Me pregunto cómo sería el mundo sin música. Esos momentos en los que te aburren, en los que necesitas desconectar o pasar el tiempo. ¿Qué haría la gente en esos momentos si no existe? No obstante, también había momentos en los que se podría llegar a odiar la música, o más bien una canción. Sobretodo cuando era el tono de alarma o cuando era el tono de llamada y esa llamada te levamtava de un bonito sueño. Cansada de que no parara, contesté. -¿Qué me dices si te invito a tomar algo? -Dijo alguien del otro lado. -¿Quién es? -Pregunté todavía medio dormida. -No me puedo creer que no tengas mi número guardado. Acabas de herir mi orgullo-Dijo con un muy falso tono herido. -Alex, más te vale que tengas un buen motivo para levantarme a estas horas-Dije ya cansada de sus tonterías. -Brook, hi

