–Yo me disculpo por todo esto. –Le dije a Armando en la puerta. Él no parecía preocupado, al contrario, todo esto era común para él. –No te preocupes, fue buena ocasión para que tu mamá se desahogara. –Sonrió y sonreí. –Yo...te espero en el carro. –Anunció Basco pasando detrás de él. –Agradezco los bocadillos. –Se dirigió a mí. –Estaban perfectos. –No tuve tiempo a responderle, él se alejó y cuando giré, Daniela lo miraba alejase ¿Qué le pasaba? –Es que no salgo de mi sorpresa, inclusive no sé si creerle todo y de ser así, el resto de las personas, no tienen la culpa de lo que papá hacía con Francesca. –Le dije mirándolo y reconociendo su grado por mí. –Yo le creí. –Soltó–Y lo que dije de salir es en serio, quisiera invitarte a comer algo. –Era directo. –Charlar del problema fuera de t

