Capítulo VII «Estoy aquí contigo»

1483 Palabras
No creo ser la única persona en el mundo que no puede dormir por las noches, la mayoría de las personas pueden tener un gran problema de insomnio, y para mí, ya no es algo de lo que pueda asombrarme. Mis sabanas tratan de cubrirme lo suficiente pero sigo sintiendo el frio del aire colarse por mis pies, incluso si estos están cubiertos por calcetines. Me giro para quedar de lado y ver si así puedo conciliar el sueño. Mis parpados se cierran en busca de consuelo, en busca de que mis ojos no duelan por la mañana y que no ande soñolienta por todos los lares. El frio es constante pero creo que de una u otra manera, si puedo conseguir dormir, por lo menos un poco, un poquitito antes de que el amanecer aparezca, porque como estoy viendo mis ventanas, sé que deben ya dar las cinco de la madrugada. -Si puedes dormir, Lili, tu puedes- me encojo en posición fetal y con mis sabanas hasta el cuello y mi rostro enterrado a un costado es que cierro mis ojos.     -Lili- su voz es suave como su toque en mi cuerpo. Mis ojos se cierran de solo disfrutar el suave tacto del chico detrás de mí. -¿Qué ocurre? Cielo- murmuro dejando que sus manos toquen mis costados debajo de mi camiseta, las yemas de sus dedos recorren con suavidad hasta toparse con mi abdomen. -Por ahora nada, princesa pero ¿Qué te gustaría que pase?- no puedo evitar morderme mi labio. Mi desayuno está quedando a un segundo plano, el mango del sartén está apretándose en mi mano y la espátula puede tener la forma de mis dedos por la presión. -No puedo saberlo con claridad- es lo único que atino a decir. Sus labios recorren mi cuello conociendo cada uno de los lugares ocultos en él. Siento el toque de sus manos bajando de nuevo a mi cintura y me aprieta más junto a él, clava sus dedos en mi carne dejándome claro que lo más seguro más tarde pueda ver las marcas rojizas en ella. -Yo si tengo claro que es lo que deseo hacer- sus palabras son bajas, casi tenues. -Yo solo quiero…- muerdo mi labio cuando el muerde mi cuello y succiona mi carne, luego pasa su lengua hasta el lóbulo de mi oreja -¡Ah!- gimo cuando él lo mordisquea. -¿Quieres?- susurra mientras sigue en su faena de hacerme sentir deseosa. -Quiero sentirme bien- atino a decir dejándome llevar por el placer que el ejerce sobre mi cuerpo. -Siempre te hace sentir bien, nena- me gira logrando que suelte lo que estaba sosteniendo, sus movimientos son rápidos y agiles, y en un segundo que no puedo determinar con exactitud estoy encima de la mesa del comedor. Trevor esta entre mis piernas atacando mi cuello como si no hubiera un mañana, y yo solo me dejo hacer por él, ladeo mi cuello mientras subo mis manos metiéndolas debajo de su camiseta blanca, araño sus abdominales y tomo la base de la camiseta  la para sacarla de su cuerpo. Nos apartamos y puedo ver sus labios sonrientes antes de atacar los míos. Su lengua toca mis labios en busca de un permiso que le concedo, así que nos vemos en una guerra de quien es el que obtendrá el poder en este momento, y aunque no lo crean o si, yo no deseo tenerlo, quiero es tener el privilegio de poder tomar un poco más de él. Mis brazos se enrollan en su cuello no dejando separación entre ambos, sus manos bajan hasta el borde y sacan mi camiseta ancha color gris, él la lanza algún costado del living, mi torso queda al desnudo delante de él. Trevor no pierde tiempo al atacar uno de mis senos y lo hace su prisionero. Muerde, lame y succiona uno de ellos mientras masajea el otro. Mi cabeza cae hacia atrás y lo tomo de su cabello para que él no se aparte de su trabajo, un buen trabajo del que es experto. Mi respiración se vuelve cada vez un poco más irregular, y el placer me está consumiendo cada segundo que trascurre, a un punto que no logro saber con claridad cuando es que el me quita el short que llevaba dejándome solo en bragas, unas que no duran tanto porque también las saca y las lanza algún lugar de la habitación haciéndole compañía a nuestras otras prendas. -Sabes tan bien- sus labios están rojizos antes de atacar lo míos. Su torso junto al mío, siento como su leve traspiración está uniéndose con la mía, muerdo su labio cuando él me toma de las caderas y me pega más a su cuerpo. -Nena, quiero probarte pero necesito entrar en ti ¿Puedo?- su pregunta no es procesada por mi cerebro, así que solo asiento a lo que el pregunta sin saber con claridad que es lo que está diciendo. Su hombría pega directamente en mi centro, y lo único que quiero en este momento es sentirlo muy profundo en mí, llenando y estirándome. Nunca supe cuando me  volví una adicta al sexo, pero creo que fue cuando el tomo mi virginidad y me demostró lo delicioso que es hacer es hacer el amor con la persona que amas. Restriega su m*****o aun cubierto por su pijama y mis sentidos no me permiten esperar más, por lo que llevo mis manos desde sus hombros hasta la cinturilla de su short y lo bajo junto a su bóxer dejando su hombría completamente erecta entre nosotros. El líquido pre seminal está goteando un poco por la hendidura, así que tomo la decisión de tomarlo entre mis manos mientras admiro como el deja caer su cabeza hacia atrás soltando un gemido ahogado. Mi dedo pasa por encima de su glande esparciendo el líquido pre seminal por toda la cabeza de su pene, para luego con la misma esencia comenzar  a masturbar todo su falo, es duro y grueso en mis manos. Cuando alzo mi mirada de su grueso m*****o lo puedo ver observarme, sus pupilas están dilatas y su ojos están más oscuros que de costumbre, aquello me hace saber lo segado que esta por el placer. -Lili- un ahogado murmuro sale de sus labios antes de quitar mi mano de su m*****o –Por más que quiera llenar su abdomen de mi esencia, necesito acabar dentro de ti- palabras amortiguadas por su deseo. Mis acciones son más rápidas y lo hago preso entre mis piernas enrollándolas en su cintura, sintiendo mis fluidos unirse con su falo, otro ronco gemido sale de sus labios acompañados de mis jadeos. -No aguantare mucho- cierra sus ojos antes de atacar mis labios, su mano toma su m*****o y lo alinea. No es suave como aparenta porque el entra en mi de un solo golpe, enterrándose hasta la empuñadura dejando sus testículos cerca de mis nalgas. -Rápido, por favor- murmuro mientras lo aprieto cada vez más cerca de mi cuerpo, no queriendo dejar nada de espacio entre nuestros cuerpo. Sus movimientos son rápidos, compensados por las palabras sutiles sobre mis labios, nada de lo que pasa parece algo cuerdo, pero estamos en una nube de placer que nos lleva al cielo y luego nos baja al infierno. Sus estocadas son lentas pero bruscas, sale de mí y luego vuelve a entrar, se aparta de mis labios y me toma de las caderas para comenzar con un ritmo más frenético, mi espalda cae en la superficie de madera mientras el impone el ritmo que nos hace enloquecer de placer. -¡TREVOR!- gimo/grito de placer cuando siento mis paredes contraerse y mi orgasmos explota a su alrededor. -Lili- su voz es algo suave, lo que me hace abrir mis ojos y lo veo allí, de pie lejos de mí. Su ropa esta sobre su cuerpo, esta completamente de n***o, veo hacia mi cuerpo y está igual, llevo unos jeans y un suéter manga larga n***o. Tenemos unos cuantos pasos de distancias antes de ver como su sonrisa aparece, una que no muestra calidez, sino una fría maldad. -Trevor- murmuro antes de ver como él se abalanza sobre mí sacando algo brilloso de su espalda. -No existe un Trevor para ti, Lilith- susurra antes de enterrar algo profundo dentro de mí.       -¡LILITH!- gritan con fuerza mientras mueven mi cuerpo con violencia. Me levanto de golpe y siento mis pulmones sin aire, mi vista esta borrosa pero la voz que resuena en mi cabeza no se detiene. -Lili, cariño escúchame- unas manos toman mis mejillas y tratan de que solo vea en una dirección. Unos ojos azules aparecen delante de mí logrando que la familiaridad me haga respirar con más calma. -Alex- murmuro antes de dejar caer mi cuerpo de nuevo en la cama. -Cariño, estoy aquí contigo- susurra abrazándome –Estoy aquí contigo-
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR