Abigail sigue en trance, leyendo el arco que tenemos delante y los lobos están realmente cerca, seguidos por la momia que perece estar más cabreada aún que la otra vez. – Si dudáis, la ciudad de los versos visitareis. Si aún amáis, entre el bosque rojo y blanco encontrareis la vuelta a casa. Ahora cierra la puerta a los esclavos y abre el templo a los guardianes. – Abigail lee los extraños símbolos y un camino, similar a una calzada romana se presenta ante nosotros mientras que los dos lobos blancos y la momia comienzan a elevarse en el aire, parecen estar dentro de burbujas. Titus toma mi mano y comienza a andar por el camino, dando un pequeño empujón a Abigail que sale del trance y le sigue. Makaila pasa su brazo por los hombres de Abigail y parece que le pregunta si está bien, ella af

