Eso si que no. Mando detenerse a Rea y le pido de me deje volver a mi forma humana. Me convierto enfrente de Brando y muy erguida le hablo: -No soy de otro, soy de mi legitimo compañero, de mi marido, de la pareja que la Diosa Luna me otorgó y del que viví separada mucho tiempo por tener que cumplir con el destino de ser la buscadora. Y él es mio. No voy a dejar que nadie me vuelva a robar mi destino y final feliz, ¿entendido? - No puedes hablar en serio, tu eres mi compañera. Tu debes amarme a mi, solo a mi.- Brando de repente a perdido toda su prepotencia y hasta parece más pequeño. Baja su cabeza y trata de mirarme conservando la firmeza que mostraba antes. No puede. Parece que las lagrimas llegan a sus ojos. - Ni siquiera te conozco, ni tu a mi. Yo amo a mi familia y ellos me quie

