Al ver las fotos que había enviado Asli, Asher no podía creer lo que su madre había hecho, que su supuesta desaparición fuera otra maniobra más para obtener la atención de todos. Él respondió al mensaje de su prometida pidiéndole que no enfrentara a su madre y que mucho menos le dijera que la había descubierto y Asli sin hacer pregunta alguna hizo exactamente lo que él le pidió y regresó a la sala para ver si Paola ya se había dormido y después a su habitación para vigilar desde su ventana a la madre de Asher que, al parecer, se sentía muy cómoda en el lugar. ―Usted no cambia, ¿cierto? ― dijo ella mientras no despegaba la vista del jardín y sobre todo del estudio. Momentos después, vio a Asher llegar por el jardín y ver de reojo el estudio para después pasarlo de largo y caminar hacia

