No pude decir nada, ni siquiera para negar lo que él estaba aseverando, porque era exactamente lo que había dado a entender con mis palabras, que solo quería que me follaran, cualquiera que fuera. Lo había dicho en un instante de frustración s****l, porque mi interior clamaba por tenerlo dentro y él me lo había negado. No pude recoger mis palabras y decirle que no era así, cuando había sugerido que le propondría follar a Rodrigo, ya que él no quería. Y luego había sonado tan dolido que me sentí terrible. Se fue después de recoger su camisa y no supe qué hacer. Regresé a la casa unos minutos después, con demasiada vergüenza como para seguirlo y demasiado cansada para querer pensar más. Subí los escalones buscando mi habitación, sin saber en cuál de todas estaba Charles. Por culpa de

