Iba a volverme loco sabiendo que ella tendría una cita con él. Era ese día a las dos de la tarde en el centro comercial. Ella lo había elegido a él y yo no podía soportarlo. Él era un buen chico, con la edad adecuada y las intenciones correctas para estar con ella y hacerla feliz, pero me enloquecía pensar en que fuera él y no yo. Por eso había sido incapaz de controlar el impulso de tomar mi auto e ir a buscarla al centro comercial. Lo vi llegar a él primero, bien vestido y con un ramo de flores, se fue directamente a la pizzería que había no muy lejos de la entrada y yo lo seguí y me metí al bistró de enfrente. Me sentía como un maldito psicópata mientras esperaba a que ella apareciera. Una mesera llegó a dejarme el menú, pero lo único que hice fue sacar un billete y ponerlo sobre l

