Un hombre de portadas

1931 Palabras

–No te ves muy feliz, niña. –Todavía e pijamas, con los codos en la mesa y las manos empujando mis mejillas, miré a Rosi batiendo los huevos en un bol. –No tengo razones para estar feliz, Rosi. –La miré mover la cabeza mientras batía– Tantas entrevistas me han dejado agotada. –Yo no creo que se tan malo ser cotejada. Tú no has ido por ellos, son ellos los que te han pedido las citas. –Eso si. –Solté mis mejillas y suspiré. –Y los dos quieren que nos veamos el sábado. –Ah, muy emocionante me parece a mí, ¿a ti no? Dos para una misma cita. –Sí, ya me imagino jalada por los brazos por esos dos. Teniendo que sonreír ante sus gustos. –¿Son muy malos sus gustos? –Interrumpió la tía entrando en la cocina. –Sírveme algo fresco, Rosi, por favor. –No, me parece que son ambos hombres normales.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR