Increíblemente el tiempo pasó sin que se supiera ni una noticia sobre la madre de Asher. Era evidente que la señora estaba utilizando una de las veinte mil estrategias de manipulación que tenía guardadas bajo la manga pero, al parecer, esta vez no le estaban funcionando. Asher, desde el momento que salió de la casa de su madre, se decidió a no hacerle caso, a continuar con su vida y mejor formar la familia ideal con Asli a su lado, aunque le costaba. A veces, se ponía a pensar si estaba haciendo lo correcto, si lo mejor sería llamarle y tratar de arreglar las cosas, sin embargo, luego recordaba la escena y se arrepentía. Era difícil lidiar con la idea de que su madre no aceptara al amor de su vida, pero, no daría su brazo a torcer, seguía prefiriendo poner a Asli y a su hijo por arriba

