Justo en la entrada de la mansión la figura de Brando aparece como un suspiro. - Doxinda, me pareció tu olor, pero no creí que fueras tú. - La voz del vampiro parece cargada de emoción. Es la primera vez que noto que algo le afecta. - Brando. - La Diosa le hace un gesto de afirmación con la cabeza y busca la mano de Abay para apoyarse. - Uf, la inmortalidad no te sienta nada bien, con razón no la quisiste de mi. - Brando corre a ayudar a Doxinda pero esta aparta su mano de forma brusca. -¿No que? - Maka y yo gritamos a la vez al entender que se conocen. Abay solo ayuda a Doxinda a entrar y nosotras lo seguimos. Brando debe esperar en la puerta a ser invitado, como vampiro no puede atravesar una puerta por la que no le han invitado a entrar y creo que ninguno de nosotros está dispue

