El avión gira bruscamente un par de veces y se eleva de forma brusca. Supongo que siguen disparando en nuestra dirección. Titus se levanta con mucho trabajo para sentarse en uno de los asientos y me coge por debajo de los brazos para sentarme en el asiento contiguo. –Los lobos no deberían volar. - Se abrocha el cinturón mientras hago lo mismo. El cinturón hace que la toalla baje más de lo debido a la altura del pecho y Titus y Diego me miran descarados. Cuanto Titus se da cuenta que Diego mira le gruñe, Diego vuelve la vista y Titus acerca la mano tirando de la toalla hacía arriba, haciendo que entonces enseñe más de lo debido por debajo. Le palmeo la mano para que la aparte y me coloco la toalla intentando tapar mi cuerpo lo máximo posible.
El avión deja de ascender a los quince minutos y el capitán dice que podemos soltar los cinturones mientras llama a Makaila a su cabina. Me tengo que poner algo de ropa. Busco mi mochila y tiene un gran agujero, no hay ropa interior y solo han quedado un par de camisetas y un vaquero n***o. Al menos el bolsillo con el pasaporte, la tarjeta de crédito y el dinero está entero. La asistente de Makaila, que me ha estado observando entra en la parte de atrás del avión y me llama desde allí.
-Señora Julia, puede buscar aquí algo de ropa. Makaila siempre lleva aquí un pequeño vestidor. – Vaya, sí que es previsora. Solo quiero un poco de ropa interior, pero todo lo que tiene aquí es demasiado. Son conjuntos, con ligueros, con corsés, con tangas fantasía… Cuando estoy buscando algo más cómodo y normal entra Makaila y de uno de los cajones saca un conjunto morado, creo que es el menos atrevido que he visto. –Tu este y yo me voy a cambiar a este. - Señala un conjunto que son apenas unas tiras blancas, sobre su piel morena, pero cuando se va a poner el sostén miro como de la nada aparece alrededor de su cintura una tela de color crema. Ella toma la punta y con cuidad la va desenrollando de su cuerpo. –Es la Tela reveladora del Nilo. La vamos a poner junto a lo que traigan la snob francesa y el mojigato español en la caja fuerte por si le pasara algo al avión que no se dañen. – Deja la tela en la caja y sale. La sigo terminando de abrocharme los vaqueros. Todos miran por las ventanillas del avión y Titus se aproxima a mí y me abraza. Makaila se sienta en el pull de cuatro asientos con mesa. Abre un compartimento y aparece una pantalla y un teclado. Como Titus no me suelta y quiero mirar también por la ventana a ver que están mirando ellos Makaila se dirige a mí: -Julia, están intentando ver los daños de las balas. Erik, perdón, el capitán nos ha avisado que hay un agujero cerca del tanque de combustible, no sabe si se ha dañado. – Eso me pone nerviosa.
–Eso puede ser malo, o nos quedamos sin combustible o estalla el tanque, ¿no? - Pregunto, todo para que Titus me agarre con fuerza y repita a mi oído “los lobos no deberían volar”.
– Vaya, al final la buscadora es una chica lista, parece que no está todo perdido. - No sé si me cae bien o mal, pero sé que el sarcasmo denota inteligencia, así que de momento la voy a poner en mi lista de lobos listos. Todo lo contrario, a Daniel. No sé por qué me acabo de acordar de él, justo cuando me está abrazando Titus. Daniel es el Gama de la manda, creo que Titus y él eran los mejores amigos del mundo antes de que se fuera a Estados Unidos. Después de eso Dan y yo fuimos pareja unos años. Su parte humana no es muy lista, es muy guapo y tiene un cuerpo de escándalo, además de un apetito s****l exacerbado, incluso para un lobo. Pero es tonto como el solo. Menos mal que su lobo es listo, es un estratega genial para la guerra, por eso es el comandante en jefe de los ejércitos de la mana del Alfa Sexto. – Phip, ¿Cuánto hace que no tienes vacaciones? - Makaila preguntó a su asistente que se encogió de hombros. - ¿Qué te parece unas vacaciones en España? Cuando lleguemos hablo con Alfa Sexto para que puedas quedarte mientras estamos en la búsqueda. – La mujer sonrió feliz. Creo a Dan le gusta, esta humana parece su tipo.
- ¿Por qué estás pensando en él? - Me pregunta Titus muy bajito sacándome de mis pensamientos. No solo tiene enlace mental, ¿también lee mis pensamientos? Le miro con cautela, porque no sé qué decir. Mete la mano por dejado de mi camiseta y pasa su mano por la espalda. –No importa Juli, ahora estamos tu y yo aquí, comenzando esto. - Y su mano sube más, hasta mi sostén, lo toca y me mira extrañado. De repente me separa de su cuerpo y mete su cabeza dentro de mi camiseta.
