiales pero aun así hablar de algo que no fuera la banda era un asunto sin importancia, con Max he tenido la oportunidad de ser yo, de poder decidir hacer solo una cosa, puedo hablar de cualquier tema sin preocuparme si está prestando atención, eso es lo que me gusta de pasar el rato con Max y en esa nueva era pensé que también podía ser diferente pero no hay forma de que lo vea más que solo un amigo. Fui criado con mucha libertad, mis padres para reemplazar el no estas presente para mi, me regalaban todo lo que yo quisiera, lo tuve todo, menos a un padre, de niño pensaba que mi vida iba a ser como la de una película, que el mayordomo y las señoras de la limpieza serían como mi familia pero la realidad era otra, a ellos solo les importaba cumplir con su trabajo, yo en sus ojos me reflejaba como un símbolo de dólar. He estudiado un poco la Psicología, como para entender lo poco expresivo que soy, en últimos años de secundaria aprendí de las películas que podían llenar ese vacío que tengo buscando cariño en los demás, en solo un año tuve alrededor de cinco novias, al principio todo marchaba bien, ponían atención a lo que decía, se interesaban en mí, me hacía creer que yo realmente les gustaba pero cuando les daba todo de mí, mi dinero, mi confianza y mi m*****o, desaparecían o me enteraba de que sin saberlo las compartía. Me arrepiento un poco de todo eso y me genera un conflicto interno pero cuando estoy con Alice se siente muy distinto a como me sentía con todas ellas, realmente nunca me importaron esas relaciones, nunca me enamoré. Me hubiera gustado tener una madre con la que pudiera contar pero a la mía solo le importaba el alcohol, su ron era más importante que yo y cuando se dio cuenta de la responsabilidad de tener un hijo huyó. Al tiempo a los 11 años quise conocerla pagué por el mejor investigador, lo que suena un poco irreal para un niño de once años, al cabo que mi investigación concluyó en ella muerta en las Vegas, sobredosis de Alcohol y drogas, sinceramente no me sorprendía. Todos estos problemas que cargo desde niño, todos estos sentimientos solo me quitaron brillo por eso cuando aprendí a cantar, le dediqué mi vida a eso, cada vez que canto una canción, es como si fuera una persona distinta, me siento feliz, me siento vivo, me siento yo. Cuando salí de secundaria pensé estudiar en una Universidad y mientras organizaba todo ese proceso, conocí a Víc, lo cual sin duda me hizo querer mudarme lo más rápido posible. No sé si a ustedes les ha pasado que se sienten sin rumbo en su vida y de repente llega algo que te deja todo más claro, pues eso me sucedió a mí, aquí en Santa Clarita dejé de ser ese falso Theodoro, vine a encontrarme, a sentirme parte de algo. Todo marchaba muy bien pero ahora lo estoy jodiendo, tengo varios mensajes de mi padre preguntándome si algún día regresaré a casa, no tengo cabeza para él. Max es mi amigo pero siento que ya no lo puedo seguir siendo, estoy seguro de que solo estoy jugando con él. Si supiera que Vic está jugando de esa forma con Max no lo perdonaría, así no se tratan a los amigos, tenía que poner un final a eso. Y ahora mi gran incógnita, Alice, gusto de ella, no sé si el sentimiento sea correspondido, lo mejor es que la olvide, solo estoy siendo el viejo Theo, destrozando todo a mi paso y no quiero volver a quedar solo. Sé por dónde empezar para evitar que la historia se repita de nuevo. Texto: Hola Max, soy yo de nuevo, te escribo porque me gustaría saber que planes tienes para mañana, creo que ya es hora de que hablemos.
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