Aproximadamente a las 4 de la tarde los detectives, oficiales y forenses Salieron del apartamento de Maya, Amalia pidió permiso para tomar alguna ropa y después de analizarla bien permitieron que la sacara del apartamento, tomo una pequeña maleta de mano y salió a buscar un hotel económico, el detective Miller se ofreció a acompañarla pero ella quería estar sola, tomó un taxi y le solicitó al conductor le recomendara un hotel económico y medianamente confortable para pasar unos días, el conductor que era un hombre joven, con mirada alegre y hablador, le recomendó un hostal que era de ambiente familiar; Cuando llegaron el hostal era como una casa de familia, Javier que era como se llamaba el conductor del taxi se bajó, tomó la maleta de Amalia y la acompañó hasta la casa, golpeó la puerta y quien abrió fue la dueña del hostal una mujer de mediana edad, robusta, de baja estatura, al ver a Javier se le abrieron los ojos a su cara se tornó alegre, gritó su nombre y lo abrazó.
- ¡Javier!, no sabes cuanto me alegra verte ingrato, sin verguenza- lo apretó tan fuerte que casi lo dejó sin aire.
- Tutti me vas a desbaratar, Yo me rompo fácil- soltó una carcajada y se alejó de ella -te traigo una cliente, dime que tienes cupo- Tutti miró con curiosidad a Amalia y puso una gran sonrisa.
- Claro que si cariño, tengo un cupo, Señorita siga, acabo de hacer un chocolate delicioso y tu canalla, ven conmigo.- Amalia sonrió y entró a la casa después de la mujer.
- Sigue por aquí, como es tu nombre?, a mi puedes llamarme Tutti, soy la encargada de la pensión, estoy para colaborarte en lo que necesites- ella los dirigió al comedor y les sirvió dos tazas de chocolate.
- Mi nombre es Amalia- Su voz aun temblaba y sus lagrimas amenazaban con salir, sus acompañantes notaron su vulnerabilidad, entonces Tutti decidió cambiar el tema y esperar que ella pueda hablar.
- Bueno tengo unas galletitas deliciosas, te van a gustar parece que no has comido mucho hoy- Ella puso una bandeja con galletas en la mesa y empezaron a comer, sin pronunciar palabra, cuando terminaron Tutti la llevó a la habitación que tenía libre - Esta es la habitación que tengo disponible, es pequeña pero es muy acogedora, el pago es semanal, Puedes quedarte el tiempo que quieras, el baño es compartido con la inquilina que vive en la habitación del frente, ya la conocerás es una estudiante universitaria, casi nunca está en casa, espero no te sientas sola, si quieres comer aquí, la comida se paga con la habitación si quieres, descansa y si necesitas cualquier cosa que necesites búscame-
Tutti Salió de la habitación dejando a Amalia sola, ella exploró la habitación, realmente era pequeña; pero en una habitación más Pequeña su hermana y ella habían pasado su niñez, por eso eran tan unidas, se sentó en la cama y dejó que sus lágrimas cayeran nuevamente, subió las piernas y recostó su cuerpo en la cama, abrazó un cojín que estaba sobre la cama y lloró, lloró tanto hasta quedarse dormida.
// Era de noche, el cielo estaba muy estrellado, Amalia estaba sentada en un tronco, a lo lejos se escuchaban las olas del mar y el ambiente olía a sal, la brisa golpeaba su cara hacia que su cabello se despeinara; estuvo mucho tiempo sintiendo esa tranquilidad hasta que escuchó la voz de Maya llamándola.
- Manita, Manita – Ella volteó a mirar hacia donde escuchaba la voz, Pero no podía ver nada, Se levantó del tronco donde estaba sentada y empezó a caminar.
- Maya, hermosa, ¿dónde estás?, no logro verte –
- Manita no importa que no me veas, yo estoy contigo, Siempre voy a estar allí –
- Hermosa dime que no lo hiciste, no puedes haber tomado esas pastillas –
- Tu me conoces, ¿Qué crees? –
- No, no lo hiciste, ¿Quién fue? -
- Busca la mariposa, ella te ayudará a encontrar el culpable, debo irme pero recuerda que aunque no me veas Siempre von a estar allí –
- No te vayas, no me dejes, Maya, no… - //
Amalia abrió los ojos, había luz natural que entraba por una ventana que se encontraba cerca de la cama, al principio no pudo ubicarse hasta que no se sentó y miró a su alrededor, ahora si pudo ver bien la habitación, la cama era mediana, estaba tendida con una colcha que se veía muy gastada pero a pesar de eso era muy hermosa, había un tocador con una Silla pequeña, una mesita de noche y un closet mediano, era pequeña pero amañadora; revisó su móvil y eran las 8 de la mañana, como era temprano aún buscó su maleta Y acomodó su ropa en el closet, luego Se dio un baño, se puso rota cómoda y bajó a buscar a Tutti.