- ¿Qué haces, loco? - Grito asustada y avergonzada. Saca la cabeza y sus ojos están negros completamente. Sé que es algo más provocativo que lo que normalmente suelo usar, pero ¿esto no es exagerado?
– Ups, lo siento. - Dice Makaila. – creo que había un frasco de feromonas en ese cajón, puede que se haya roto. Titus, en la parte de atrás hay un pequeño dormitorio. – Makaila sonríe malévolamente sin levantar la vista de la pantalla. Titus me sobrepasa en esa dirección y tira de mi brazo, haciendo que le siga allí. Esto se ha descontrolado. Titus se tumba boca arriba en la cama, no ha soltado mi brazo, por lo que caigo justo encima de él. Todo su cuerpo está tenso y su bulto en los pantalones está duro y de repente huele tan bien. Sube un poco su cabeza esperando que yo le bese. No sé si hacerlo, pero Rea me empuja a besarlo. Con sólo besarlo puedo sentir el placer por mi cuerpo. Sus manos recorren mi cuerpo, las mías el de él y poco a poco nos quitamos la ropa. Estamos en un punto de excitación que no hay punto de retorno. Pero en ese momento una voz masculina sale de los altavoces por todo el avión.
–Soy Erik Lasarte, capitán de este vuelo. Las balas han dañado el tanque de combustible y estamos perdiendo un pequeño hilo, lo suficiente como para no llegar al Aeropuerto de Madrid Barajas. Intentaré planear los últimos momentos, pero necesitamos ahorrar combustible. Les ruego tomen asiento, se abrochen los cinturones y pidan a la Diosa que, nos sea favorable. –
– Seis horas de viaje y justo cuando estábamos a punto de pasa esto, ¿será broma? – De repente Titus había perdido su miedo a volar. Sonreí. Me levanté y me vestí, el tiro de mi para volver a la cama, pero me aparté. Esto era serio.
Pasamos una hora y media sentados tensos en los asientos. El avión dejó de hacer ruido fuera y Erik volvió a comunicarse: Se nos ha acabado el combustible. Comienzo a planear, en la torre de control no saben nada, oficialmente en este vuelo solo somos la señorita Philipa y yo, es decir, en cuanto detenga el avión debéis salir, voy a intentar páralo en la zona Este, cerca de la manda de Sexto. Suerte a todos.
El aterrizaje no fue bonito, ni calmado, de hecho, primero toco tierra con una sola rueda, luego se volvió a elevar, luego hubo un momento en que parecía que nos arrastrábamos por un campo de piedras, cuando Titus apretó mi mano tanto que me dolió, pero finalmente el avión aterrizó de una pieza y tras abrirse la puerta nos convertimos en lobo y corremos siguiendo a Titus hasta el bosque que servía de confín a nuestra manada. Sentí a Julio en mi cabeza, creo que le escuché decir palabrotas que ni tan siquiera sabía que existían. Cuando llegamos a la casa comunal él era quien nos esperaba en a puerta. Me volví humana cuando estuve tan cerca como para abrazarle, desnuda y todo no pude contener la alegría de volver a casa. – Antes no eras tan desvergonzada. - Dice Titus tapándome con una manta. Todos me había rebasado y ya estaban en la casa. Julio me tapó con la manta y me cogió en brazos. Titus bufó, pero no dijo nada. Yo siempre voy a ser su hermanita.
Todos estaban reunidos en el salón, acomodados en los sillones. Sexto y Gala entraron y se sentaron con nosotros. –Hemos descifrado otra parte del Papiro de las puertas: Del cielo de la obra más grande del hijo del más grande, el riego del sol no cesa para él, bajo este cielo la magia se hará. - Sexto nos miró, yo creí que seguiría hablando, porque eso realmente no decía nada. Me tendió el dicho documento y me señaló la parte descifrada. Si, parecía que realmente ponía eso. Pero también parecía que ponía “mayo de 1527” Eso era genial.
- ¿Habéis visto esto? - señale la fecha a Sexto que negó con la cabeza. – Esto resuelve todo, 1527, año que nace Felipe II de España, hijo de Carlos I de España y V de Alemania: El más grande y su hijo. Y si no me equivoco, la obra más grande del Felipe es “El Monasterio del Escorial”- casi al unísono respondimos todos. En ese instante entraron Phip y Erik y yo aproveche a ir a mi habitación para vestirme, cenaríamos todos en el gran comedor en una hora.