Mi corazón latía de forma desenfrenada. No podía creer que después de tantos años ella estaba frente a mí. Tenía tantas preguntas, tantas dudas, y ninguna de ellas salía de mi boca. Fueron años llorando por su ausencia, fueron años odiándola, y luego fueron meses creyendo que quizás había algo más. Ahora la tenía aquí, por fin podría esclarecer mis dudas, pero no estaba segura de estar lista para lo que pudiese decirme. -Dime algo por favor- dijo luego de unos cuantos minutos en los que me mantuve en silencio. -No sé qué decir- susurre. -Sé que esto debe ser demasiado para ti. Pero te juro cariño, te juro que responderé todas tus preguntas. -¿Por qué me dejaste?- la pregunta salió de mis labios sin siquiera ser consciente de ello. -Tú padre casi me mato a golpes luego de enterarse de

