Capítulo 4 “A veces uno realiza un hallazgo cuando no lo está buscando.”

1171 Palabras
Al llegar  al comedor Tutti estaba sentada en una silla desgranando guisantes, cuando la vio llegar se levantó inmediatamente limpiandose las manos en el  delantal que tenía puesto. -          Señorita Amalia, buenos días, siéntese que ya le sirvo el desayuno - Le señaló una silla y salió para la cocina, en unos minutos llegó con un plato con un omelet, pan tostado y un vaso de jugo de naranja- tome,  desayune, ¿Ya se siente mejor? – -          Si Tutti, Por favor dime Amalia, me Siento mucho mejor…  dormí bien… mmm…  ¡esto se ve delicioso!- Amalia casi no había comido nada el día anterior, así que inmediatamente tomó los cubiertos y empezó a comer. -          ¿Ya conociste a tu Vecina del frente?, es una joven universitaria, lleva viviendo conmigo 3 años, es muy tranquila casi no se siente, creo que se van a llevar bien - ella continuó su tarea con los guisantes mientras le contaba algunos detalles de las personas que vivían en la casa, en total eran 6 personas casi todas mujeres, solo había un Joven que trabajaba como mensajero en una scooter;  hablando de él y en ese momento llegó haciendo escandalo pidiendo su desayuno. -          Tutti hermosa… - Le dio un beso muy sonoro en una mejilla -Muero de hambre y tu ahí sentada todavía - entonces  volteó la cara y vio a Amalia quien lo miraba con cara divertida – Oh Por DIOS ella es la nueva inquilina, - Amalia sonrió y le dijo. -          Mucho Gusto Amalia y le estiró la mano - el joven tomó la mano de Amalia se arrodilló e hizo un gesto como si se la besara y con un tono muy exagerado dijo. -          Hermosa damisela es un placer conocerte, desde hoy seré tu mas ferviente súbdito- Amalia retiró su mano rápidamente y llevándola a su espalda,  cuando la sorpresa pasó miró al joven que en ese momento la miraba coquetamente y le respondió. -          ¿Y mi bribón súbdito tiene un nombre? – -          Henry, Para cuidarte y protegerte - Amalia amplió su sonrisa, Tutti que había visto todo el show medieval sonrió y levantándose de la silla fue a buscar el desayuno de Henry. -           Amalia, debes tener cuidado con este pícaro, no te imaginas lo sinverguenza que puede ser – -          ¡Tutti!, deja de hacerme quedar mal con todas las chicas, ¿así cuando voy a tener novia?, siempre me dices que cuando me voy a conseguir una novia y tu me las espantas, no es justo.- Tutti le sirvió el desayuno a Henry, un poquito más de lo que le sirvió a Amalia, Henry se sentó al lado de Amalia con el ánimo de seguir conversando con ella. Henry era muy guapo su cabello rubio desordenado, delgado, no muy alto, los rasgos de su cara lo hacían ver como si sonriera todo el tiempo, era    músico, tocaba la guitarra y cantaba en una banda los fines de semana; entre semana durante el día trabajaba haciendo mensajería en diferentes empresas a tiempo parcial, su sueño era ser profesional en música y había llegado a Xcity hace dos años para cumplir este sueño, Pero nadie le había dicho que sin contactos era casi imposible triunfar, así que se conformaba con tocar su música en algunos bares o fiestas privadas, lo importante era vivir a su manera sin arrepentimientos, cuando Henry le contó esto a Amalia ella se preguntó si su hermana había tenido algún arrepentimiento al momento de morir, ella no estaba segura si Maya había vivido plenamente y estaba dispuesta a averiguarlo. Después de hablar un rato con Amalia el joven salió de prisa porque tenía una entrega que hacer, Amalia se levantó lavó los platos y se sentó nuevamente a seguir hablando con Tutti, había decidido no salir ese día ni tampoco llamar al detective Miller ya que era muy pronto para que tuviera alguna pista en su investigación, además el cuerpo de Maya estaba en medicina legal y el detective dijo que le avisaría cuando lo liberaran, que sería a partir del día siguiente; no quería hacer un funeral, sólo quería sepultar a su hermana lo más pronto posible;  al rato de estar hablando bajó otra de los inquilinas, una joven muy delgada de cabello castaño peinada con dos trenzas a los lados, vestía sencilla un Jean y una camiseta sencilla con unos tenis converse, cuando llegó al comedor le dio un beso en la frente a Tutti. -          Tutti hoy sólo quiero Jugo, tengo laboratorio y es mejor tener el estómago vacío- -          Claro Anny ya te lo traigo, ella es Amalia tu compañera del frente de tu habitación- Anny no había visto a Amalia, pero cuando la volteó a mirar sus ojos se agrandaron en un gesto de alegría y reconocimiento, se lanzó sobre ella y la abrazó. -          ¿Maya?, tu cabello, ¿lo teñiste?, donde has estado- Amalia no pudo moverse del impacto que causó Anny en ese momento, se levantó de la silla, retiró suavemente a Anny de su abrazo  y le dio la mano. -          Soy Amalia,  Maya es mi hermana menor-  Anny abrió mucho los ojos luciendo verdaderamente asombrada.  -          Oh, Por Dios, son Idénticas, tan parecidas que da miedo… Amalia, ¿donde está Maya?, no la veo desde que se retiró de la universidad, Yo la extraño mucho – Amalia no podría creer lo que escuchaba, hasta ahora se enteraba que su hermana no estaba estudiando,  ¿Por qué mentiría ?, ¿ tendrá algo que ver con su muerte?, quería hablar con Anny pero no era el momento ni el lugar, además ella tenía que irse. -          Creo que tenemos una charla larga, ve a tu laboratorio y Cuando vuelvas me buscas - -          Tengo un mal presentimiento, pero es mejor que me vaya ya voy tarde, llego a eso de las 5 de la tarde y  te busco - Diciendo eso salió despidiéndose de Tutti con la mano. Amalia sintió que sus piernas temblaban y se sentó de golpe en la silla, cada vez tenía más preguntas, ¿qué era lo que no sabía de la vida de su hermana?, ¿ Cuando y por qué se retiró de la universidad? , Iba a tener que empezar a anotar todo para poder ir respondiendo todo sin que se le olvidara nada; Tutti se dio cuenta del cambio en Amalia y le trajo un té para calmar su visible ansiedad,  le volvió a recortar que si necesitaba hablar ella estaba allí para escucharla a lo que Amalia respondió con una sonrisa y luego tomó un sorbo de té. Amalia acompañó durante un rato más a Tutti y luego subió a su habitación, todavía no sentía este cuarto como propio así que se tomo un tiempo antes de buscar un cuaderno Para empezar un diario Sobre la búsqueda del culpable de la muerte de su hermana; sabía que debía ser muy organizada y meticulosa para no perder ninguna información que podría resultar valiosa en su investigación. 
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